Blog delirante de las surrealistas desventuras escritor Raymond Gali recorriendo el Camino de Santiago :

LAS AVENTURAS PEREGRINAS DE UN ESCRITOR PELICULERO

O SU ESTÚPIDA OBSESIÓN POR ENCONTRAR UN UNICORNIO AZUL

Jun 232014
 
                                      Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali
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  A Mamen (†)
“Mi vida es mi mensaje”
 Mahatma Ghandi

Pergamino_Raymond Gali

 INTRODUCCIÓN

Un buen amigo, informático todo él, está a años-luz: harto de que (san) Google monitorizara todos sus movimientos en internet primero decidió un buen día navegar “deslogado”; ello implicaba salir de sus cuentas personales para que no pudieran tirar del hilo e identificarle. Que sepamos nunca realizó nada fraudulento allá adentro, ni siquiera inmoral. Simplemente no le daba la gana que nadie cotilleara dónde se metía y dónde no. Acto seguido decidió que, cada vez que se diera de alta en algún servicio, foro internáutico o red social, lo haría con una identidad “más falsa que un amigo del Facebook”: una finlandesa de 55 años un poco borrachuza, mu enrollada, de un pueblo perdido de allí…, ¡con foto y todo! Pues bien: la finlandesa imaginaria tiene ahora miles de admiradores en buena parte de los países nórdicos, un ejército de seguidores, varios clubs con miles fans. Ahora sólo les resta levantarle un monumento o algo pétreo y grande, y honrarla bajo auroras boreales mientras toman vodka a cascoporro. Él ensambló tan bien las piezas del puzle de su (imaginaria) vida que al final encajaron mejor que las de un mueble del Ikea. Que coló, vamos.

Si en la vida te cruzas con mil borrachos, ¿por qué no también en internet?
 

(1) Absurdo, ¿verdad? Pues hemos de decir que en la epopeya en la que estáis a punto de embarcaros también hicimos saltar por los aires todos los absurdómetros a los que fuimos conectados. Por otro lado, ¿no os habéis preguntado ya porqué narramos todo esto en plural, cual toreros? Durante la aventura que vivimos fuimos dos, es decir que…

(2)nuestra personalidad se desdoblaría en RAzón (RAY) y  eMOción (MON). Y ésta se convertiría en la segunda de las CINCO CLAVES que presidirían todo el texto que están a punto de…

RAY: …será la primera en importancia, no la segunda, pedorro: el (1)disociarnos (emoción/razón) es lo que originaría que nuestro Camino de Santiago fuera completamente (2)absurdo, rocambolesco. Eres desastroso. Tuviste todo el tiempo nuestra mochila “más desordenada que los juguetes de la niña del exorcista”.

MON: ¡Vale, vale, cabeza cuadrada…! y la mochila la tengo como me…

RAY: …¡Cállate, sensiblero de las narices! ¿Por qué no pintas un cuadro o escribes unos versitos y me dejas a mí que organice el cotarro…?

MON: ¡Basta! No montemos el numerito ya en el capítulo de introducción! ¡Me crispas!

RAY: De acuerto, pero…, ¡termina ya! Quiero comprobar cómo has redactado el comienzo de nuestra aventura: supongo que de forma anárquica y sin tom ni son. No me pierdo por nada tu calamitoso verbo. ¿En busca del unicornio azul? ¡Buah!

Nos inclinamos por buscar un Unicornio Azul (a secas) porque una Vaca Psicótica
con Aliento Pestilente nos pareció una metáfora menos poética.

Ejem, estooo… eh,… sigamos: desde jovencitos cine y literatura envenenaron nuestra materia gris de imágenes y aventuras. Nuestra infancia y adolescencia transcurrió “corriendo sobre el filo”, entre Blade Runner e Isaac Asimov, entre En busca del arca perdida y Julio Verne, pero también entre Una noche en la Ópera y Oscar Wilde. Y claro, eso no podría traer nada bueno. De hecho, nuestra parte emocional, Mon, nunca distinguió muy bien entre ficción y realidad; una realidad que tuneaba inconscientemente…

(3)… correlacionando lo que nos sucedía con escenas gloriosas de la historia del cine. Es decir, que cuando éramos unos mocosos, si en el zoológico un pelícano nos atacaba nuestra imaginación veía un picado espectacular de una de las gigantescas aves prehistóricas de la película Hace un millón de años. Si montábamos en bici, la loca de la casa –la imaginación- sentaba sobre el manillar a la chica, como Paul Newman en Dos hombres y un destino(aunque la chica fuera un perro piojoso) o si corría alrededor de ella bajo la lluvia como Harrison Ford en La calle del adiós, lo hacía aunque ella fuera una vieja-pelleja que luego nos escarmentara a paraguazos.

Hace un millón de años que no veo a Raquel Welch y a Paul Newman ni te cuento.
 

Para continuar con las claves que caracterizarían nuestra narración hemos de decir que nos atrevimos a suministrar unos cuantos…

 (4) …consejos peregrinos. Y fuimos tan osados porque nos parapetaremos en las diferentes acepciones del adjetivo “peregrino”…

Para muestra, un botón:

Ejemplo, estúpidamente literal. 
 

Ah, y de paso un ejemplo de los consejos peregrinos…:

Consejo8_Raymond Gali

MON: Hay qué joderse…

RAY: ¿Qué pasa ahora…? y, ante todo, ¿por qué tienes la lengua tan sucia?

MON: Has elegido uno de los consejos mas… tuyos. Pues yo quiero también poner uno de los míos, no te jod…

Consejo17_Raymond Gali

RAY: No coments.

Terminando ya esta introducción hemos de decir que durante nuestro Camino de Santiago tuvimos unos cuantos… Nos referimos a los…

 (5)…flashforward o saltos mentales hacia el futuro que experimentaríamos. En el primero, por ejemplo, nos vimos inscritos en el camarote de los Hermanos Marx…,

…investigando cual CSI una habitación de un mugriento hostal, a mafiosos escapados de películas de Tarantino haciendo tetris con muertos…

 Luego seguiríamos viendo más trocitos del futuro, recortes del cuaderno del tiempo…

R: ¡Un momento! ¡Para! ¿Por qué no dejas que decidan los lectores si quieren más avances de lo que vendrá o directamente pasan a La Aventura? La gente no tiene tiempo: tiene que atender a los niños, comprar pilas, sacarse los mocos…

M: Especialmente sacarse los mocos y hacer con ellos figuritas en los semáforos. Déjame pensar. Ummh. Sin que sirva de precedente podría estar medio de acuerdo, Ray, pero no te acostumbres. Iba a empezar a recrearme masoquistamente en lo mal que lo pasamos pero quizás, y sólo quizás, puede que tengas algo de razón… pero en todo caso poca y fofa.

Nos iban a dar más hostias en el Camino que el ruso a ‘Rocky IV’
 

Planteadas las claves del relato…, deja de leer aquí y ahora, haz pis, vuelve a tus cosas, y espera a la PRIMERA ENTREGA.

Si no estás muy convencido de volver, si todo esto te parece vomitivo, si te encuentras en el momento “no sé, no sé… Ummh, no me convence el planteamiento…”, pues si quieres, antes de denunciarnos… sigue leyendo más flashforwards… Eso sí, asume que a lo peor terminamos de deprimirte:

En otro de esos saltos hacia el futuro…“…nos vimos inmersos en un bosque tenebroso del zumbado director Tim Burton…; a un profesor de matemáticas en medio de la nada o ya no somos el último hombre vivo; “¿a ver si toda esta mierda va a ser al final el Show de Truman/Raymond?”; una guía escrita por un sádico medieval;

 “…más perdidos que MacGiver en Leroy Merlin” en las montañas leonesas; milagrosos comprimidos de Mesudalapolla 500 mgr; una anciana ciega que nos salva al llegar a una aldea remota; una belleza que suplica, que nos implora, que durmamos con ella; ¡coño: arenas movedizas…! ¿Asturias o el Amazonas?; pernoctar en un antiguo penal, sucio y lúgubre; un “me has hecho sentir como en casa: roncas como mi ex-marido”; un tatuaje de una mariposa sobre un ángel defenestrado del cielo…; una secta que nos quería abducir en su nave nodriza; una cena entrañable en medio de una oscura selva con unos personajes fabulosos; prestar nuestras gafas un momento a Woody, a Woody Allen…; una belissima mujé de la tierra de nuestro Leonardo da Vinci; “; en el interior de esa lúgubre mansión existían 579 objetos con los que podrían matarnos, incluyendo la propia mansión (a mansionazos); la habíamos cagado: el poli corrupto de mirada inquietante de Pulp Fiction quería jugar a los médicos…

 

… dos estonas o lituanas o letonas con más ganas de marcha que Pamela Anderson después de esnifar un kilómetro cúbico de feromonas; un hombre biónico entrañable con hechuras de cyborg;…un arroz perfecto a cambio del punto G; un mastín/alien sin ganas de negociar;  los desafíos gravitatorios de una sevillana; un orujo de fuerte sabor porque habían echado dentro… ¡a la abuela!; “buff, como el de Aterriza como puedas elegimos un mal día para dejar de esnifar pegamento, incluso disolventes industriales”;¿Que se está inundando mi casa en Madrid? Me importa un bledo, querida, que estoy imbuido por el espíritu del Camino de Santiago. Ommmmmmhh”;

Deambulando por el pueblo cual menesterosos bajo una manta y 40º de fiebre; “Lo supimos tras ver a la muerta…,” un cartel que reza: “¡¡Peligro: Abejas asesinas africanas!!”; una conversación sobre Dios y el alma humana en medio de un bosque de película; una mujer que yacía seca como la mojama tirada en un tresillo;”el ser humano que al roncar era capaz de desintegrar piedras del riñón de jubilados ubicados a cientos de kilómetros. “Pues como guardias civiles o como civiles a secas díganle al alcalde que es un puto gilipollas”; ya se nos había puesto la mirada del tigre, the eye of the tiger, como a Rocky, o por lo menos de la de la avutarda; Ummh, tendremos que pasar la noche en un hostal parecido a “La cabra degollada”.

“Me manden a los Geos ó al Equipo A ó a algo marcial, que esto no tiene buena pinta”; y sí, me importa siete cojones que me salgan membranas interdigitales por beber esa agua que mana de la central nuclear; un cartel que nos alertó: por ese camino “teníamos menos futuro que un enfermo de Parkinson robando panderetas”. Una diosa griega que se cayó del Olimpo;  un hospedero cabrón que follaba poco o nada; “sin duda su eructo encierra un mensaje criptográfico secreto”;  aquel ser parecía una mezcla entre Andy Warhol y una berenjena de Almagro; una inteligencia lusa inscrita en una belleza no apta para i-lusos; el Centro de Desintoxicación de montaje compulsivo de muebles del Ikea;  el Jesucristo irlandés, cual neo-James Joyce, hizo la luz en aquella cárcel oscura e infausta en la que tuvimos que pasar la noche;  ante esa situación no sabíamos si actuar cual quijotesco Principito o como Súper López, ese héroe con michelines, suegra e hipoteca.

 

Un profesor de música que nos cedió su bordón cual talismán mágico, como si fuera la raqueta de Rafa Nadal y con ella tuviéramos que llegar a la final y ganar allí a Roger Federer o a Novak Djokovic; el ciclista psicópata descuartizador de la guisa del tintinesco doctor Tornasol

Bueno, esto es un pequeño anticipo porque nos sucedería mucho más, pero muuuucho… Continuará…o mejor dicho…A quien puede interesar la cosa empezará en la siguiente entrega…

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Plagiándome a mí mismo:

  • Si el texto te gustó, por favor,  recomiéndaselo a 600 amigos:  http://www.raymondgali.com/blog/?p=1. GRACIAS.
  • Si el texto no te gustó , por favor, recomiéndaselo a todos tus enemigos y machácalo sin piedad por ahí. Si te ha parecido superficial, frívolo y bastante imbécil quizás te guste lo que escribí como terapia para superar mis propias y absurdas aventuras peregrinas (o viceversa): lo más opuesto del mundo. H&E >>>AQUÍ!
  • Si el texto te resultó indiferente, por favor, recomiéndaselo a todos tus conocidos… a la espera que terminen en la primera o segunda categoría. Seguramente, el hecho de recomendárselo incline la balanza hacia un lado o hacia el otro ;-)

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May 232014
 

 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali
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Puta memoria.

Nos engaña: es mentirosa. Borra o desdibuja lo jodido. Idealiza o edulcora los good moments. Las dos mitades antagónicas que cohabitan por aquí dentro trataremos de vencer a la bioquímica. Trataremos de reproducir fielmente lo que aconteció aquellas semanas mágicas.

RAY: ¿Fielmente?: JA. Tu capacidad para ser objetivo y dibujar la realidad con precisión es más insignificante que la vida sexual de una calcomanía de Heidi.

MON: Querido, no empecemos.

  Fue la mañana del 4 de agosto de 2.0XX, sin ni puñetera idea de lo que nos esperaba, ignorando a lo que nos íbamos a enfrentar. Eran las seis de la mañana cuando saltamos al vacío…

RAY: Es decir, que nos autodefenestramos… Esas metáforas tan manidas, tan trasnochadas…

MON: …Joer! Cállate un poco!

 …Cuando salimos de casa, estaba a punto de empezar la AVENTURA. En el descansillo de la escalera:

M: Si eso nos ahorramos el grito de guerra samurái, ¿no?

R: O, versión occidental, el de gladiador romano. Si eso nos lo ahorramos cualquier tipo de berrido épico para no despertar al perrillo amorfo de la señora de enfrente…

M: Lo cierto es que tenemos una vecina muy quejica: en cuanto montamos algún pequeño sarao nos suelta unos sermones infumables.

R: Aceptamos pulpo como animal acuático, pero no una “Kedada ciega” del Facebook de 216 personas completamente desconocidas, disfrazadas todas de Keith Richards (de los Rolling) como “pequeño sarao”; va a ser que no.

M: ¿ Keith Richards? Ah, yo que creía que aquello fue una fiesta egipcia…

Parecido razonable con la momia de Ramsés II. Dicen que en una fiesta Keith se esnifó las cenizas de su padre con el consentimiento de las propias cenizas. La relación paterno-filial ya estaba hecha polvo, la verdad, desde tiempos de la Tercera Dinastía.

 Al cerrarse las puertas del ascensor Mon añadió:

M: Es cierto: la vieji de la vecina está convencidísima que somos gente de mal vivir, cual estrella de rock; nada más alejado de la realidad. Por cierto, hablando de “po” y de “ro”: ¿será por nuestra camiseta de Queen? Dime que no se nos ha olvidado.

R: Tranqui, que Freddy Mercury estará con nosotros. Nos hallamos inscritos dentro de ella, mismamente.

Legendaria camiseta-talismán. ¿Nos traería suerte el amigo Mercury?

M: ¡Jorr, qué despiste!?exclamó nuestra parte emocional, acariciando el logo de legendario grupo? Será nuestro talismán. Tras mil aventuras y requetesudada la subastaremos en Sotheby’s por un potosí.

R: Vale tío pero, mientras eso jamás suceda… a lavarla a diario.

M: Bueno, cállate que voy a seguir con la narración…

El caso es que aquella mañana habíamos desayunado huevos con bacon, tostadas, zumo, y cuatro de esas barritas…

R: …¡para el carro y ve al grano! ¿Qué quieres? ¿Deprimir ya de primeras a todo el mundo? ¿Suicidios colectivos?

M: Ok. Reescribo…

  Ejemm…esto..decía que…Ya de camino al tren, con un viento en contra de doce nudos, íbamos ya pensando en tupidos parajes con los que seguro nos toparíamos. Luego, cruzando el puente para acceder a la estación, seguimos cavilando sobre algo que nos habían dicho:

R: Pues hablando de camisetas sudadas, los antiguos caminantes que se sumergían en esos verdes parajes también lo hacían en su propia mierda, pues podían estar meses sin lavarse.

M: Puagg: quizás al llegar a Compostela parecerán algo así como los soldados de terracota de Siam. Oye, a lo mejor en la antigua China los hicieron así, con moldes de peregrinos;

R:… o sea que al final no era terracota… Vamos a ver, supongo que habrá un término medio, que el Camino tampoco es un maldito desfile de la firma de lencería Victoria’s Secret.

M: …será bendito.

Aquí una muestra verde. Nada de photoshop, palabra.

 A la derecha preciosa modelo de Victoria’s Secret posando en Compostela disfrazada de soldado de Siam, a su vez, disfrazado de peregrino. Peregrino, ¿verdad?

 Tras esta majadería decidimos que la aventura había comenzado oficialmente; no sabíamos si luego se convertiría en la historia más grande jamás contada, pero probablemente una de las más absurdas. Ejemm…¡música épica por favor! Sí, tipo John Williams o que posea un toque místico como Now we are free, la banda sonora de Gladiador; sí, esa podría valer (por pedir).

R: Si eso te hace feliz…venga, “seamos” Russell Crowe en la película pero en versión peregrina: ¡RayMondiator!

RaymonDiator 

Ya se divisaba la estación y nosotros a lo nuestro:

M: ¿RayMondiator? A mi “Ray” a mí siempre me sonó a “capataz de rancho”, o mejor y como decía un buen amigo… a “trabajador del acero de Cleveland”.
R: Pues a mí Mon a “peluquero homosexual del barrio de Chueca”. RayMondiator, probablemente a “dispositivo pela-tubérculos del teletienda”
M: …o a “máquina para hacer abdominales”. Pero…¿por qué no suena nada?… ¿Dónde narices se han metido los de postproducción? Quería soltar la frase épica de Gladiator “Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad”
R: Pues aquí la única reverberación es la producida por nuestras gansadas.
Pin y Pon continuaríamos rajando toda la mañana. Entonces tuvimos nuestro primer choque contra la realidad: tras hacer la foto reglamentaria de la estación (¡vivan los unos y ceros!) y acceder al andén vimos a un tío de mediana edad, moreno, pelo largo. Al vernos mascullar solos nos miró con la misma cara de desprecio que en una escena del Cabo del Miedo le dedica Robert de Niro a Nick Nolte, como diciendo…
ROBERT: Pringado de mierda…

Tío borde de la estación, sorprendente parecido a Robert de Niro en el Cabo del miedo.

Después de eso escupió desdeñosamente a la vía como diciendo “que te follen”. “Ojalá” pensó Mon, y después le sonrío de forma estúpida bajo el cabreo de Ray. El juez de silla decretó que su sonrisa había botado más allá de la línea de fondo. Tras pedir el “Ojo de Halcón” la máquina confirmó que se había ido por dos palmos. Entonces extrajimos de nuestro estuche de frases preparadas una de Clint Eastwood en el Sargento de Hierro, para acojonar a puto doble de Robert de Niro y callarle la bocaza:

RM: Que sepas, que todas las mañanas desayuno alambre de espino y meo napalm. Y eso para empezar el día.
ROBERT: Ja. ¿Sabes que al bueno de mi amigo Clint, le metieron un puro en USA con una demanda millonaria, por joder el revestimiento de cobre de kilómetros y kilómetros de tuberías, de tanto mear napalm? Y claro, eso nos desconcertó tanto que los que nos tuvimos que poner punto en boca fuimos nosotros.
R: Al ir de peregrinos por la vida nos creíamos inscritos dentro de un aura protectora; gracias a la cual todo el mundo nos trataría con cariño y solidaridad. Ja. Ni de coña. Menuda leche que nos hemos dado desde el guindo. ¿Qué puede tener un hombre tan borde en la cabeza?
M: Todo menos caspa, supongo. Mmmh, demasiado embrutecido ya de mañana. O quizás es un trozo de pan pero está bajo los efectos adversos de algún medicamento. Quizás se ha pasado con la dosis del jarabe de la tos Bisolvón.
R: Sí, claro. Creo que Adolf Hitler se metía unos lingotazos de Bisolvón y de ahí su irritabilidad; el resto del tiempo era una bellísima persona. Por cierto, quedan cuatro minutos para que pase nuestro tren de cercanías.

Un incomprendido víctima de los efectos secundarios del Bisolvón y de la megalomanía. “Ay, lo siento:  monté sin querer el Tercer Reich tras dos lingotazos”

R: A todo esto: “Puta, jodido, rajar, puñetera, coña”: !-retomó Ray – Si nos oyeran los querubines Leonardo de Vinci o Hypatia de Alejandría, protas de nuestras novelas. ¿Y tu prosa densa y supuestamente preciosista?

M: Calla y déjame decir tacos, que estoy experimentando estilísticamente para nuestro nuevo proyecto… -El tren llegó y, cargando con nuestra pesada mochila, trepamos vigorosamente hasta el interior de su panza.

R: En fin, no quiero discutir nada más salir pero, ¿cómo eres tan cabestro haber metido 17 kilos bajo la vieira que preside la mochila? Se supone que esto, entre otras cosas, es un ejercicio de austeridad y optimización, so cafre. Entre 6 y 12 kilos, como mucho. Eso dicen los gurús de la cosa, o el 10% del peso de susodicho. Y hablando antes de medicamentos…¿te has pasado con la dosis del Absurdol?

Mochiloncio absurdamente grande…, pero, ¿y lo que mola?Con él a cuestas…to pa’el noroeste.

M: Llevamos entrenando todo el año, listillo, y se supone que estamos hechos un toro. Recuerda cuando estuvimos meses practicando butalhon.

R: Sí, ese bello y sutil deporte de lanzar bombonas de butano llenas al quinto carajo. Barajan convertirlo en disciplina olímpica y hasta el mítico Kasparov se ha interesado por él, por los evidentes paralelismos que tiene con el ajedrez.

M: Gilipichis, tú ríete pero, si recuerdas, esos lanzamientos que nos descoyuntaron las cervicales sólo fueron una parte del entrenamiento. ¿Qué tienes que decir respecto a como hemos mejorado con la práctica –imitando a los nativos de Gabón- nuestra capacidad de emitir sonidos para atraer a las garzas? Rayan la perfección, pedorro.

R: Sí, pero el pequeño detalle es que en vez venir esos bichos zancudos… atraen a los del servicio técnico de Samsung.

M: Bueno, todavía me queda afinarlo un poco, ¿qué pasa? Además, no me digas nada del peso de la mochila: lo hemos optimizado y sacado al final la crema exfoliante y la de noche de aguacate, pa’ligeraá. También el DVD de la colonoscopia; probablemente no habrá ocasión de enseñarlo a la gente que conozcamos; bueno, ya lo subiré al YouTube.

R: Al MyTube en este caso. Por cierto, ¿sabes qué este no era el tren que teníamos que tomar?

M: Ni idea. Fantástico: no hemos salido todavía y ya nos hemos perdido…, sherpa. Este tardará el doble en llegar a Chamartín. Entonces asumimos que nos habíamos equivocado de forma patética, (despropósito patrocinado por gentileza de “Aleatoriedades Murphy”).

Degradados: De Raymondiator a Walliator

  Después aguardamos pacientemente hasta llegar al hall principal de una de las grandes estaciones de ferrocarril madrileñas. Aprovechamos entonces para tomar un tentempié: unas galletas, según la etiqueta…: “Sin azúcares, Ni gluten, Ni colesterol, Ni lanolina, Ni sal, Ni nada y en todo caso -pero muy remoto- Algún chopito despistado que justo pasara por allí” Sabían menos que un holograma sin aliñar.

RAY: Viejo aforismo: “No comas nada que sepa peor que el envase que lo contiene”.

MON: Ummh, ahora que lo dices, el cartón de la caja está mucho más cremoso.

Cómo no teníamos ni repajolera idea y sí los párpados demasiado pegados todavía para ver los carteles realizamos un placaje a una persona que pasaba:

-¿Sabe usted qué vía es la de convoy a León?-preguntamos a una mujer bizca, cuyos ojos miraban uno a las islas Cíes y el otro a Almuñécar.

-Por allí-dijo estrábica moviendo levemente la cabeza hacia arriba. Lo cierto es que podía haber señalado con la manita. Como nos habíamos dejado la motosierra en casa no pudimos seguir dos puntos cardinales opuestos a la vez. Por cierto: en unos días descubriríamos que no a todo el mundo se le olvida, a la hora de viajar, dicho…electrodoméstico.

-Bic naranja escribe fino, bic cristal escribe normal, pero gracias-dijimos para desconcertarla. Y por joder, fundamentalmente.

A trancas y barrancas llegamos al destartalado tren que nos conduciría al punto de partida de nuestro Camino. Como estableció Ray, una de las consignas sería la de la austeridad. El ferrocarril era de 3ª categoría, antiguo de narices e iría bastante petado de gente…. o eso parecía por la multitud que se hostiaba en el andén.

R: Pues hablando de hostiar, aquí no hay orden ni concierto. ¿Dónde están hoy los aseguratas y maromos de puerta? ¿Hay huelga?

M: Lo que no huelga contarte es una rápida anécdota, ya que lo sacas a colación: el papa Francisco fue antes de pontífice portero de garito.

R: Vale. Y le echaron por repartir hostias…consagradas.

M: Por favor, déjame los chistes a mí.  -Allí estaba: el trasto trenero no era de carbón de milagro. -… pero al menos no está previsto que nos ataquen los indios.

R: Mira: según este periódico gratuito que ha tirado un chico a una papelera, el general Custer ha sido vencido y pateado por el sioux Caballo Loco. Noticias frescas. Me parece que no es de hoy. M: Supongo que ya muerto el Custer y, a mala leche, probablemente le habrán birlado hasta su i-phone. Aquí pone que tras la derrota el resto de sus tropas se disolvieron… en 50 mililitros de agua.  Así es cómo me siento: disuelto entre esta multitud.

Custer, muy pinturero en esta foto. Pero como a la princesa Leticia justo antes de serlo, le quedaban dos telediarios. El tren a León estaba un poco petado.

 R: ¿Pero qué le ha dado a la gente hoy? Coche 4, es el siguiente.- Señaló nuestro lado racional. Mientras ascendíamos al convoy pensamos que nosotros también teníamos intención de morir con las botas puestas. -Pues recuerda que no todo lo que hace llorar a tu madre es divertido; la nuestra en este caso.

M: ¿Ah, no? La verdad es que, habiéndonos extirpado el GPS con el que se le dota a cada ser humano al nacer…

R/M: Lo llevamos crudo. -Pensaron al unísono el ying y yang que nos integran.

R: Vamos a estar más perdidos que Wally. A lo peor, desesperados, terminamos para siempre en un bosque asturiano. Cuentan el caso de un peregrino madrileño que le sucedió eso, tomó setas alucinógenas para sobrevivir y desapareció.

M: Nos acabamos de autodegradar de rango, de Gladiador a Wallyator. ¿Qué le pasó al peregrino alucinado?

R: Tras cinco semanas de búsqueda infructuosa, unos científicos chilenos lo encontraron finalmente en la Antártida, dirigiendo el tráfico. Sin embargo, al parecer no había perdido la cabeza del todo. Cuando le preguntaron que de dónde era respondió con la fórmula reglamentaria de todo chulapo que se precie: ALUCINADO: “¿Qué de dónde? Pues de aquí, de Madrid.”

Nunca hemos entendido esa ansia expansionista.

M: Bueno, qué mejor prueba de coherencia. No como la clienta de nuestra hermana con la cabeza perdida, la pobre: el otro día se despidió de ella agobiada porque aseguraba tener hora para que la incineraran. (“Y qué faena si empiezan sin mi”)

¡Joder! Ya me estoy poniendo nervioso. ¿Y si sólo estamos capacitados para quedarnos en Madrid jugando a la petanca? La cola de gente que avanzaba penosamente por el pasillo fue poco a poco disipándose. Cuando lo hizo del todo comprobamos con desolación que nos había tocado un asiento al lado de un señor entradito en carnes, sin cuello, es decir, un poco monovolumen. Entonces nos encajamos entre sus lorzas y los treinta y cinco centímetros escasos que había hasta la ventana. Enfrentados a nosotros, sus dos clones-células hijas, que ríete tú de las criaturas del inframundo. Su aspecto era ciertamente inquietante. Cuando estalló el petardo que nos dejó medio sordos lo confirmamos: junto a las amígdalas, a los mocosos les habían extirpado quirúrgicamente la empatía y, sin duda, el alma.

Había algo en ellos que nos daba muy mal rollo. ¿Demasiado conjuntados?

R: Bueno, piensa que van a ser tan sólo cuatro horas y media.

M: Sí, yo también te quiero. Como me toque uno de esos seres endemoniados ¡no respondo, no respondo!

R: Mucho bla, bla y luego na de na.

Así que tratamos de mimetizarnos con el mobiliario dieciochesco trenero, sin demasiado éxito. Antes de que se moviera el invento nos dieron tres patadas y escudriñaron con asco nuestras pintas peregrinas. Luego le exigieron a su padre una güija y una biblia satánica para jugar. Como parecían bastante peligrosos y nada de fiar confiábamos en que se mantuvieran lejos de los aceleradores de partículas o sería el fin del universo. Sin embargo, nuestra parte racional-Ray-tenía ya amortizado mentalmente que nos sucedería algo así…

R:… que las modelos veinticincoañeras sudorosas y despampanantes no viajan en esas cafeteras de posguerra.

M: Estoy de acuerdo: ellas sudan y exhiben toda su voluptuosidad en coches de lujo o en aviones. Concienciados de la dura realidad y con idea de escapar de ella hicimos algo: extrajimos nuestro flamante ejemplar de Cien años de soledad de la austera taleguilla que nos había prestado para el Camino nuestro cuñaaao.

Increíblemente el vagón no estaba lleno de ellas.  ¿Cien años? Ni de coña.

M: Otra cosa es que nos dejen leer estos zombis vivientes que nos tienen sitiados en nuestro asiento. -Comenzó Mon enarcando las cejas y señalando con los ojos a las tropas hostiles. En ese momento el tren hizo un ruido horrible. Arrancaría o se desintegraría en breve? -¿Dónde hemos dejado al General Custer para achuchar a su Séptimo de Caballería contra estos monstruos diabólicos que tenemos enfrente?

R: Siempre podremos hacerles un exorcismo o amordazarlos y conectarlos a una trampa explosiva si se ponen demasiado farrucos. Sincronicemos nuestros relojes. Hablando de veinticincoañeras cuyas proporciones nos recuerden a los patrones griegos de belleza… En ese momento, y contra todo pronóstico, irrumpió en el vagón una morenita muy guapa que, tras dedicarnos una sonrisa, se sentó en la ventanilla paralela a la nuestra. Se trataba, nada más y nada menos de…¡la chica del tren!, nuestro primer animalito del bosque del Camino de Santiago. M: ¡La leche!

Train’s girl.

Entonces tuvimos una especie de flashback que nos retrotrajo a 1.978. En él, un renacuajo mini-yo destrozaba unos columpios con los amigotes. Acto seguido, una preciosa niña de 7 octubres apareció en escena debajo de sus bucles azabache. Y nos dejó agilipollados durante años. El saldo fue un amor asquerosamente platónico y por tanto carente un mísero beso. Cuando descubrimos que los columpios eran de atrezzo, el micrófono colgando de lo alto de la escena y, por tanto, toda una trampa de nuestra memoria volví, o mejor dicho, volvimos. La hostia fue grande porque cuando se disipó la neblina apareció un primer plano de la niña poseída lamiendo un helado. A su lado, Chucky, el Muñeco Diabólico era la Barbie Rapunzel.  El otro antropoide mutante, había aprovechado nuestro dejà vu para robarnos el móvil y borrarnos la tarjeta de memoria, bajo la delictiva pachorra, la criminal aquiescencia de su progenitor-célula madre. Es muy fácil incubarlos en vainas y luego pasar de ellos. A día de hoy todavía vamos a terapeuta para superarlo. Tras arrancarle nuestro teléfono de sus manazas Ray advirtió:

R: Mon: la “chica del tren” está más que descartada como objetivo militar. Primero porque venimos en plan místico-modalidad ommmmmh-y segundo por su irreverente juventud. Por si todo esto fuera poco seguro que tiene noviete.

Chandler, de la serie Friends,  siempre bastante pringado con las chicas.

M: Por una vez estoy totalmente de acuerdo, Ray: ni remotamente se me pasó por la cabeza, pero admite que parece muy muy simpática. Tiene forma humana, que en los tiempos que corren ya es un lujo -indicó Mon mirando de reojo a los pequeños australopitecus malignos -y no revela en apariencia arrastrar taras o traumas irreversibles de la niñez. Así que tranquilo, que no montaré el numerito de la última vez para impresionar a una chica…

R:… Supongo que te refieres a lo de intentar romper con la cabeza 15 bloques de hielo apilados… para terminar en el hospital. Sinceramente, es lo de más patético que he visto… Digno como mínimo de pringado de serie de TV.

M: Sí, me refiero a eso. En este caso vamos a disimular e intentar parecer normales.

Miramos el reloj: eran las 8:03:07 de la mañana. Sin necesidad de tomar prisioneros a los jodidos niños, ni tener que secuestrar el vagón, ni nada, tren se puso en ese momento en marcha rumbo a lo desconocido. Resignados a perdernos por las españas…¡nos íbamos a divertir de lo lindo! Allá afuera, en el cercano futuro nos esperaban cosas fascinantes, personas deslumbrantes e incluso ¡cyborgs! Pero sobre todo, éramos conscientes que mil peligros nos aguardaban: ríete tú del invierno ruso, del Sitio de Leningrado e incluso de hacer cualquier papeleo en la administración.

Cyborg con el que nos toparíamos durante nuestra epopeya.

Entonces sucedió: experimentamos algo inaudito, una especie de salto mental hacia el futuro, un flashforward. Tras recobrarnos…

R: Esto ha sucedido porque el muy tonto debe estar celoso de que su hermano simétrico, el flashback, haya irrumpido en nuestro cerebro cual elefante en cacharrería.

M: Pos vale, si tú lo dices… ¿Has visto lo mismo que yo? Joder, parece muy peligroso. ¿Y si la cascamos en el intento?

R: Charles Darwin aseguraba que morimos para que otros puedan evolucionar. Si no fuera así -y según el escritor P.J.O’Rourke-ahora seguiríamos siendo amebas y tendríamos que comer cosas rodeándolas con el culo.

M: Con lo bonito que es meterte un cocido de forma convencional.

R: Precioso. Mirando por la ventanilla nos quedamos pensativos mientras dejábamos atrás la madrileña estación de Chamartín. Estábamos convencidos que las escenas que vimos sucederían en breve: durante el flashforward…

¡Uy, qué miedo!

…nos vimos atrapados en el famoso camarote de los Hermanos Marx, vimos mafiosos escapados de películas de Tarantino haciendo tetris con muertos, nos vimos investigando cual CSI una habitación de hostal mugriento, vimos un hotel 7 estrellas… Ale, la semana que viene más. :-P Safe Creative #1401170001504

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CAUSA SOLIDARIA 1

Durante unos años Ray y Mon estuvieron apadrinando a una niña nepalí, U*a K**ar* *ha**. Siempre hemos tenido menos dinero que Tarzán pero, lo que para nosotros (occidentales) son cuatro duros, en esas tierras remotas y desfavorecidas por el destino, pueden salvar vidas. Ayuda en Acción nos pareció entonces una organización seria: Informes, cartas, fotos, etc de la niña apadrinada. Pues bien: ¡hemos encontrado a la moza en Facebook! Está casada y trabaja. No sabemos si será feliz pero, como mínimo salió adelante. Tampoco sabemos hasta qué punto contribuyó a eso nuestro insignificante granito de arena. Pero, ¡qué leche! ¡Qué más da! La sonrisa nos da dos vueltas. Mira: >> :-))

Ahora que estás despistad@ por las risas, o por las no risas…, disculpa la artimaña fenicia, el truco de trilero, pero todo por la Causa, en este caso una buena causa: ¿Te animas a apadrinar? Vale, no, ni de coña. Bueno, pues al menos podrías informarte. Mucho que ganar, nada que perder. ;-)

 

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May 222014
 

 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

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  En el capítulo anterior dejamos a nuestros (anti)héroes Ray-Mon a bordo de una cafetera que con un poco de suerte les llevaría a León. La (descabellada) idea era empezar su epopeya peregrina desde allí y tirar hasta Compostela. 
 

Durante una época a Ray y a Mon nos dio por asistir a clases de yoga. La profesora, de vez en cuando citaba partes del cuerpo de la que casi ningún hombre tiene consciencia de su existencia, ubicación y mucho menos función (a no ser que se apellide Presley y naciera en USA en los años 30 del pasado siglo): sí, hablamos de caderas, pelvis y glúteos. Pero ella no sólo las citaba sino que, con evidente saña, nos daba complejas instrucciones para que hiciéramos cosas entre ellas. Y claro, a nuestros oídos sus directrices sonaban igual que: “…Bien, ,… ahora, cogeros la válvula tricúspide con las yemas y hacer que gire suave de forma antihoraria alrededor del yeyuno…bien, muy bien, ¡estupendo!: mantened así y ahora generad tensión en el conjunto mientras enhebráis yunque y estribo hasta que se acoplen totalmente. Ahora formamos pares: con epidídimos y el área ventral de cada escafoides…Muy bien, muy bien, mantened ahí…y acunar todo, como si bailaran un vals, hasta culminar en el shock anafilático, ¡genial! Venga, ¡¡que quiero ver todos esos shocks bien shockeados!!…”

Clases de Yoga - (C) Raymond Gali¡Buff! ¡Qué jare!

“…Ahora quiero que con la cara interna del músculo sacro-iliaco os saquéis un moco de uno de los ventanucos de la nariz, lo amaséis un poco y lo introduzcáis con dulzura en el otro orificio. Finalmente vais a cogeros el reflujo endogástrico y, siempre con suavidad, vais pintando letras de neón con ácido clorhídrico hasta formar las palabras N.E.W Y.O.R.K. Usad como lienzo la parte cartilaginosa del xifoide. ¿Qué? Sí, sí: cada uno, si quiere, puede escribir el nombre de su pueblo con tal de no salirse demasiado del esternón…” Bien, y ¿por qué empezamos este capítulo con esta mamarrachada? Porque algún inconsciente debió echar carbón en horno de la locomotora pues aquella tren cafetera se puso en marcha rumbo a León. Que todo explotara era cuestión de tiempo, pero mientras tanto, ¡¡el reprix del arranque fue tan brusco que nos barajó todo por dentro!! Nos dolieron partes del cuerpo que no sabíamos ni que existieran, incluyendo el músculo sacro-iliaco, xifoide y el esternón que lo parió!! Desde ese día las vértebras las tenemos más desordenadas que un fósil de un rockero neolítico de Atapuerca. Al minuto de partir la cafetera se metamorfoseó en coctelera y todo el pasaje comenzó a vibrar violentamente.

Ante todo Connecting People 6969 - (C) Raymond GaliUmmmh: interesante.

  Las tuercas que anclaban los asientos al suelo del vagón se empezaron a aflojar; es como si nos hubieran metido a cada uno por salvasealaparte un consolador de 12V para luego enchufarlo directamente a la catenaria del tren, sin transformador. La (descabellada) idea era empezar nuestra epopeya peregrina desde allí y tirar hasta Compostela. Ray (racional) y Mon (emocional), nos centramos en Cien años de soledad. Redescubrimos la nimiedad que GGM sólo tardó 23 años en forjar la historia y sus personajes. RAY: Ah, claro, así cualquiera: te dan ese tiempo, papel y boli… M: ¡Cállate! El caso es que el viaje ha comenzado: nos movemos (brrrrrrrrrrrr), incluso hacia delante. El ser humano se acostumbra a casi todo, así que creímos firmemente que aquello se iba a convertir en un remanso de paz. Al cabo de diez minutos ya casi no notábamos el traqueteo al activar nuestro blindaje secreto a prueba de contingencias: M: Ommmh. R: Pues Ommmh. Pero, rondando las once de la mañana, todo se transformó en una jaula de grillos. A poco de salir de la Comunidad de Madrid subieron lo que a nosotros nos pareció una legión de gays. Sin previo aviso invadieron el vagón y fue obvio que pertenecían a la modalidad locaza irreductible. M: Por su acento parecen mejican@s y, por cierto, son muy gracios@s. A Ana (que así se llamaba la chica guapa) y a nosotros nos sitiaron, montando un cirio de tres pares de narices.

Camarote Hermanos Marx Gay - (C) Raymond GaliEs muy probable que los Hermanos Marx se basaran en una invasión gay a un vagón de tren para idear su legendaria escena.

  R: Este Vagón = Camarote de los hermanos Marx+ dos huevos duros. Desde hoy ya conozco el origen etimológico de la palabra “guirigay”. Tratamos de permanecer al margen del aquelarre, tanto Ray como Mon. Por el contrario, “la chica del tren” sí que se integró. Hizo bien pues, aunque escandalos@s, tenían un ingenio desaforado. Durante cientos de kilómetros intentamos sin éxito concentrarnos en la lectura: imposible. Esta gente ostentaba más plumas que todas las granjas avícolas de China. Se les veía con más ganas de conecting people que el Nokia 6969 de la imagen del comienzo de este capítulo. R: De momento seguimos en nuestra acera. No tenemos previsto pasarnos al reverso tenebroso (¿o divertido?) de la fuerza. ¿No, Mon? M: Qué bobo: si les vamos a echar de menos. -Pensamos mientras veíamos a través del cristal cómo nos tiraban besos desde el andén.   A todo esto, “nuestro” señor macilento -vecino de asiento -permaneció imperturbable al paso de las hordas gays, cual estatua de mármol. El cabrón no movió un solo músculo mientras volaban objetos por encima suyo, gritos, chistes obscenos, muecas y demás parafernalia histriónica; claro, se había hecho el Máster de Posesión Demoniaca con sus propios hijos. Ahora sólo había que esperar que la lluvia de siglos le fuera cubriendo de hiedra. Enfrente, sus monstruosos retoños estaban coyunturalmente neutralizados: habían caído fritos hacía rato. Una pena, pues la batalla entre las dos facciones hubiera sido de lo más friki.

Godzilla Morzilla Morcilloso - (C) Raymond GaliPff, menudo pringado. No da ningún miedo salvo por la angustia de que se te haya quemado en la barbacoa.

  Sin embargo, lo que temíamos era el fatídico momento en el que las bestias despertasen. “Cuando los dinosaurios transgénicos despertaron… Raymon seguiría allí, a su pesar” ¿Godzilla? ¡Bah! Un aficionado en el oficio de sembrar el terror y la destrucción.   Un anciano que se subió en Ávila sentose al lado de la chica guapa. Había elegido a su víctima cuidadosamente así que tras chascarse los dedos le calentó la cabeza a la pobre durante 300 kilómetros. En un ejercicio de crueldad sin parangón, comenzó a soltarle sus batallas sin anestesia…, y de paso tirarle un poco los trastos. Pero su amor era imposible: Ana, 25 primaveras y él 87 y la próstata como una pelota de baloncesto. Al cabo de un rato Ray, más maquiavélico que su ying habló, dirigiéndose por primera vez a ella: R: Ana: me sé toda tu vida, obra y milagros. Tus amiguitas locazas ya se han encargado de difundirla a los cuatro vientos. -Ella, como había vaticinado Mon, era muy simpática y vio nuestro gesto como una tabla de salvación ante el vejestorio plasta. No obstante, la jovenzuela ya se bajaba en la siguiente estación. Entonces, realizamos un rápido movimiento aprovechando la confusión de la despedida: armamos el brazo como Larry Bird en la final de la NBA de 1.984 contra Los Ángeles Lakers, endilgándola una tarjeta nuestra. Quizás ella hubiera preferido un nolotil; el abuelo cebolleta le había puesto la cabeza como un bombo, hasta el punto que hubieron de empujarla varios pasajeros para que saliera por las puertas.

Larry & Magic - (C) Raymond GaliLarry Bird, frente a Magic Johnson, intenta encestar una próstata Spalding de competición, similar a la del viejete del tren.

  M: “Adiós. Pásatelo de lujo : ¡ya eres libre ! Un besazo.”Ana, la chica del tren, primer animalito del bosque del Camino. Qué tía tan maja, leñe.  En dicha estación también se bajaron el señor gordote -sacudiéndose los primeros zarcillos de hiedra- y sus inquietantes células-hijas. Por fortuna no nos dieron el viaje como temimos así que no hizo falta contraatacarles con un PDF cargado por Hacienda con las instrucciones para rellenar el modelo 390 del IVA, y que ya habíamos desenfundado. Tras desaparecer la chica de la escena, en venganza, decidimos contarle nuestra ruta prevista al hiperprostático vejete. Cual caballeros medievales y en justa represalia, estábamos dispuestos-en esta ocasión-a calentarle la cabeza nosotros a él: RAYMON: La idea es atravesar-desde la capital-las montañas leonesas coronando el puerto de Pajares. -Y en justa vendetta le torturamos con todo lujo de detalles intrascendentes. Él se conocía la zona perfectamente pues era de un pueblo perdidísimo de por allí, de los que salen en las noticias de la 2. Tras nuestras palabras nos miró como si nos hubiéramos esnifado todas las fábricas de Locktite de Alemania: PROSTATE-MEN: Eso que dices va a ser muy duro, jodío.., JODÍO.., …JODÍO.. ? -Nos enterneció el epíteto cuya fuerza expresiva consiguió generar eco por todo el valle que estábamos atravesando.

Eco Fetén - (C) Raymond GaliEl eco de calidad, no sólo repite: también opina.

  Por otra parte -la inquietante afirmación- la colocamos cuidadosamente en nuestra estantería neuronal de “cosas que sabemos pero no queremos saber”. Claro, para eso Mon tuvo que amordazar a Ray un ratito. Como nos sobró cinta le tapamos también la bocaza al viejales para que no se nos quedara la cabeza como su próstata o la de la chica. R: …como la cabeza de la chica, no como su próstata, porque… M: Shut up!! Al cabo de veinte minutos ya vislumbramos la capital. Sobre las 13:31:23 (aprox.) llegamos a León y de una pieza, o para ser exactos de dos que se odian y putean recíprocamente. Tierras de pasado glorioso; reyes y reinas, las batallas, su historia casi se podía respirar en el ambiente. Nos enchufamos la mochila-roulottecon la idea de dirigirnos al Hostal que habíamos visto por internet. En el primer semáforo coincidimos con otra chica de unos 30 años.

Catedral León Exin Castillos - (C) Raymond GaliCatedral gótica leonesa hecha con piezas del Exín Castillos. ( © Beatriz). Abajo, dos Clics  posando para una fotico. 

  Nada más ver su indumentaria pensamos que quizás ella podría también embarcarse en nuestra aventura del Camino. Entonces decidimos interaccionar con ella. R: Vale, pero disimulemos en la medida de lo posible nuestra enajenación mental. M: Buff. Se intentará. Para conseguirlo voy a pensar intensamente en John Malkovich: en muchos de sus papeles figura ser un trastornado dentro de la piel de un tipo, en apariencia, normal. R: ¡No! Lo que propones es súper imbécil, ni se te ocurra-Pero ya era demasiado tarde…

RAYMÓNKOVICH: ¿Peregrina?

LUCÍA: No, vengo de hacer rafting en el Pirineo.

Entonces pensamos que algunos especímenes de las nuevas generaciones son más listos que el hambre. ¿Por qué no somos nosotros somos de los que se tiran en paracaídas en grupo o le ponen palos en la boca a los cocodrilos del Amazonas? Esos que salen en la Tv en los programas de zapping. ¿Por qué no nos apetece? Será eso. Cruzamos juntos el paso de cebra y contestamos:

RAYMÓNKOVICH: Jorrr,    que     bien      te     lo       montas.- Pronunciamos lenta y separadamente, como hace el actor en las pelis. Luego, caminando junto a ella hacia el centro de la ciudad, realizamos una pausa deliberadamente larga, para al final añadir con voz suave:

-Me                 llamo                                       Raymond. -Entonces fruncimos la boca y el ceño imitando al genial Malkovich.

Como ser RayMonkovich Malkovich - (C) Raymond GaliIntentaríamos meternos dentro de John Malkovic

  LUCÍA: Lucía. -Confirmando nuestra idea inicial, nos pareció interesante: nos contó que era una bióloga de allí pero que en unos meses se largaría a Australia a dar clases de español. Allí cobraría una pasta, a casa puesta.

RAYMÓNKOVICH: No      somos      nadie. We’re       nobody. -Acto seguido hicimos una mueca que nuestro alter ego realiza en la peli Las amistades Peligrosas: abrir la boca de forma sugerente y tocar el paladar con la punta de la lengua. -Yo      también      soy     profesor,   pero     de     mayor     quiero     ser     escribidor     de     la      praderarrl.

Como es lógico y tras el patético espectáculo, la chica se despidió apresuradamente, no sin antes recibir vía dactilar otra tarjeta nuestra; esta vez, sin ningún movimiento baloncestístico pues su velocidad de huída nos impidió armar el brazo como Michael Jordan manda. Cuando se alejaba/huía  corriendo calle abajo, mirando de vez en cuando hacia atrás, pensamos…

M: La peña se va a Australia y nosotros malgastábamos la poca juventud que nos queda viendo Noche de Fiesta y a Chuck Norris.

R: ¿No podías haber elegido interpretar a otro actor con menos pinta de peligroso perturbado, como a Will Smith o Robin Williams?

Hostalucho de Media Estrella - (C) Raymond GaliHostalucho de media estrella en el centro de León. Su nombre y categoría eran como de coña

  Al fin llegamos al hostal, de media estrella, elegido adrede por austero… para irnos haciendo cuerpo.  Justo antes de entrar miramos el reloj: dos y cinco de la tarde.  De forma súbita sucedió algo: Otro flashforward.   Este segundo e involuntario salto mental al futuro nos suministro impactantes imágenes de algunos los mugrientos lugares donde pernoctaríamos: ¡Nos vimos en la litera de una cárcel más antihigienica que un wáter de Kandahar!, ¡En un tugurio inmundo que tuvimos que esterilizar con desinfectantes industriales!, ¡Durmiendo en el suelo…! Los “recuerdos futuros” se desintegraron en ese momento dejándonos un poco atontolinados. Tras recobrar la verticalidad mental decidimos que aquel hostalillo de media estrella de mierda parecería el hotel ese de Dubai de 7 estrellas… comparado con algunos de los ámbitos que nos esperaban a la vuelta de la esquina. Así que ascendimos por una escalera desvencijada a la tercera planta… imaginando que subíamos en un ascensor meteórico a la planta treinta del hotel dubaití.

Hotel Dubaití 7 estrellas - (C) Raymond GaliAlbergue de Peregrinos Vip.

  RAYMON (de nuevo): Hola. -       . La encargada, una señora de mediana edad y un escote del calibre doce, movió los labios detrás del mostrador pero ningún sonido llegó hasta nuestra posición. Primero pensamos que era por el escote, que por eso los sonidos que emitía no nos llegaban al cerebro.

RAYMON: Hola. -Repetimos esta vez intentado leer lo que decía su boca. Entonces lo entendimos: el problema estribaba en que ella tenía la voz extremadamente aguda… y que nos habíamos dejado el radiotelescopio en Madrid; ¿y cómo alquilar a esas horas de la tarde un delfín en pleno León para que nos hiciera de intérprete con su sonar?

-¿                  ?  - ”Hola. ¿Tiene reserva?”, leímos.

RAYMON: No. -?                 .                                    ? -”No importa. Déjeme su DNI”.

El Hostal no reunía los mínimos imprescindibles para pasar la noche en él. Al entrar en nuestra “suite” detectamos que la colcha del camastro estaba relativamente sucia pero sin llegar a estar acartonada como la mortaja de un leproso, lo cual era de agradecer. M: ¡Oh, divina providencia! Agradecemos que el grado de insalubridad no llega a la categoría de pandémico. ¡Oh, gracias! Sábanas correctas pero demasiado gruesas, de contrachapado, como diría father. Bellas vistas a un conducto de ventilación. Como siempre que llegamos a un hotel Ray empezó a mirar la ruta de escape caso de incendio: no existía. Tras examinar palmo a palmo el ámbito y comprobamos que, al menos, no había más organismos pluricelulares negruzcos con nosotros compartiendo la habitación.

R: ¿Recuerdas lo que decía nuestro amigo Tono de las cucas?

M: Ja ja ja. Sí: que las innombrables tienen dos patitas pequeñas delante que no le llegan al suelo y cuya única misión es frotárselas para… dar asco. Nuestro lado racional dispone de una lámpara de luz ultravioleta como los de CSI, por si acaso hay que investigar algo; le gusta pensar que está preparado para todo, por eso suele llevar también un desfibrilador fucsia. Después de comprobar todo, nos tiramos en la cama y, ¡horror!

R: ¡Joder! Nos hemos quedado dormidos. Esto ha sido una siesta olímpica. Espero que no nos sancione el COI por practicarla sin persianas bajadas, sponsor y orinal.

M: Bueno, tranqui: hoy no hay prisa, aunque la verdad es que todavía no hemos comido. ¡Quiero mancuducaa! Me comería un hipopótamo a la plancha relleno de crema pastelera.

R: Pues que espere el bicho: son las siete menos cuarto de la tarde, así que ¡corriendo a ver la catedral justo antes de que cierren!

M: Pero…

R: ¡Cállate!

Grissom - (C) Raymond GaliRay se cree Grissom (el listo de C.S.I.), el pobre

Tras visitar la joya gótica a matacaballo nos tuvieron que echar: la maniobra de Mon de hacernos la gárgola no funcionó. Luego fuimos a Casa Botines, un precioso palacete de Gaudí donde había una exposición de arte moderno… patética como muchas, que no todas. Soberbio palacio con turbador contenido. Mon aprovechó y, sin que los aseguratas le vieran, mordisqueó unos espaguetis que formaban parte de un collage (M: Me ha faltado la salsa boloñesa pero estaban ricos). La obra cumbre de la exposición era un gato remuerto y putrefacto metido en la jaula de un canario. Hemos de aclarar que no siempre los cadáveres putrefactos están fuera de lugar: en una multinacional coreana -en medio de una junta de accionistas- le dio un jamacuco al presidente del consejo de administración y se quedó seco sobre su sillón tapizado con piel de búfalo. La Junta, casi por unanimidad, decidió dejarle allí mismito. Seis meses después la compañía registro un crecimiento del 26,06% respecto al semestre anterior. Las no decisiones del interfecto fueron la clave de su éxito. Sin embargo, un pobre animal muerto sí está fuera de lugar en una exposición. Mon metería en la cárcel a algunos de los artistas y a todos los responsables de la exposición por maltrato animal, insulto a la inteligencia y robo flagrante de tiempo. Para que no se me tilde de radical he de decir que en determinados casos sí me parece bien el maltrato, pero solamente dirigido a los que maltratan haciendo sufrir a los pobres bichos; pero no hablo de maltrato físico. No torturaría a esos “artistas” ni nada…, salvo tapizando su celda con su propia obra.

R: “Arte moderno es comprar una pintura para tapar un agujero y decidir que el agujero queda mucho mejor”, dijo un autor anónimo.

Agujero Enmarcado - (C) Raymond Gali¿Taparías un agujero en la pared con este cuadro?  Más práctico y más barato: ponerle un marco al agujero.

M: Pues el amigo debía ser bastante manazas para bricolaje, usaría la Black & Decker como Harry el sucio su Magnum del calibre 44,…

R: ¿Te acuerdas del concurso de arte moderno en que, sin que lo supieran los jurados, presentaron una pintura abstracta hecha por un chimpancé? Se elogió su clarividente deconstrucción de la realidad.

M: Ah, sí: su obra resultó ganadora. No coments. Anda, Ray: vamos a pillar algo de comida, por favor.

De vuelta al “Hilton” paramos en un supermercado Nisupu para comprar unos sándwiches y bollos a cascoporro… M: …Con mucho colesterol, pero del malo, por favor ?Estábamos hartos de tanta verdura y de nuestra dieta macrobiótica durante el año. Allí mismito Mon dio buena cuenta de los emparedados, para matar la gusa. Además, compramos chocolate, un frasco de pimientos de padrón y sí, un litro de gazpacho: ¿pasa algo?   Al llegar al hostal vimos que la encargada hablaba con unos tipos del Este de aspecto alarmante. El dueño de una camiseta que dice en inglés “Amo al demonio” no transmite el tipo de confianza ciega para dejarle que cuide de tus hijas durante el verano. Chapurreaban una jerga ininteligible y vimos que trapichearon dinero con la mujer… y lo que me parecieron lindezas: discutieron. Lo supimos por los gritos de ellos y porque ella rompió todos los objetos de cristal con sus ultrasonidos que salían del fondo de su garganta. R: Imagino que el problema será que la habitación asignada es demasiado pequeña.

Motosierra con Silenciador - (C) Raymond GaliLas ciencias avanzan que es una barbaridad

M: Sí: allí no cabrán los cadáveres de la gente que se cargaron hoy y de la cual todavía no se han deshecho.

R: Quejicas: troceados cogerían holgadamente en el armario y la nevera del mini-bar.

M: Lo único que espero es que usen la motosierra esta noche con urbanidad y mesura, no ahí, a lo loco, que habrá gente durmiendo.

R: No te preocupes. Creo que el más ingenioso de estos mafiosos es el espabilado que patentó el utilísimo silenciador para motosierra.

M: No para precisamente que los leñadores no despierten de la siesta a las ardillas.

La encargada buscó la llave de nuestro cubículo y nos cobró la noche. Nuestros compis de hostal nos recordaban a los capos descuartizadores de la peli Cerdos y diamantes(o de cualquiera de Tarantino), que al menos tenían la delicadeza de deshacerse de los muertos echándoselos a los gorrinos. Al despedirnos de la mujer-quasar comprobamos que un miembro de la banda estaba sentado en un sofá de skay negro que había en el recibidor. Tenía la frente ensangrentada, cuchillo en mano, pistolón en la otra. Supusimos que estaba decidiendo, (con el científico método del pinto-pinto-gorgorito) con qué arma nos asesinaría aquella misma noche. En otras circunstancias estaríamos más agobiados que Darth Vader sin careta, te das cuen. Sin embargo en esa ocasión nos acercamos y le dimos las buenas noches con un besito maternal en la frente –por desconcertar-antes de encarar el largo pasillo, sobre las diez de la noche.

Mafioso tarantinesco sin serlo - (C) Raymond Gali

Mafioso en el tresillo de skay de la entrada del Hostal decidiendo con qué arma nos mataría.

M: Sí, sí, pero ya estamos imbuidos ya del espíritu del Camino. A pesar de eso y como dice Bette Davis en Eva al desnudo, “Abróchense el cinturón. Esta va a ser una noche muy movidita”. Además, si nos atacan podemos obligarles a comerse alguno de los pimientos de padrón que más piquen.

R: Sí, sí, si yo te entiendo, Mon. Que sepas que mañana -en el caso remoto que sobreviviéramos- nos esperaría la primera jornada del Camino Primitivo, que creo es de treinta y seis kilometrazos. Se supone que pasamos de todo pero nos adentramos en lo que será una nochecita toledana. Hacernos el John Malkovich, ni el Jack Nicholson funcionará esta vez. Qué lástima no disponer de un ejército conformado por dos divisiones invencibles: los gays histriónicos de neutrones y los niños de destrucción masiva del tren. Así podríamos lanzar una ofensiva contra ellos. Ahí ya no serían tan gallitos. ¿A ver quién descuartizaba a quién? -Pero Mon ya levitaba a diez centímetros sobre la cama.

  M: Ommmmh. 

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 CAUSA SOLIDARIA 2

Ray y Mon suelen donar sangre unas dos veces al año. Una vez Ray, otra vez Mon, se van alternando; aunque no haría falta: cualquiera de los dos – es decir, una persona entera- podría hacerlo hasta cuatro veces al año (chicas, hasta tres). PROS:  (1)Ese gesto puede salvar hasta tres vidas. Fuera de las pelis, ¿cuando se te presenta a ti esa oportunidad? (2) Puedes presumir de ello en internet y tridimensionalmente, aunque hay que decir también no está demostrado que ligues más por ello. (3) Te dan un boli de cartón que pinta fenomenal, o un llaverito práctico, o algo que puedes llevar con orgullo por ahí. (4) Te reponen el volumen de líquido extraído al momento, ofreciéndote que bebas lo que quieras (Bueno, mojitos no) allí mismo (5) Analizan tu sangre. Además, si perteneces a alguna dinastía noble y no lo sabías porque a)nadie te lo dijo y b)nunca te cortaste ni un dedito, vas a dejar a todos ojipláticos en el bus con tu sangre azul como de Avatar. (6) Si piensas despacio lo que has hecho te acuestas ese día con una sonrisa en los labios; ADVERTENCIA: ese efecto puede durante semanas. (7) Te sientes en paz respecto al hecho de haber nacido en un país lo suficientemente civilizado para que, si un día tú o los tuyos tenéis un accidente o enfermedad (en principio y salvo excepciones) te atiendan sin pestañear, sin preguntar. Esperamos que estés leyendo esto desde un país con ese mínimo grado de civilización. (8) Puedes estar tranquilísim@ respecto de tu integridad: se te somete previamente a una batería de preguntas para saber si eres apto, a varias pruebas, como medir tu tensión arterial y nivel de hemoglobina. NO te pueden contagiar nada (salvo buen rollito) pues lo que usan para la extracción es nuevo, estéril y desechable: se usa sólo para tu donación. Salvo que una facción vampírica haya secuestrado el bus donaciones te van a sacar menos de medio litrillo de na. Tan poco que podrías donar (en teoría) hasta 6 veces al año. Si quieres batir algún record haz algo en casa con una cuerda de tres metros, pegamento, una berenjena y tus propios mocos, pero no juegues con tu sangre. (9) Mientras estás tumbado en la camilla, pueden mandar mensajes de móvil con la otra mano, incluso llamar a tu madre/colgar a tu madre si te llama,  si eso te hace feliz y (10) Tooooodos estos “pros” adicionales que hemos encontrado en >> e s t a  << web.   CONTRAS: Son tan tontunos respecto de los PROs que nos da hasta vergüenza desglosarlos, nos parece casi inmoral.

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May 202014
 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

¿Qué no has leído primeros capítulos? ¿Cómo osas? Pincha: (0) (1) (2) , y que no se entere nadie. 

¿Qué YA has leído primeros capítulos? ¡Muy bieeen! Entonces pincha:  (4) (5) (6) (7) (8) (9) 

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En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) al borde de convertirse en comida para gatos, durante la noche, en un hostal de 9ª categoría de Leon, a cargo de una banda de mafiosos del Este del Este. 
 

…Mon ya levitaba a diez centímetros sobre la cama.

M: Ommmmh.

Mientras, Ray se duchó con su esponja fungicida y desparasitante homologada por la NASA, raspándose con ella cada cm2 de piel once veces. En el proceso tomó muestras y las introdujo en pequeños frascos etiquetados. Luego se enfundó sus guantes NBQ (Anti-Nuclear-Bacteriológico-Químico) y aplicó su mascarilla de aguacate para el cutis, protegiéndose los ojos, eso sí, con las rodajas de pepino reglamentarias. Finalmente, esperó que la mezcla macerara. Nuevas muestras, ahora del guacamole; con su espectógrafo de masas verificó su dureza:

R: Vale, como una piedra. La plasta inmunda esta ya no mancha. Lo que hay que sufrir para estar siempre bello - Acto seguido -¡Por fin!- Ray se soltaría la melena, al desprenderse de sus rulos: su terso cabello cayó sobre los hombros.- ¡Porque yo lo valgo, qué narices!

Aunque en seguida se ruborizó por hacer algo tan temerario. Por último se enfundó una bata de guata descolorida de Mon, cenó algo rápido y se metió también en la cama junto a su lado emocional, que ya roncaba en varios idiomas, pero con los subtítulos desactivados. -¡Dios mío, qué pintas debemos tener! Bueno así, si nos atacan los mafiosos, nuestro aspecto les desconcertará y quedarán neutralizados.

Casi de forma automática, Ray también dobló y se fue a soñar con su compañero de cerebro. Bueno, aquello fue una pesadilla…

 

Sr Naranja de la peli Reservoir Dogs de Tarantino, disparando a RAY-MON, que va pintado de aguacate, camiseta de Queen, pelo suelto y bata de guata, mientras el niño de El Resplandor flipa con la escena en su propio pasillo, a bordo de su inadecuado triciclo para un niño de casi 14, que ya tendría casi estar montando en otras cosas.

 

M: ¡Buff! ¿Qué mal rollo, ¿no? ¿Qué hora es?

R: Las 4:07:26 a.m. Dicen que durante todo el rodaje de Reservoir Dogs, el director Quentin Tarantino hizo que estuviera presente un médico para asegurarse que la cantidad de sangre del Sr. Naranja fuera creíble.

M: Por eso, los metros cúbicos de la pesadilla han sido increíbles, porque allí no había verificador hemoglobínico ni na de na.

En algo más de dos horas empezaría el baile. Amanecería en el día D. La hora H de salida sería las 6:30. La gilipollez G sería perdernos el primer día y aquí, los sherpas, lo haríamos…¡¡tres veces!! Pero vayamos por orden.

M: ¿Y qué hacemos a estas horas? No sé tú, pero yo ando más desvelado que el burro de Juan Valdés.

R: ¿El del anuncio de café? Pues será porque el bicho mordisquee las alforjas cargadas de grano.

M: Eres un lince. Anda, pásame la guía que compramos por 7 € en la Casa de los Enemigos del Camino de Santiago de Tragacete. Quiero echarle un vistazo. ¡Ajá!: Se confirma: 1ª Etapa de 36 kilómetros, León-La Pola de Gordón.

R: ¿No me digas? No pierdas el tiempo, ya la tengo requeteestudiada. Nuestra ruta comenzará al lado del Parador de León, cruzando el río Bernesga, donde al parecer está la primera vieira incrustada en la pared.

 

Tal y como Mon veía la Ilustración de portada de nuestra Guía del Camino. ¿Por qué no sospechó nada?

 

M: Así que las conchas de ese molusco tan rico marcan, cual migas de Pulgarcito, el camino del Camino. -Entonces Mon recordó que él no había cenado- ¡Ummh!, vieiras gratinadas al Albariño, con su cebollita, con su jamoncito, con su pimentón y con su pan rallado doradito por encima, ummh, ¡queeé riiiiicooooo! y entonces Ray le llamó al orden, desintegrando cruelmente y al instante la fantasía gastronómica de su otra mitad. Luego proclamó:

R: Mon, me temo muy mucho que esta guía la ha escrito un sádico, probablemente descendiente remoto del famoso Marqués…

M: …de Sade? Al parecer le ponía que le torturaran, el autoflagelo y toda perversión que incluyera la mortificación física, como a otros les ponen los tamagotchis (Bueno, ¿a quien no?) o Maradona, como a un amigo, cuando llevaba el peinado ese afro. Mmmh, no me extraña.

R: Ese mismito, Sade.

M: Macho…, entonces…, como nosotros hemos comprado dicha guía y no somos masocas…, semos…-Mon no sabía como explicárselo a Ray sin herir su sensibilidad- …ello implica algo que ya dijo Frasier, el psiquiatra de Seattle de la serie de TV: nosotros muy probablemente seamos descendientes remotos de un avispado que dijo “Anda, mira qué caballo de madera tan grande y bonito. Vamos a dejarle pasar”.

 

Es que el caballito molaba un montón. En el Camino de Santiago iba a arder Troya…

A la dere, el psiquiatra televisivo Fraisier en su consulta radiofónica.

 

R: Sí, lo admito: nos la han metido doblada, sin anestesia. No me hagas sentir más imbécil de lo que ya me siento por no reparar que la guía es una p.m.

Entonces fuimos al baño hacer un pis y nos entró un escalofrío cuando nos cruzamos con nosotros mismos en el espejo. Cuando finalmente pudimos despegarnos del viscoso lavabo, vimos una llamada perdida en el móvil: la noche anterior unos amigos nos habían dado un toque para ver cómo íbamos.

 

 

Nos sentimos entonces a más años-luz de la civilización que los bichos azules de Avatar. Luego nos dimos cuenta que hubiera sido un error hacer el Camino acompañados por una cuestión de concepto. Dicha intuición se fue transformando en certeza en los días y semanas sucesivas. Tras consultar a los mejores expertos del mundo en lucha grecorromana y en cría de nutria japonesa lo confirmaríamos:El Camino hay que afrontarlo solo.

 

Bellas imágenes de dos mujeres hostiándose, eso sí, teniendo en cuenta las enseñanzas de los sabios de las escuelas griega y latina en todo momento. Magnífico ejemplar de la nutria japonesa tomadas por un aficionado y que tampoco tiene nada que ver con toda esta historia.

 Tras el contundente siestoncio del mediodía y luego la pesadilla de madrugada, todavía no nos había vuelto a entrar sueño. Entonces decidimos ver un poco la TV, el mejor somnífero de todos los tiempos; cinco minutos bastaron. Y sí, nuestra suite imperial disponía de una Telefunken de hacía 60 años. En la caja tonta descubrimos algunas cosas cruciales: Deshuesar un pollo de dos tajos y trocearlo ante las cámaras de televisión es incompatible con el cargo de primer ministro; al menos en Bangkok. Zapeamos con el dedo gordo del pie y vimos a otro político largando un discurso, “más inverosímil que Laura Ingells anunciando el Predictor”. Una oyente de esa tertulia afirmó que la verdadera solución del problema del tabaquismo sería poner en las cajetillas de cigarrillos, nada de metástasis horribles, no, sino directamente la foto de algún político concreto: estaba convencida que millones de personas dejarían de fumar automáticamente. Por último comprobamos que unos pescadores rusos habían capturado un extraterrestre y luego se lo habían comido. Confiamos que al menos se lo hubieran cocinado a la vizcaína y con guarnición de patatas panaderas o algo digno.

Apagamos bruscamente el aparato demoniaco antes de que nos entraran ganas de cortarnos las venas en vertical o en oblicuo. En casi un mes viviríamos tan a gusto sin apenas ración de rayos catódicos. Y sí, se puede sobrevivir sin. El resto de la noche, como vaticinó Ray, fue toledana. Sentimos a los de la banda de mafiosos del Este trastear toda la noche arrastrando los muertos por el pasillo o algo macilento, pero lo asumimos como algo normal.

 

Ray-Mon Cooper, ante el peligro.  ¿Habría Grace Kelly en nuestra película?

 (RAY: Como mucho Gracita Morales)

 

M: No es lo mismo el tipo que acuchilla y pule el suelo que suelo pulirme tipos acuchillándolos.

R: Quizás tengan que hacer con ellos un poco de tetris para que cojan en los habitáculos…,

M: …desapareciendo estos cada vez que formen una fila.

Y esa fue la última gilipollez del día porque, de repente, viajamos en el tiempo hasta las 6:01 de la mañana: nos habíamos quedado dormidos y en ese momento sonaba la alarma.

M: The moment !! ¡Al ataquerrrlll!

Entonces nos pusimos gayumbos (o gallumbos, a ver si la RAE se pronuncia, leñe), shorts, calcetines gruesos, lentillas finas y nuestra camiseta-talismán de Queen. Por último nos ajustamos nuestros super-botoncios como para que escalar el Himalaya pareciera una tontuna. Finalmente, nos enchufamos la enorme mochila-solución habitacional. La aventura ahora comenzaba de verdad. Nos dimos cuenta de ello en cuanto abandonamos el hostal de media estrella…

R:…y a los descuartizadores compulsivos que allí trapichean, que los muy tontos nos han dejado escapar.

M: Tanta corrupción les atrofia el cerebro.

Inmersos ya en el relente mañanero y reubicados enfrente del Parador y ¡¡vimos nuestra primera viera!! ¡¡Qué ilusión!!

 

 En la vida real no había flechas amarillas sobreimpresionadas.

 

Desde el primer momento empezamos a darle cera, pues nos sentíamos fuertes y preparados para todo (ja ja); una vez en marcha no queríamos que nada ni nadie nos detuviese, como sugiere la canción del genio de Freddy y sus secuaces Don’t stop me now.

M: Del señor Mercury cuentan las leyendas urbanas que una vez le ingresaron…, primero escuché que con 100 cc. de semen en el estómago… No sé…: ¿tendría sed y no habría Bailey’s a mano?

R: ¿100 c.c.?…Pues terminaron hablando de varios metros cúbicos y piscinas. Ya sabes qué mala es la gente. ¿Y a santo de qué viene esto?

M: No, por la canción de Queen que no se nos va de la cabeza, y que me he acordado. ¡Es fabulosa! Bueno, como todo lo que paría FM.

R: En principio espero que no nos suceda nada similar a lo del amigo Freddy durante nuestra epopeya.

M: Donde esté el almax, que además te quita el ardor del Albariño…

El Camino de Santiago es, entre otras cosas, una cura de humildad; pronto nos chocaríamos contra la realidad de bruces. Antes de comenzar a perdernos le pedimos a un señor despistado que nos hiciera la foto en plan Geyper-Man. Para los que nacieron más acá de 1.980 un GM era un muñeco de plástico duro de lo más absurdo que siempre iba como un pincel. El muy cabrón era de lo más inexpresivo y, claro, no se le conoce manceba, tipo Barbie, con la que desfogarse o viceversa. Vale, lo confesamos: todavía tenemos el nuestro en la estantería.

RayMon Geyperman (Con Accesorios) - Raymond Gali - Cap3

Foto peripuestos con cabeza de Geyper-Man, escasas horas antes de que perdiéramos toda la dignidad. Terminaríamos arrastrándonos como perros e implorando agua, ayuda y cariño a la gente. Abajo, los accesorios.

 

R: ¡Eh, mira!?gritó Ray tras doblar una esquina? Creo que esos son nuestros primeros peregrinos on-line.

M: La verdad es que esos caminantes no parecen de atrezo, ni soltados por el ayuntamiento. Evolucionaban sobre el tatami de la vida de forma creíble.

R: Sí, hablan entre ellos y se desplazan linealmente portando sus mochilas. Parecen auténticos.

M: Pues me jode que alguien haya madrugado más que nosotros.

Así que no se nos ocurrió otra idea más estúpida que irlos adelantando. Primer GRAN ERROR. En principio parecía lógico: veíamos conchas y peregrinos y los rebasábamos como si aquello fuera un jueguecito de la Playstation; pena no pudiéramos usar armas.

R: Te recuerdo que, ya hace muchos años, decidimos dedicarnos a escribir en vez de a disparar a gente desde las azoteas.

Como decimos le dimos MUCHA caña aunque siempre a velocidades sub-luz. 7-8 Km/h, más-menos. Sobre las 8 de la mañana se nos encendió una lucecita en la cabeza: comenzamos a blasfemar en Lenguas muertas del Mar Muerto y ReMuerto pero, esta vez sí, con subtítulos para que nos pudiera entender todo el mundo. Estábamos a unos 11 kilómetros de León. Recordamos, primero a Michael Douglas en Un día de furia. Entonces Mon protestó:

 

Michael MiHamburguesaNoEsComoLaDeLaFoto Douglas arma la del pulpo

M: ¿Michael Douglas en Un día de furia? Bahh, flojito: esto es mucho peor que en un burger te den una ídem aplastada que no se parezca nada a la de la foto de muestra o que no sea tu día. No.

Tras el toque de atención de nuestra mitad emocional nos centramos en Al Pacino, en una escena del El precio del poder, y que se ajustaba un poco más a lo que sentíamos: una pulsión irrefrenable de armar allí la de Cristo… ¿pero contra quien? ¿Contra Freddy por cantar “Love of my life” sin camiseta? De nuevo las armas de fuego y la sangre, con lo pacífico que somos…los lunes, miércoles y viernes no festivos.

R: Espera, espera, no sigamos andando Mon, que me temo que tus sospechas son las únicas que está bien encaminadas en toda esta historia. Vayamos por partes, que diría Jack el Destripador: No es posible que todavía sigamos adelantando gente. No me cuadra. Además, tenemos el solete a la espalda.

M: Como con lo de solete supongo que no te refieres a mí, a tu derecha y no a la espalda, creo que hemos metido la pata hasta el corvejón.

 

Al Pacino argumentando socráticamente en Scarface. Él hace de Platón y su sub-fusil de asalto de Sócrates, cargándose hasta el tato.

Entonces lo confirmamos: la gran cagada se había consumado. En nuestra defensa sólo podemos esgrimir que ninguno de los dos lo sabíamos… Más tarde averiguaríamos que el Camino Primitivo nace en León (si atendemos históricamente a las crónicas del rey Alfonso II) ¡… o en Oviedo si le hacemos caso a Alfonsito IX! El problema es que la devaluada vertiente francesa también pasa por esa ciudad, es decir, que se cruza con el comienzo del Primitivo original.

M: …¡Total…!

R: Pues que nos dirigimos al oeste en vez de al norte. Dicen que los taxistas londinenses tienen el hipocampo, responsable de la orientación, más grande de lo normal…

M: …Por esa regla de tres, esa parte de nuestro cerebro debe ser más insignificante que la legaña de un piojo. Mierda.

R: Además, no podemos “hacer trasquilón” pues un océano de (¿hipo?)campos vallados nos lo impide.

M: O sea que tenemos que regresar totalmente humillados a León y volver a comenzar.

R: Resetear la aventura: Ctrol+Alt+Supr.? Entre incipientes sollozos y con el rostro desencajado Mon replicó:

M:…perdona, es que estoy buscando mi autoestima de la Fosa de las Marianas, a 11.000 metros de profundidad, con un batiscafo de James Cameron. Pero solo veo peces abisales horribles.

 

-Buenas noches: ¿Ha visto usted mi autoestima por estos lares?

-No, lo siento, es que la noche abisal me confunde. Acabo de pedirle a una mera de infarto su móvil y me ha contestado que, si tengo huevas, suba a tierra y se lo pida a una cordera.

 

R: Reconozco que ahora mismo siento que nuestro puto hámster tiene más o menos el coeficiente intelectual de Stephen Hawking. Comparado con nosotros.

M: Y a nuestro lado es capaz de resolver con un hemisferio cerebral atado a la espalda problemas cosmológicos de los chungos.

A los 36 kilómetros de la ruta tendríamos que añadir los 22 que haríamos en balde. Entonces, lejos de sulfurarnos, sulfatarnos, carboxilizarnos, galvanizarnos o escabecharnos extrajimos de la nada nuestro espíritu Ommmmh y respiramos hondo cinco veces. Acto seguido nos flagelamos con dos auto-hostias bien dadas. Luego ingerimos una pastilla imaginaria que nos hizo tomar finalmente lo sucedido con deportividad nirvánica.

 

Fantásticos comprimidos altamente recomendables en el trabajo, con la familia, con los amigos de compromiso y demás situaciones estresantes. 

 

Para no volver a reperdernos, de lo que éramos perfectamente capaces, teníamos que preguntar a algún lugareño. Vimos en la lejanía a un agricultor anchote, enfundado en un chubasquero amarillo, con una boca tan grande como el monstruo de las galletas de Barrio Sésamo. Cuando llegamos a su posición forcejeaba con una señora que quería echarle un sobre certificado para Ponferrada. Tras zafarse de ella nos quitaría de la cabeza cualquier posibilidad de atajo. Mientras hablaba y como un preciso neurocirujano, se extraía de la nariz mocos con los que luego generaba en un momentico bellas figuritas poliédricas. Oye, los cubiletes de Llanes de Ibarrola… una tontería. Finalmente sentenció:

-Hasta León todavía te queda un trecho de cojones-y repitió (¿o fue el eco de los valles?) -pero de cojones, ¿eh? -Muy bien, así que estábamos completamente perdidos en medio de la nada. El caso es que volvimos con las orejas gachas a la city, cruzándonos con miles de peregrinos que se preguntarían…”¿por qué coño vuelve este zumbado? ¿Estará firmando best sellers algún telebasuriento en el Corte Inglés?”

R: Son ahora las 9:30 de la mañana y, como Bill Murray en Atrapado en el Tiempo, se vuelve a repetir nuestra historia.

No podía permitirnos, como Bill Murray, vivir por toda la eternidad  en el Día de la Marmota.

 

M: Tenemos que salir de ese bucle espacio temporal: que angustia, que claustrofobia. Puto Día de la Marmota.

Miramos entonces al marcador: Camino de Santiago 1- Ray/Mon 0. Ese mismo día nos colarían todavía uno por la escuadra y otro bajo las piernas.

R: ¿Pero qué dices, si lo nuestro no es er furbo? ¿Qué metáfora es esa?

M: Vale, pues ahora mismo te endoso una cita John Lennon y me quedo tan pancho: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”. Ale.

Antes de que se escondiera el sol una anciana ciega nos salvaría en un pueblo fantasma, el 112 entraría en alerta porque un hombre con orejas se encontraría más perdido que Wally en los montes leoneses, nos quedaría más secos que la momia de Amenofis IV comiéndose la última rebanada del pan Bimbo, uy…si eso ya es del siguiente capítulo. En fin, obviamente nada de lo sucedido estaba previsto en nuestros planes, ni en los de John Lennon que, hasta donde sabemos, nunca se hizo el Camino de Santiago; ni solo ni abrazado a Yoko Ono. Eso significa que tenía perfectamente previsto hacerlo. Ilógica descartesiana.

¿Empezaría ahora la aventura de verdad de la buena?

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 ¿SERÍAS TAN AMABLE DE DEJARNOS UN COMENTARIO? AUNQUE SEA PA’CRITICÁ

CAUSA SOLIDARIA 3

 Un buen día íbamos andando por la calle y, de lejos, divisamos una chica -como diría Ray- su estructura ósea, formas en general y configuración facial se aproximaba mucho a los cánones de perfección griegos. Mon, obviamente, lo hubiera dicho de otro modo digamos, menos elegante. La moza en cuestión y ante nuestra más absoluta sorpresa se dirigió a nosotros. No dábamos crédito.  Comenzó a hablar pero las tres neuronas que tenemos no alcanzaban más que para intentar procesar lo que era, y a duras penas. De hecho y con el audio desactivado sólo pudimos acertar a decir la famosa cita: “¡Disculpa! Es que lo que eres me impide escuchar lo que dices.” 

 El caso que, al margen de nuestras querencias, fascinación por la perfección, filias y fobias el  luego supimos que lo que decía ese ser humano tenía sentido, y mucho: trabajaba para la agencia de refugiados de la ONU, ACNUR, para los amigos. Desgraciadamente, una consecuencia terrible de las guerras son las migraciones forzosas de familias enteras, huyendo de la muerte. Los niños, evidentemente son los más vulnerables en este terrible trasiego. Por ejemplo, lo que está sucediendo en Siria no tiene nombre y es cierto que hay veces en las que hay que elegir entre empatizar demasiado y ser, por lo tanto, horrorosamente desgraciado y, opción C, pasar olímpicamente, que “la felicidad está muy cara, y bastante tengo con buscar la mía como para preocuparme de toda esa gente con mala suerte, desarrapada, que vive en el quinto carajo”. Pues existe la opción B, que adrede he saltado y consiste en intentar aportar un minúsculo granito de arena para ayudar, para intentar paliar en la medida de lo posible lo que sucede. Digamos sería una opción en la que cambiaríamos de rol en la vida, de meros espectadores con diferentes grados de sensibilidad sobre lo que sucede allá afuera, a actores secundarios. Obviamente se trata, no sólo de una opción ultra personal, sino que muchas personas que desearían adoptar una actitud activa ante las desgracias ajenas…sencillamente no puede. 

En fin, queríamos contar nuestra experiencia personal por si a alguien le puede hacer al menos pensar en ello. Creemos que el altruismo, caso de que se ejerza, debe canalizarse hacia organizaciones de reconocida solvencia moral y profesional. Creemos que ACNUR lo es, pero aunque mañana se descubriera una trama de desvío de fondos solidarios de esta u otra organización ello, difícilmente invalidaría el 100% de su labor.  Desde enero de 2.014 somos socios de ACNUR, aportando una ridiculísima cuota, que es la que nos podemos permitir…y no sabemos por cuánto tiempo. Pero, fíjate, estamos tan orgullosos de ese “virus” solidario que hasta presumimos de ello. Pero sobre todo lo propagamos por la remota posibilidad de que esto fuera contagioso.  ¿Algún voluntario quiere contraer esta peculiar patología?

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May 102014
 

 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

¿Qué no has leído primeros capítulos? ¿Cómo osas? Pincha: (0) (1) (2) (3) , y que no se entere nadie. 

¿Qué YA has leído primeros capítulos? ¡Muy bieeen! Entonces pincha:  (5) (6) (7) (8) (9) 

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En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) despistándose de forma dramática nada más arrancar la primera jornada: era difícil alcanzar tal record, pero lo conseguimos.

CAPÍTULO 4    LEÓN-LA ROBLA 27+22(EQUIV.1)+4(EQUIV.2)=53 KMS

Se perdió un niño en la Feria de Libro de Madrid y lo anunciaron por megafonía. Cuando sus padres fueron a recogerlo y le recriminaron haberse despistado, él les replicó: ‘¡No, os habéis perdido vosotros!’. Para los responsables de la Feria y desde entonces siempre se pierden los padres, no los hijos.  Si la soberbia (o la inocencia de un niño) estuvieran entre nuestros pecados capitales diríamos que “ese día el Camino de Santiago discurrió equivocadamente por senderos distintos a los que nosotros transitábamos”. Varias veces.

En cuanto echamos de nuevo a andar desde León nos dimos cuenta: Calor.

Ese día iba a hacer muuuuuucho calor, sin duda…¡y eso multiplicaría el cansancio por n! Eran las 9:45:02 y habíamos comenzado de nuevo nuestro día de la marmota en una gasolinera. Allí desayunamos un bocata, café y bollos con mucho colesterol y compramos un metro cúbico de acuarius. Menos mal…

Ya en la calle y enfilados revolvimos el interior de nuestra concha de caracol hasta encontrar la camiseta sin mangas de “No Fear”, ó en

castizo, “¿Quién dijo miedo?”. Fugaz streaptease permutándola por la de Queen..

En el depósito de cadáveres de León no se tiene constancia que a ninguna vieja que pasaba por allí le diera un jamacuco al ver nuestro cuerpo sudoroso y perfecto, envidia del David de Michelangelo

MON: Ja-Ja. En verdad como nos vea la palmará, pero de risa, al ver nuestros mullidos michelines.

RAY: Macho, has dejado la mochila más desordenada que los juguetes de la niña del exorcista

MON: Bueno, si la niña del exorcista estuviera aquí nos acojonaría con lindezas como: “¡Fuck you, cabrón de mierda! Hoy vas a vivir el día más duro de tu vida. Vas a acabar con peor cara que la de los pollos del Día (autoservicio descuento) y la mía, juntas.”

RAY: Es precioso todo lo que dices.

“Mueve el culo, que cómo se notan las tapitas de bar”.

 (R: Pero si eso ya se lee arriba. M: Cállate. R: No, cállate tú.)

MON: Yo no, la p*t* niña. Bueno, da igual: no podemos perder más tiempo.

Entonces pusimos proa hacia el norte, a toda vela y con dos…; con dos impresentables que me conformaban, Ray y Mon, el racional y el emocional: el que casi siempre se equivoca y el que casi nunca acierta.

M: ¡¡Por fin parece que esta es la buena!! ¡¡Hacía mucho que quería hacer algo analóooogico!! Toy cansado que todo sea digital/virtual: dinero virtual, periódicos virtuales, mocos virtuales, mensajes virtuales, tetas virtuales, emociones virtuales.

R: Pues, querido, aquí tienes la realidad física. Y aquí no puedes grabar la partida o pulsar el botón “deshacer”. Aquí la mierda apesta, el Lorenzo pega que no veas y todo vale una pasta.

M: ¿Hace falta que seas tan desagradable? Todo eso no me preocupa, y sí nuestro inexistente sentido de la orientación. Reivindico mi derecho a poseer un GPS. Un hombre, un voto, un satélite geoestacionario.

R: Un hombre, un plátano.

M: Un hombre, un GPS, pero no el del i-phone 1, que cuando salió al mercado y en espera de posteriores versiones era un pedrolo pseudo-neanderthaloide.

Comparativa de la revista Quaternary Technology en la que el i-phone(1) supera sensiblemente al pedrusco en prestaciones.

Enzarzados en nuestro autodebate, atravesamos una estrecha senda jalonada de castaños. Desde ese punto comenzamos a tirar millas o, mejor, leguas; nos dirigíamos a un lugar llamado Carbajal de la Ídem. Cada treinta segundos preguntábamos a algún lugareño la ruta, pues no se veía una puta vieira:

R: Hoy ya nos hemos perdido como para un lustro.

M: ¿Te has fijado que la gente se desvive para ayudarnos?

Efectivamente: un anciano con la cara cuarteada dejó de pintar su flamante barandilla y nos acompañó un buen trecho. Un chico dejó de matricularse en la universidad por explicarnos con detalle el camino hasta Pola de Gordón. Una señora amabilísima dejó que sus hijos se quemaran vivos en un incendio con tal de que no nos confundiéramos en la siguiente intersección. Un tetrapléjico…¡bueno, ya basta!

El sol apretaba y ahogaba así que bebimos y bebimos como los peces en el río. Eran ya casi las once de la mañana. Entonces Mon, tras acceder a campo abierto, proclamó:

M: Las botas salvajes de astronauta hubieran estado de puta madre en cualquier misión Apollo, con Neil Armstrong y los chicos…,

R:… pero aquí nos están destrozando los pies.

Tiranosaurius Rex agobiado: La extinción de los dinosaurios no vino del cielo, como se cree. La solución al enigma, un poco más adelante.

 En ese mismo instante mientras pasábamos bajo una encina…,

…nos vimos a nosotros mismos y gracias a otro flashforward en una escena gore: En nuestra casa en Madrid a comienzos del Otoño, y cual hojas caducifolias … ¡se nos estaban cayendo todas las uñas de los pies…!

Movimos entonces la cabeza bruscamente para desbaratar el “recuerdo futuro”. En ese momento decidimos luchar contra nuestro propio vaticinio: nos pusimos unas chanclas y continuamos andando. Entonces nos planteamos cosas de alcance cósmico:

R: ¿Podremos cambiar nuestro destino?

M: ¿Está escrito-como dice nuestro “San” Mark Knopfler-el destino de cada hombre en la luz de las estrellas?

R: ¿Ese insoportable hedor procede de nuestros “pieses”?

M: Norrrl, viene de las cacas de vaca hexagonales.

Todas esas preguntas son las que se ha hecho el Hombre desde la Noche de los Tiempos, sobre todo la última. Los cavernícolas no usaban Peusek antitranspirante y allí no había quien parara; como todo el mundo sabe por eso se extinguieron los dinosaurios. Tras pensar tan soberana gilipollez nos centramos en el Camino. Como decíamos, hacía un rato que habíamos salido de los núcleos urbanos y evolucionábamos por un sendero, atravesando campos, trotando cual res.  En ese momento cruzamos una arboleda preciosa que dejaba paso de nuevo a un espacio más abierto. Entonces  estiramos nuestro gacheto-brazo para autofotografiarnos bucólicos delante de un campito de violetas. Qué bonito. Luego, inconscientes de la vida, nos pusimos a cantar quizás para aliviar nuestra soledad…

R:…y de paso intentar empeorar el tiempo.

M: Me temo que ni por esas.

Chaval, pareces un ñu del Serengueti flipando solo con las flores y las mariposas antes de que se lo cepillen los cocodrilos al cruzar el river.

 Más calor, más beber. Ante un si bemol al que no llegamos bien una vaca nos miró y sacudió la cabeza, negando, con el mismo careto de borde de Risto Mejode pero sin las Ray-Ban envolventes: estábamos nominados. Luego llegó el segundo gol por la escuadra: una intersección en la que no estaba nada clara la señal, medio borrada por una inoportuna carrera de bicis.

Opción A y opción B.

Por supuesto, tomamos la mala, pero lo peor es que nos dimos cuenta transcurrido un buen rato. Intentamos deshacer lo andado y fue peor todavía. Monte relativamente arbolado sin ningún signo de civilización.

Punto indeterminado de la geografía española ubicado entre NiputaIdea de los Arroyos y Nipajolera del Camino, famoso por sus cacas de vaca hexagonales.

M: Cojonudo.

R: Estamos más perdido que los payasos de Micolor en la peli Casablanca. Hasta condemorrrl me está poseyendo a mí también.

M: ¡…Que me voy a hacer pupita en er diodenorrrr! Nos estamos raspando las piernas con los arbustos.

R: Pues a ponerse las perneras y los botoncios de nuevo. ¿Cómo vamos de líquido?

M: Mal. Las botellas están más secas que la momia Amenofis IV, justo antes de comerse la última rebanada de pan Bimbo.

R: Joder, que díita. Y Chiquito sigue por aquí; a ver si se va ya a otro capítulo, qué pesado.

Hacia arriba la montaña infinita, hacia abajo un precipicio considerable. Dicho abismo llegaba al cauce del río, infranqueable de todo punto. En la franja intermedia encorsetados Ray y Mon y su circunstancia. El video-juego macabro sólo ofrecía dos opciones, avanzar o retroceder. Avanzamos, of course, pero tras dos horas el paisaje era idéntico. Ni un p*ñ*t**o humano a quién preguntar o con quien contratar un seguro de vida.

Tres versiones cinematográficas de lo que nos estaba sucediendo. ¿Dónde estaba la peña?

 Entonces recordamos la movie “The Omega man”, el último hombre vivo, pululando por un mundo deshabitado con un Chalton Heston poco zumbado desde que se dio en la cabeza con el canto del salpicadero de la cuádriga de Ben-Hur.

Entonces hicimos algo casi tan patético como hubiera sido llamar a nuestra mamá. Hacerlo al 112:

-Emergencias 112, buenas tardes.

-Buenas tardes, ejemm, bueno les llamo porque ando un poco perdido por estos montes de Dios, aunque no quiero que me rescaten, sólo dejar constancia.

-¿Dónde se encuentra usted?

-No quiero ser borde pero si lo supiera no estaría perdido. Soy un peregrino que se encuentra en un punto indeterminado entre León y la Pola de Gordón. Ahora mismo, por cierto, me ronda una abeja enorme del tamaño de Benidorm. El último pueblo que he pasado se llama Villabalter y ando paralelo al río Bernesga.

-¿Pero se encuentra usted bien? ¿Mandamos un helicóptero?

-Estoy perfecto, animado, tengo chocolate, un saco del Carrefour de, atención, ¡sólo 75 gramos! También música de los años 80, por si acaso. Entiendo que tendrán casos más importantes que atender y por ello no quiero robarle ni un minuto más. Simplemente quería llamarles, como le digo, para que conste que hay un tío perdido. Si cayera la noche, pues entonces sí me manden a los Geos ó al Equipo A ó a algo marcial. Por orgullo torero intentaré encontrarme y cuando lo haga les volveré a llamar. Palabra. Muchas gracias por atenderme.

-De acuerdo…brrsshsss,…?y sus últimas palabras ya no pudimos escucharlas: además de la dignidad, habíamos perdido también la cobertura.

R: ¿Y si usamos la vieja técnica que empleamos en Madrid cuando nos perdemos (que es siempre que me despisto y te dejo a ti el control)?

M: ¿Te refieres a la de seguir una línea recta hasta que una vía importante la corte (M-30-40-50)… No sé, no sé.

Pues en esta ocasión, campo a través, ¡también funcionó!  El caso es que llegamos a un camino que ¡estaba marcado con las famosas flechas amarillas! Durante al menos una hora y media más seguimos el sendero muertos de sed. El camino no se acababa, parecía de coña.

Sobre las cuatro y media de la tarde llegamos a una pequeña explanada donde un cartel paupérrimo rezaba que allí descansaron nosequé soldados de nosecual batalla en el año nosecuanditos, dicho esto con la precisión de un niño víctima de la Logse. Hicimos lo propio con nuestras huestes, es decir, descansar durante cinco minutos.

Aquí descansaron las tropas de Bermudo II y de RayMon I

 Tras retomar y muchas horas sin ver seres humanos con piernas divisamos en la ladera de la montaña una aldea que nos recordó el mítico Shangri-La; lugar idílico, paradisiaco, en medio del Himalaya que refleja la película de Frank Kapra Horizontes perdidos. En la novela original y el film homónimo existe allí un monasterio remoto y una sociedad utópica que no envejece; sus habitantes viven instalados en una eterna juventud porque dicen pocas palabrotas y se echan toneladas de crema hidratante por las noches.

El pequeño detalle es que al llegar a esta aldea descubrimos que estaba abandonada, su censo era 0 habitantes (y dos enterradores, como diría mi gran amigo J.C.). Recorrimos las cuatro casuchas abandonadas y de repente chirrió una puerta. De detrás de ella emergió una mujer… ¡¡Nuestra salvadora!!

-Buenas tardes, señora.-Se trataba de una anciana pleistocénica más vieja que Matusalén y Marujita Díaz juntos. De jovencitas e inmortales modelos de lencería… na de na.

-Buenas tardes.

-Sería usted tan amable de llenarme esta botella con un poco de agua. Llevo perdido en el monte cinco horas sin ver ni un alma.

-Claro, hijo…

En la Shangri-aldea encontraríamos a una mujer…

 Sólo cuando nos trajo el preciado elemento pudimos percatarnos: ¡¡la mujer era ciega!! ¿Pero cómo…?

-¿Pero cómo… se apaña usted aquí tan solita? Seguro que lleva aquí, como reza el dicho castizo… “más que la chincheta del calendario”.

-Bueeeno, me apaño. De vez en cuando viene algún hijo mío…

Entonces nos derretimos cual queso fundido, y no precisamente del calor, que seguía pegando muy fuerte. Nos hubiera encantado darle algo, un presente, pero no reaccionamos en ese momento. Lo cierto es que tampoco hubiéramos sabido qué. La camiseta sudada de Queen quizás no hubiera sido bien interpretada por aquella buena mujer. Si llega a tener 85 años menos (y parecerse a Halle Berri) nos casamos con ella.  Antes de despedirnos miramos el lamentable mapa esquemático de la guía del Camino -que no parecía haber sido confeccionado precisamente por Google y la Nasa juntos-, para preguntarle a la mujer por el siguiente pueblo. ¿Hay aquí un bar?

-¿Un bar? Jajajaj. Nada, el pueblo está muy cerca, a quince minutos…

-Mil gracias. Es usted una enorme bola incandescente en cuyo interior se producen reacciones nucleares de fusión nuclear. Por favor, cuídese. -Justo antes de que nos partiera la cara con una patada giratoria de Chuck Norris aclaramos que era un SOL.

 Increíblemente preciso mapa de nuestra guía. Obsérvese las exactas curvas geodésicas, los tracks GPS,  las coordenadas polares y la abrumadora cantidad de parámetros  topográficos que contiene. Los inventores de la Realidad Aumentada se basaron en esta Realidad Disminuida e hicieron exactamente lo contrario.

 Era hora de cumplir nuestra palabra así que llamamos a los chicos del 112-emergencias-dígame, para avisar que ya nos habíamos encontrado. Luego contactamos con nuestra hermana mayor que, al entrar en cobertura de nuevo, vimos que nos había llamado:

-Pasándolas putas pero feliz. -resumimos.

-Pues te jodes, por ir sobrao. -sentenció- ¿No es lo que querías?

-Pues la verdad es que sí. La idea era darme caña, probarme, autoflajelarme para comprobar la resistencia de los materiales que me componen.

-Pues ala: yo estoy tirada en la playa en Barcelona con tu cuñado y los niños.

En pos de un pueblo de más empaque nos planteamos acabar con el poco chocolate que nos quedaba; tan derrotados estábamos que no nos quedaba ni hambre. Cuando llevábamos una hora andando nos perdimos por tercera vez.

R: Por favor: cuenta como fue o los que lean esto pensarán que somos decididamente imbéciles.

Ummh, vale: El caso es que, inadvertidamente habíamos entrado en una enorme granja de abejas así que tuvimos que retroceder.

M: ¡Joder! Acabo de ver con estos ojitos que la malla que protege de los panales…¡¡¡¡¡¡¡ESTÁ ROTA!!!!!!

 

Na que ver.

R: La verdad es que aquella abeja enorme que nos rondaba cuando llamamos al 112 debía ser una avanzadilla: estas tienen hasta solomillo.

Cuando ves un cartel que reza: “¡¡Peligro: Abejas asesinas africanas!!” conviene no andarse con muchas hostias. Afortunadamente nos reconducimos rápido siendo esta nuestra pérdida más light de las tres de ese día. Desde que montamos en esa cafetera que nos condujo a León nada nos había impuesto tanto “respeto” (amable eufemismo) como esos bichejos de camiseta deportiva sin dorsal: el “Robert de Niro” de la estación, los niños poseídos del tren, los gays desaforados, los mafiosos del hostal de León o incluso el señor que se sacaba mocos/cubiletes de Ibarrola…

… unos aficionados en el mundo del crimen, comparados con esas máquinas de matar con alas, que ríete tú del Boeing F-22 Raptor.

M: Vale: parece que ya caminamos por la senda correcta. Sin embargo me estoy empezando a desesperar pues no llegamos a ningún sitio (civilizado).

R: Pues no estamos perdidos: mira las flechas. Lo que no entiendo es porque cada vez que preguntamos a alguien nos engaña con las distancias y tiempos. (Y sí, ya veíamos humanos). ¿Dos kilómetros? ¡¡Pero si hace tres faltaba uno!! ¿Pero qué sistema de medidas usa esta gente? ¿Se referían a leguas? Del Sistema Internacional no, seguro.

 A todo esto, en todo el día no nos cruzamos con ni un solo peregrino; bueno, sin contarnos, porque ese fue unos de esos días en el que te encuentras a ti mismo (“Tú debes de ser…”). Rebasamos pueblos, aldeas, incluso a un Carl Lewis jubileta, que estaba despistado y se creía en la final de 4×400 masculino de los Juegos del 1992, ahí, con su silla de ruedas. El final se nos hizo eterno. Tanto que nunca llegaríamos a nuestro teórico destino, Pola de Gordón. A 10 kilómetros de un pueblo llamado La Robla realizamos un pequeño cálculo, pues el cartel indicador marcaba 16 kilómetros a León, en la dirección contraria.

-¿Falta mucho? -Un poquito

-¿Falta mucho?-Un poquito

R: 16+10+22(primera equivocación)+unos 4 kms (segunda equivocación) = ¡¡52 kilómetros!!

M: Bueno, podría haber sido peor.

R: Bueno, en realidad…no.

El siguiente pueblo nunca aparecía en pantalla y volvíamos a estar sin agua. Entonces nos acordamos del gazpacho. Tardamos un poco en encontrarlo ante el desorden de la mochila, envoltorios, bolsas de plástico y demás:

M: ¡Diógenes cabrón, vete, aléjate! ¡Vete con tu basura!

R: El jodío tetra-brik ha sido lastre todo el día pero también será nuestra salvación.

M: ¿Te parece adecuado llamar a una casa y pedir huevo duro picado y tacos de jamón?

Pueblo perdido en medio de la nada, con perdón, pero que a nosotros nos pareció Londinium.

R: No. Metámonoslo tal cual, a morro.

Sabíamos que no era la bebida ideal pero, tras ese dííta, nos vino de perlas. A pesar del tentempié llegamos reptando. Nuestro cuerpo no podía más y el puto calor no aflojaba ni por equivocación. Tuvimos que parar cada 500 metros porque no dábamos más. Por fin vimos el cartelito del pueblo de La Robla y cantamos Victoria. Entonces, de una casa, salió al balcón una señora mayor vestida de reina de Inglaterra del siglo XIX. No nos quedó más remedio que aclararla que no nos referíamos a ella. Ella nos replico que esto nos pasaba por gritar su nombre, comenzando con la primera letra en mayúscula. Luego bebimos agua en una fuente ubicada delante de una fábrica que echaba mucho humo y residuos nucleares; llegados a ese punto…

M: Me importa siete cojones que me salgan membranas interdigitales.

Entonces nos recorrimos todo el pueblo hasta encontrar un hostal. El hostal. No se parecía ni en el forro a las lujosas galerías londinenses que le daban nombre… pero serviría. La mujer que lo regentaba parecía la señorita Rottenmayer, de sobrios modales y vestido negro abotonado hasta la barbilla.

 

 Ah, también con nombre de coña. Hostal de 4ª categoría que nos pareció un hotel de lujo

 -¿Piedra, papel o tijera?-pero no nos siguió el rollito así que descartamos preguntarle algo que nos había atormentado siempre: ¿Por qué la abuela de Pedro tardó 273 capítulos en morirse cuando lo llevaba diciendo desde el segundo?

-18 euros. -O dieciocho mil hubiéramos pagado, caso de que nos los hubieran pedido y caso de que no fuéramos más pobres que Tarzán, en cuyo caso…¡basta! Estábamos delirando. El calor nos debía haber ablandado las meninges más todavía. El establecimiento era más mugriento que el de León. Estaba cochambroso y sistemáticamente destartalado.

Un servidor ante la mismísima señorita Rottenmayer

M: Ya ves tú qué problema.

R: Decía Groucho que “la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna.”

M: Pues nosotros somos mucho más modestos: la felicidad hoy es un pequeño y asqueroso hostalucho de mala muerte, con una cama pequeña, con pequeñas cucarachas.

Cuanto nos desnudamos en la ¿habitación? comprobamos que teníamos los pies ensangrentados por las ampollas. Tras una merecidísima ducha de media hora en un baño de película de terror rodamos como pudimos hasta el supermercado. Necesitábamos comprar algo de comida. El asegurata nos apuntó con su pistola hasta que recogimos todas las piezas del lego que éramos y que se estaba desmontando. Luego pasamos por la farmacia para restañar las heridas aunque nos dijeron que para cirugía mayor tendríamos que dirigirnos al hospital de la comarca. Nunca supimos ni cómo llegamos hasta allí pues carecíamos de tracción bípeda. Finalmente preguntamos por dónde tendríamos que salir al día siguiente, de madrugada hacia Oviedo.

-¿Peregrino? Ve a la librería y pregunta por Olegario. -Entonces, cual aventura gráfica inconclusa buscamos la librería donde ese tipo nos daría la llave del tesoro. Por supuesto, y gracias a San Murphy Apostol, el establecimiento se encontraba al otro lado del pueblo; cada centímetro nos costaba la vida rebasarlo.

-¿Olegario?-preguntamos en un hilo de voz. 

 El cabronazo de Murphy nunca falla

 Mientras iban a buscarle Mon seguía planteándose los grandes misterios del universo:

M: Si un gato cae siempre de pie y una tostada con mantequilla cae siempre por el lado en que está untada ¿qué pasaría si le atas a un gato en la espalda una tostada con la mantequilla hacia arriba y luego lo tiras al aire?

R: ¿Y eso se te ha ocurrido a ti solito.

M: No, lo leí en internet.

Entonces apareció un tipo de unos 60 años, muy simpático. Le advertimos que no fuera muy enérgico al saludarnos si no quería volver con tres brazos a casa, que a ver cómo le explicaba eso a su mujer. Estrechó nuestra mano casi sin rozarla y dijo:

-Joder, estás para el desguace. Ven, que te invito a un café con betadine. -Sin tiempo de defendernos nos llevó cual viejecita hasta El bar del pueblo. Allí nos relató una aventura fabulosa de cómo él y otros lugareños se hicieron el Camino desde allí hacía 20 años, un invierno que todo lo cubrió con dos metros de nieve. Finalmente nos indicó el camino hacia el Camino y nosotros le endilgamos como pudimos una tarjeta de las nuestras, pues nos pesaba un montón.

Fue ya en el hostal cuando lo comprendimos todo ¡¡¡Claro!!! El señor de la cara cuarteada, la mujer ciega, las abejas asesinas, la señorita Rottenmeyer, Olegario, y todos los animalitos del bosque que me encontré…¡eran del Show…! (que salga la ciega en 5,4,3,2…1) Todos trabajaban para el Gran Hermano… Mañana mismo desenmascararemos a todos esos cabrones… Una frase de Olegario nos rondaba entre nebulosas, que ni entendíamos, ni procesábamos…

-”Ayer mismo pasaron por aquí otros dos como tú…”

 Habiendo envejecido 60 años por la dura jornada,… nos dormimos entre nebulosas paranoides. Mañana sería otro día. 

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CAUSA SOLIDARIA 4

 Héroes. Para mí ellos son los de verdad (No Batman, Hulk o Los Vengadores, ni siquiera Súper López ;-)). SIEMPRE al pie del cañón. Si hay una organización maravillosamente eficaz y que se bate el cobre aquí, allá y acullá esa es la Cruz Roja / Media Luna Roja. Tuve el honor de pertenecer una temporada a dicha ONG, aunque me temo que con minúsculas pues no fui de mucha utilidad. El balance: donar sangre con ellos bastantes veces, regalarles una de mis novelas para alguna de sus sedes y donar los humildes beneficios de la venta de otra de ellas durante un espacio de tiempo. Ah, y algunas donaciones también moleculosas y puntuales ante catástrofes a las que ellos daban cobertura para intentar poner cierto orden en medio del caos. Todo lo que diga bueno de ellos, pecará de quedarse corto así que para terminar me ciño a algo concreto que me llamó la atención: cuando asistí al breve curso/charla de ingreso el ponente se centró una parte de él en informar sobre los incisivos mecanismos de auditorias para exprimir hasta el último céntimo que reciben + evitar fraudes. Espectacular y, supongo, enfocado a desmontar autoexcusas de algunos, animar a todos.

En fin, que en medio de la jungla del siglo XXI, del todo pa’mí y pa’lasaca, de la devaluación de valores, del pensamiento único orwelliano… la mera existencia de ONGs como esta me devuelven (a bit) la fe en el ser humano.  Mientras haya gente que vaya contracorriente que se pone cosas en la cabeza para hacer reír a un niño con leucemia…¡¡hay esperanza!! ¿He dicho con leucemia? Ya menos, la risa le está CURANDO ;-)

Apr 252014
 

 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

¿Qué no has leído primeros capítulos? ¿Cómo osas? Pincha: (0) (1) (2) (3) (4) , y que no se entere nadie. 

 <<<<CAPÍTULO ANTERIOR (4)                                            CAPÍTULO SIGUIENTE (6) >>>>>>

En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) hechos fosfatina tras recorrer estúpidamente más de 50 kilómetros por puro masoquismo. Como no es fácil que las cosas salgan tan rematadamente mal, Ray y Mon se empiezan a sospechar en un macro show televisivo; cualquier psicólogo afirmaría que dicha teoría no es nada más que la rocambolesca artimaña mental que se inventan para no dejar (de nuevo) su autoestima a la altura de la Fosa de las Marianas (11.000 metros, to’pa’bajo).

 

CAPÍTULO 5 LA ROBLA – VILLAMANÍN (GOLPEJAR) 23 Kms

Tras despertar recordamos lo que dice un viejo aforismo informático: ‘hardware’ es aquello que puedes golpear mientras que en tu equipo el ‘software’ es sólo lo que puedas insultar.

Hemos de decir que la jornada anterior terminamos más agotados que las pilas del vibrador de Pamela Anderson. Y tiene su explicación: el Camino de Santiago realizó un ataque en toda regla al ‘hard’ (lo hostiable) y ‘soft’ (lo insultable) que nos componían. Cuando caminas durante más de 50 kilómetros en un día con 17 kilos a tus espaldas, se te desprenden los tendones de los huesos, tus cartílagos se convierten en gelatina Royal, se te descuaderna la columna, se te barajan tus cervicales como si fueran naipes, se te descojonan los biorritmos, se te desarma el mecano, se te van de parranda las líneas de energía, se te despeluchan las plantas de los pies, se te aflojan las tuercas y las arandelas de las rodillas, pierdes algunas piezas de tu estructura ósea por el camino y, lo que es peor, ¡el sentido de la realidad! En suma: se te jode el hardware y desconfigura el Sistema Operativo. Y no te queda otra: tienes que reponer las piezas y formatear todo el equipo. Pues eso: con lo de arriba abajo y lo de abajo arriba, pasamos toda la noche inconscientes… bueno, en coma, tal como caímos en la cama.

Ante la duda ¡formatéate!, es lo mejor: recomienda a tus familiares y amigos que lo hagan.

Se pueden organizar, incluso, formateos colectivos. Es guay y superrefrescante.

Eso sí, como buenos informáticos tuvimos la precaución de, tras formatear nuestro propio disco duro, dejar toda la noche cargándole el Windows.

Tras pensar todas estas frikadas informáticas, por fin abrimos los ojos: entonces descubrimos que habíamos dejado un bajorrelieve de nuestro cuerpo en el colchón. Estábamos tan encajados que no es que nos levantáramos, no: nos descorchamos. ¡¡Plop!!

RAY: ¡¡Feliz Año!!

MON: Feliz año, Ray. Ni siquiera he echado de menos nuestro cerdito de peluche.

R: Oye, como nuevos. Ni dolor, ni agujetas.

M: Incluso sin abonarnos todavía al patrocinador oficial del Camino de Santiago (© Fco Javier), ¡el Ibuprofeno 600! Bueno, quizás el blindaje Ommmh que nos protege de todo mal alguna culpa tendrá.

Mientras nos apañábamos para caminar ese día en dirección Oviedo decidimos reconstruir los hechos:

 

El día anterior había sido de cojones así que bla bla bla, bla bla bla,…(sonidito cuando los antiguos casettes le dabas al FF, hacia delante)… extinguieron los dinosaurios…FF…Omega man…FF..112…FF…y las abejas asesinas…FF… la mujer ciega en la Shangri-aldea, la señorita Rottenmayer…FF… así cuando llegamos a La Robla y aquel hombre, Olegario, comenzó a hablarnos en el bar todo era una nebulosa, nosotros asentíamos mecánicamente…;

M: …pero oíamos menos que el pie de Eugenia de Montijo conservado en helio líquido…

Al final de la jornada anterior, oíamos menos que el pie de Eugenia de Montijo conservado en helio líquido, a menos 273,15 °C ó -459,67 °F.

R: Sí, querido: veíamos menos que un pez frito, un gato de escayola y un muerto boca abajo juntos…pero nuestro subconsciente quedose con la copla que ahora rescatamos:

-”Ayer mismo pasaron por aquí otros dos como tú…”

¿Cómo? ¿Otros dos peregrinos…? ¿Qué significaba…?-Entonces nos quedamos mosqueado al respecto. El caso es que ese nuevo día salimos al ruedo del mundo fresquitos, descansados, más felices que un jamón de Jabugo. Según dejábamos atrás el pueblo de La Robla vimos un puente mu potito.

Nuestro colega Jovellanos había tenido algo que ver con ese paraje, pues una chapa de bronce lo constataba. Pero como todavía teníamos los ojos pegados no pudimos leerla.

M: Así que no sabemos si es que allí se lo montaba con las cortesanas…

R:…ya te vale… o escribía sobre el Despotismo Ilustrado. Como no lo sabemos muy bien autofotografíémonos con el riachuelo y la construcción como si señaláramos a las cataratas de Iguazú. Por cierto, como vamos “sobrados” te propongo que después vacilemos cruelmente a esa mujer que arregla sus petunias…

M: Vale. Quizás de paso obtengamos algo de información…

 

Puente famoso “del Alba” porque quizás Jovellanos se lo montaba allí con las cortesanas por la mañanita.

 Después de la foto nos acercamos a la mujer y le preguntamos educadamente cuál era la dirección para dirigirnos al pueblo de Arbas del Puerto, nuestro teórico destino final. Estos seguían con sus paridas:

M: Con todo mi respeto, esta es la única vez en la historia que Arbas figurará en la misma frase que Chicago, Beijing, París, Ciudad de Méjico y Londres; debe ser un núcleo urbano muy pequeño.

R: ¡Cállate! El cuñado de El Cid montó allí un hospital. Luego se edificó una colegiata y un monasterio, ignorante. Escucha las indicaciones.

Tras tomar nota mentalmente del itinerario preguntamos a bocajarro:

-¿No habrá visto usted pasar por aquí a dos peregrinos? Son dos delincuentes muy peligrosos y ando persiguiéndolos.

-Lo siento, pero no. ¿Es usted policía? -Preguntó desconfiada.

-No exactamente, pero trabajo como investigador privado asesor, asociado a la Comandancia del distrito de Canillas en Madrid-Y en rápido movimiento extrajimos la cartera para mostrarle durante un segundo el carnet de la biblioteca del pueblo.

 

Qué pena dábamos: durante un minuto nos creímos Robert Downey JR, en la nueva versión de Sherlock Holmes. Mientras dormíamos nos debía haber golpeado la cabeza una cucaracha de varios kgs.

-Pero, ¿qué es lo que han hecho esos dos?

-Pues descargarse un montón de programas y películas por internet, incluso algunas muy muy malas. ?Entonces nos miró entre incrédula y burlona, así que le ordenamos que siguiera con sus petunias y salimos echando leches de allí, hacia un pueblo bautizado como Pola de Bordón.

M: La broma se nos ha ido de las manos. Por menos de eso podría terminar entre rejas seis meses o haciendo papeleo dos semanas contra funcionarios entrenados.

R: Incluso si nos toca un juez un poco cabrón nos puede obligar a ver esas películas paupérrimas que mencionamos.

M: ¡¡Pero qué macarra asqueroso!! ¿De dónde te ha salido esa chulería repentina? ¿De los madriles? ¿De Isaac Asimov, cuyos incunables conservamos en una urna acorazada? Así que de la Comandancia del distrito de Canillas, ¿eh?

R: Shut up, Watson.

En fin… Caminamos por el asfalto un rato embutido dentro de nuestro chaleco reflectante. Éste debía deslumbrar hasta a la Estación Espacial Internacional, pues la NASA nos llamó al orden y tuvimos que atenuar su intensidad. Para ello nos rebozamos en un barrizal lo cual siempre es muy agradable, sobre todo si está mezclado con estiércol.

 

 Izqda: Homo Peregrinidus posando en su hábitat natural. Se recomienda no echarle comida porque seguro que va y se la zampa.  Dcha: Aspecto que teníamos después de rebozarnos en el barro.

M: Ray, estaba pensando que un peregrino tiene que tener un bordón, garrote, tranca, muletilla, vara, cayado, estaca, palo, báculo, bastón, llámalo como quieras.

R: Al sexto sinónimo ya he pillado el concepto, gracias.

 

Así que decidimos, sin más, agenciarnos uno. Tras destruir varios bosques autóctonos en el intento nos hicimos con un troncho recio. En uno de los nudos de la madera Mon acuñó-en unos segundos y con nuestra flamante navaja suiza-el lema que queríamos que la presidiera. Iba en la línea destroyer con la que nos habíamos levantado: “Born to kill”.

Entonces llegamos a una ermita-santuario, denominado del Buen Suceso, así que no debíamos tener cuidado por si había un parricidio por allí o algo; en todo caso algún hurto del tres al cuarto. Alto en el Camino, fotito al canto y visita al nano-templo que estaba vacío.

 

Sí, como en “La Chaqueta Metálica” de Kubrick, “BORN TO KILL…”…to kill perros descuartizadores y cualquier tipo de organismo alienígena hostil que nos atacara.

Ello nos recordó un episodio de nuestro sobrino que la primera vez que irrumpió en una iglesia miró por todas partes para finalmente gritar ante 600 fieles:

-Oyeeee, ¿dónde está Dios?-cuando un niño tiene cinco años, todo es nuevo,  ¡todo es magia!

Ya en el horizonte divisamos el núcleo urbano. Seguimos avanzado un kilómetro y medio por una carretera poco transitada y con más curvas que Mónica Bellucci pero, sin duda, con peores vistas.

Ya en Pola de Gordón y en una pequeña placita nos tomamos un kit-kat. Sentados en un banco desayunamos tranquilamente un sándwich poliédrico, que así se había quedado aplastado en la mochila. Se trataba de un pueblo de más caché que los de dos casitas y media que habíamos rebasado Comprobamos entonces con gran satisfacción, casi lágrimas en los ojos, que la localidad poseía el mejor Tanatorio de la Comarca, o eso es lo que decía un cartel.

 

Izqda: Obsérvese la precisa perspectiva que permite ver cartelito ilustrativo y templo, ale, que perdimos la poca juventud que nos quedaba colocando la cámara.

Dcha: ¡No lo dude! ¡Visítenos! ¡Estamos deseando que sea nuestro cliente!

M: Creo que si eres cliente te regalan una suscripción anual a la revista “Adios”.

R: Oye, es para pensárselo. Me han dicho que adjuntan en cada entrega las tablillas numeradas para construirte poco a poco tu propio ataúd.((C) Mariajo)

Al salir de la pequeña villa pasamos por los Puentes de Madison, o por uno muy parecido. Debajo del cual Meryl y Clint, están pelando la pava…

R: Sí, creo que esperan los palés procedentes de un superpetrolero lleno de viagra.

M: Pues si no llegan pronto se tendrán que conformar con un torneo comarcal de petanca en pista cubierta y partiditas del Monopoly por las tardes.

 

Al parecer el superpetrolero encalló en el río Bernesga y se acabó el amor, que según Rabindranth Tagore…”…dura lo que dura dura”

 

Tras rebasar el puente y a los “tontolitos” nos dimos cuenta. Ese día íbamos a aprender cosas muy importantes. Fue cuando nos adentramos de nuevo en una senda arbolada preciosa paralela al río cuando lo vimos. Parecían colgadas allí, en medio de la nada.

R: Así que el refrán “No se le puede poner puertas al campo” es falso de toda falsedad.

M: Sí, pues llegó un moñas díscolo que dijo “¡Ahh, sí…!” y se las puso, por sus santos cojones. Aquí abajo, la prueba gráfica, aquí un amigo.

R: Buff, debía estar muy mal.

M: No te lo niego. Probablemente terminó cocinando macarrones a la boloñesa para una cebra de Pvc en una suite acolchada mientras que escribía sus memorias, “Como criar a una impresora”.

Caminamos otro ratito bajo un sol menos incandescente que el de la jornada anterior.

La putada es que te las encuentres cerradas

Al cabo de media hora vimos un granero muy arquetípico y recordamos impepinablemente LA escena de Harrison Ford y Kelly Mcgillis en la película “Único Testigo”. Ambos se marcan un bailecito bajo los acordes de What a wonderful world de Sam Cooke, y la luz de varias linternas de gas.

R: ¿Qué te parece si probamos suerte a ver si nos pasa algo similar?

M: Bueno, parece que hoy sí que nos entendemos. ¿Tienes fiebre o algo? ¡Claro que probamos!

Sin dudarlo más nos adentramos en la finca por la cara cruzando un portón de madera.

-¡¡Hooola!! 

Harrison Ford y Kelly Mcgillis,  bailoteando al lado de un granero.

 

Entonces sucedió. Sin previo aviso topamos con un ser andrógino, de unos trescientos kilos, sólo unas decenas menos que la vaca que ordeñaba. Lo cierto es que parecía una mezcla entre Jim Carrie en La Máscara y una berenjena de Almagro. La criatura escuchaba bacala del más cañero, que profería un radiocassette recién llegado de los años 80, como el que usaba nuestra hermana para escuchar los 40 principales. Al conocerl@ entendí quién era la “musa” que había inspirado los dos chistes de feos más populares del momento:

1-Era tan fe@, que cuando envío su foto, saltó el antivirus y

2-Era tan fe@ que sólo le guiñaban los ojos los francotiradores.

(De propina, y 3:)El ser era más feo que el parto de Migh Jagger y nos miró desconcertado.  Iba a la moda Britney Spears de pantalón bajo pues tenía más culo fuera que dentro. Dicha escena que quedaría impresa en nuestra retina para torturarnos, sin duda, las frías noches de invierno. Aquel culo nos hacía sentir desasosiego y miedo. Seguro que desde su microcosmos lácteo era más feliz que el 80% de los urbanitas de las grandes ciudades, o eso nos dijimos para consolarnos.

-Hoola, esto yoo… ¿sabe si me queda mucho, poco o nada para Buiza?

Intento tonto de representar lo irrepresentable

 

Llegamos a Buiza en un boleo, huyendo: corrimos tanto que rozamos la teletransportación. Todavía hacía buen tiempo, pero la cosa no iba a durar… Buiza es otro pueblo de esos conocidísimo, especialmente por sus 14 habitantes. Un señor muy simpático nos llenó las botellas con su manguera; la misma con la que-supusimos-regaba a su mujer… los geranios. Que como uno se descuide mucho a uno le riegan el jardín… los aspersores furtivos. Entonces soltó de nuevo esa frase misteriosa, con las mismas palabras que Olegario:

-Ayer mismo pasaron por aquí otros dos como tú…-

Menudo mosqueo con los dos tipos nos precedían…

A continuación, nos contó que hace unos años pasó por allí mismito el legendario peregrino inventor del lomo embuchado.

-Creía que ya estaba inventado, desde que el cerdo es cerdo.

-Sí para yantar, pero no como antiestamínico, antitérmico, fungicida, desparasitante, antibiótico, antifugas radiactivas de uranio y antichorizo Pamplona de otros.-Entonces, pensamos que lo mejor era seguirle la corriente: la canícula había hecho estragos y las botellas de agua recién rellenadas todavía en su poder.

-Sí, sí, esas propiedades del lomo las conocí cuando vi en Youtube una operación a corazón abierto en la famosa cínica Mayo. El cirujano le pedía a su enfermera “bisturí…, pinzas…, lomo embuchado…”. Al principio pensé que quería hacerse un bocata porque desfibrilar le daba hambre (bueno, como a todo el mundo), pero luego me informé enterándome de todo lo que me ha dicho.

-Ah, bueno, entonces te doy el agua.

Buiza, la Constantinopla de la comarca de Gordón. Al un lado Asía, al otro Europa, y allá a su frente Oviedo, aunque no rime.

 Comiéndonos el tarro al respecto nos adentramos en el pueblo. En ese momento nos dio una pequeña pájara, pero de sueño. Así que nos dijimos:

R: ¿Por qué no?

M: ¿Por qué no? Pero que sea la última vez que estamos asquerosamente de acuerdo.

R: Vale. La verdad es que es bastante repugnante.

Entonces nos tiramos en el suelo sobre la esterilla y planchamos la oreja un rato, cual Tom Hanks en la spielbergriana peli La terminal. Esto lo haces en la Gran Vía madrileña y los municipales te levantan el chiringo en dos minutos, por perroflauta indocumentado. De ese modo, además, dejaríamos que el calor aflojara para el último tramo de la etapa.

Al rato de quedarnos transpuestos o transponidos una canción nos despertó…era lejana pero pudimos distinguirla. No pegaba nada, ni por el lugar, ni por lo que decía, pues (todavía) no se vislumbraba ni una puñetera nube: “Raindrops Keep Falling On My Head” (“Gotas de lluvia siguen cayendo sobre mi cabeza”). Sí, esa, la banda sonora de Dos hombres y un destino… ¡¡todo empezaba a encajar…!! ¿?

M: Tócala otra vez, Sam.

 

 El bueno de Tom durmiendo en cama anatómica de La Terminal.

 

Pero no coló. Entonces miramos desconcertados el patético croquis de la guía del Camino. Tras preguntar a un anciano, nos mosqueamos bastante porque ESTABA MAL. Sí, eso es lo que siempre decimos los que no nos enteramos de qué va la movie pero había datos objetivos y los lugareños nos lo confirmaron-literalmente-sobre el papel. Ray, siempre tan previsor:

R: ¿No sería bueno, por si acaso, que les pidiéramos sus teléfonos por si llegamos a juicio contra los editores de la guía?

M: ¡Cállate!

R: Ese es mi Mon: todo presente, todo emoción; cero pasado-futuro, cero cerebro.

M:  Mi casita neuronal, el hemisferio derecho, es tan grande como la tuya, merluzo. ¿Pero qué hago dando explicaciones? ¡Que te calles ya, leche!

-Esta carretera no existe y Arbás es mucho más pequeño que Villamanín. Menuda mierda de guía. -Añadió el más viejo del lugar. Era su forma eufemística de decirnos que un poco más tontos y no nacemos. Joder, si a un despistado antropológico le das además una guía equivocada puede terminar en Villaconejos o en Times Square. Un ser humano y peregrinoso o peregrinante puede tomar decisiones cruciales en virtud de dicha guía y jugarse el pellejo si se equivoca (¡el cable rojo no, el verde!)

 

R: Mon, recuerda enviar un bocadillo sorpresa a los autores de la guía con una bomba atómica oculta debajo de una rodaja de tomate.

M: Así lo haremos, my captain.

En ese momento comenzamos la dura ascensión a la montaña. Miramos los indicadores del panel que apuntaban que teníamos los glóbulos rojos a tope. La euforia duró poco y los kilómetros del día anterior empezaron, no ha pasar factura, sino unas pedazo de letras de tres pares de cojones. Exhaustos tuvimos que parar n+1 veces buscando las sombras, que no se prodigaban. Coronamos ante la completa ausencia de una señal, vieira, flechita amarilla que nos indicara el camino del Camino. Volvíamos a tener los pies destrozados y entonces Ray se preguntó algo crucial:

R: ¿Por qué la gente dice “me duelen los zapatos”?

Este tipo de expresiones a Ray le ponen de los nervios, que rápidamente pasan a Mon. La explicación científica es un poco larga pero, en resumen diremos que es imposible, que nunca te pueden doler nunca los zapatos aunque sean de mercadillo o de los chinos. A todo esto, no podíamos cambiar de calzado por la accidentada orografía del terreno, pero sobre todo porque éstos era muy molongos.

Entonces los vimos. Eran unos seres que vivían en la torretas de alta tensión, y tenían su propia civilización, como los huevos Kinder Sorpresa. Hay otros mundos, pero están en este.

 

Seres con su propia idiosincrasia y escala de valores que habitaban las torretas. Lo normal.

 

Uff, que mal estábamos. El sentido común, en el panel de control, estaba en reserva y la coherencia totalmente a cero; y eso que le dimos un par de toques al indicador que es lo que hacen en las películas para ver si rula o no rula. Rebasamos una aldea llamada Villasimpliz cuyo nombre podría generar millones de chistes de los cuales no haremos ninguno. Tomamos más agua de una fuente y hablamos un momento con nuestro amigo Jesús C.; le resumimos la epopeya del día anterior exagerando todo mucho para hacernos los importantes. Anduvimos lo que parecieron dos horas por la carretera, embutidos de nuevo en nuestro flamante chaleco intergaláctico. Al llegar a Villamanín comprobamos que el albergue de peregrinos estaba…

M:… más cerrado que el cinturón de castidad de Mary Poppins. Pues estoy hasta las mismísimas pelotas de hacerme el peregrino, de andar.

Salvo por el cielo tenebroso que se le había echado encima el hostal no tenía mala pinta. Seguro que las cucarachas eran universitarias, algunas incluso con doctorados cucarachosos y no chusma de baja estofa cucarachil.

R: Pues el cielo se empieza a poner muy muy feo. Tendremos que llegar a algún sitio cubierto antes de que nos parta un rayo.

Tiramos unos kilómetros más por el asfalto que se nos hicieron eternos. Entonces divisamos el hostal donde pasaríamos la noche. Hasta aquí habíamos llegado. Cuando nos acercábamos al inquietante lugar todas las piezas del rompecabezas encajaron: dos tipos nos precedían, dos peregrinos, aquella canción…

M: En serio, Ray, no me mires así. Si recuerdas, en “Dos Hombres y un destino” Redford y Newman, dos forajidos, huyen de unos misteriosos perseguidores, un sheriff y sus sicarios que les pisan los talones.

R: Espera, no me lo digas: nuestros pre-perseguidores son mucho más listos, como Mortadelo y Filemón cuando para entrar en un garito lo hacían andando de espaldas para que todos piensen que estaban saliendo.

M: ¡Eso es! ¡Esa es su estrategia para despistarnos: Pre-perseguirnos! Así no sospecharemos nada.

R: No me hagas hablar.

Qué de gilipolleces se le pueden pasar a uno por la cabeza cuando lleva andando solo todo el día, todos los días, ¿no?

 En cualquier caso, y al margen de los delirios de Mon, ¿quién eran esos misteriosos hombres? ¿Sabrían que pre-perseguían al mismísimo Sherlock Holmes? ¿Conocerían el fabuloso tanatorio de la comarca, con pistas de paddle y spa? Y a todo esto, el cielo se había tornado inquietantemente tenebroso. Lo cierto es que no teníamos ni idea de lo que nos esperaba dentro de ese misterioso lugar. ¿Se trataría de un laboratorio clandestino donde clonaron a Jim Carrie en La Máscara con ADN de berenjena de Almagro?

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PLEASE, SE BUEN@ Y ¡¡¡DÉJAME UN COMENTARIO!!! GRACIAS.

CAUSA SOLIDARIA 5

 Los datos no se discuten: los datos se comprueban. Los que obran en mi poder son los siguientes: La Iglesia AHORRA al año al estado español aproximadamente…(¡ta cha chaaaan!) la friolera de ¡¡4.000 millones de euros!!, que es una monstruosidad de dinero, más de medio BILLÓN de pesetas, para los que nos acordamos de ellas. La Iglesia atiende aproximadamente a unos 4 millones de personas/año (Cáritas Internacional a 24 millones de personas/año en 200 países), entre los cuales se encuentran los colectivos más desfavorecidos: enfermos, ancianos, discapacitados, drogodependientes, mujeres maltratadas, etc, etc, etc (Uno de estos etc corresponde de Cooperación Internacional y Emergencias). En toda España dispone de más de 5.000 comedores sociales, que han sido providenciales en estos tiempos turbulentos, incluso para otros colectivos no mencionados que, hasta ahora, no lo habían necesitado. Más de 13.700 personas desempleadas han sido acogidas y orientadas durante el último año en el Servicio de Empleo de Cáritas Madrid. Con lo obtenido en 2013 tras marcar en la casilla en la Declaración de la Renta, “Iglesia Católica” Cáritas emprendió alrededor de 600 proyectos solidarios.

 Su financiación es, hasta donde yo sé transparente, pública y consultable AQUÍ. Sus cuentas son auditadas anual y externamente según el marco legal.

 Bufff, todo eso que cuento. ¿Por qué?

1-Porque estoy orgullosísimo de pertenecer a esa organización, aunque sea aportando lo poquito que me puedo permitir y mientras pueda. Duermo como un bebé.

2-Equilibrar el fiel de la balanza con datos comprobables el peso del otro platillo, donde se depositan algunas medias verdades, aunque en general muchas barbaridades, toneladas de falacias y, en muchos casos, la proyección inconsciente de traumas infantiles jamás superados. ¿Manzanas podridas? Pues muy probablemente, como en todos sitios en los que opera la condición humana. Pero por esa regla de tres, nada, apagamos las luces del planeta Tierra y nos vamos. Pues no.

3-Especialmente para animar a la gente que quiera/pueda a que se suba a este maravilloso carro solidario. Y luego que vayan por ahí presumiendo también. ;-)

Feb 122014
 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

¿Qué no has leído primeros capítulos? ¿Cómo osas? Pincha: (0) (1) (2) (3) (4) (5) , y que no se entere nadie. 

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En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) … atravesando a troche y moche las montañas leonesas. En su epopeya toparon un simpático híbrido entre Jim Carrie en “La máscara” y una berenjena de almagro, unos seres que montaron su propia civilización en lo alto de las torres de alta tensión, a Clint Eastwood y Meryl Streep pelando la pava bajo un puente, entre otros animalitos del bosque. También, como curiosidad,  algún bestia fue capaz de ponerle unas puertas al campo, y otro cafre fue capaz de trasladar a pelo la Catedral de Santa Sofía al pueblo de Buiza, y sólo para que cuadrara un verso. En fin, tras todas estas gilipolleces Ray y Mon terminaron en un hostal de carretera, digno, pero cuya clientela se disponía a transformarse en hombres-lobo en cuanto los de Maquillaje los tunearan como a Michael Jackson.

CAPÍTULO 6 VILLAMANÍN (GOLPEJAR)

Tras patear decenas de kilómetros aquella jornada y bajo un cielo que daba miedo verlo aterrizamos en un siniestro hostal. Como estaba en medio de la nada era, además, el típico Bar-Restaurante-Vinoteca-Tienda de Ultramarinos-Ferretería-Spa-Alpargatería-Yacimiento arqueológico-Tienda de los chinos-Clínica Dental-Retimbradora de extintores-Anticuario-Museo Enográfico-Paritorio-Gabinete jurídico-Mamporrería Vip-Centro Capilar-Academia de swahili-Sede de Naciones Unidas-Instituto Molecular-Vivero-Sexshop, lo normal.

Ray y Mon perdidos en medio de la nada según llegaron a “La Cabra degollada”. De ahí a  convertirse en hombres-lobo solo había un paso.

Cuando abrimos la puerta del local descubrimos un montón de personas que allí bebían, fumaban y comían. Al vernos se quedaron de repente en silencio, mirándonos. La música dejó de sonar de forma abrupta.

RAY: Quizás mejor hubiera sido permanecer bajo la tormenta que se avecina.

MON: Esto me recuerda a la película “Un hombre americano en Londres”, cuando sus protagonistas entran en un siniestro bar llamado “La cabra degollada”…

Nos dirigimos al espantoso hombre que, tras la barra, blandía un cuchillo enorme de carnicero y un delantal lleno de sangre.

-¿El encargado, por favor? -Pero aquella criatura de la noche leonesa exhibió su personalidad dispersa limitándose a eructar. El gesto que hizo estallar en carcajadas al público asistente.

M: Quizás se haya tomado un yogur caducado.

R: Quizás simplemente su eructo encierra un mensaje criptográfico secreto. Puede que tras decodificarlo descubramos que quiere tener un hijo negro sietemesino con nosotros.

Sin embargo, el ser decidió disipar nuestro mar de dudas y aclaró:

-Ahora viene, peregrinito.­ -Y tras su cariñoso apelativo añadió- Me gusta tu cinturón de gnomo.-Supusimos que se refería al cierre negro y ancho de nuestra mochila.

O cerrado hasta el anochecer

Sin duda, el cansancio y la falta de azúcar en el cerebro nos hicieron contestar con cierta agresividad:

-¡Coño, Joder, que no es de gnomo…! -Frase aumentó exponencialmente la hostilidad reinante; incluso pudimos ver como alguno de aquellos hombres empezó a levantarse de su silla con mala hostia y Dios sabe qué intenciones (“¿Quién cojones es este mierda para llegar aquí y…”?)

-…no es de gnomo, ¡es de troll! (© Little sister)-Rematamos con la mejor de nuestras sonrisas. Si aquello no funcionaba nuestra aventura química habría acabado. Pero resultó. Aquella gente, mineros leoneses en su mayoría, estallaron en carcajadas y la música volvió a sonar. No, si al final no iban a ser todos vampiros. Quizás nos habíamos confundido de película: aquello parecía más “Abierto hasta el amanecer” y por ahí andarían Juliette Lewis, Harvie Keitel, Clooney y Tarantino. Muy probablemente serían hasta buena gente… y caso de morderte en la yugular lo harían con urbanidad y buenas maneras. Ya que estábamos lanzados…:

-Anda, ponme una puta cerveza en una puta jarra, que me acabo de hacer andando un huevo de kilómetros.­ -Se ve que al hablar en su idioma me entendió.

-No nos quedan putas jarras, ¿te da igual que sea en un hijodeputa de vaso?

Camarero muy agradable pero con un importante problema de estreñimiento

Tras apurar la birra nos atendió una chica morena de unos 25 años. Se llamaba Tania y sonrió al mirar de reojo nuestra mochila tuneada con la concha de la vieira colgando y el cuadradito reflectante. Si dijéramos que, nada más vernos, la tensión sexual se mascó en el ambiente… mentiríamos como pinocho así que lo haremos: Nada más vernos la tensión sexual se mascó en el ambiente.

-¿Muchos peregrinos con ideas peregrinas?-Preguntamos a la buena moza. Su verde mirada nos taladró como un rayo láser. Quizás esperábamos que nos contestara: “Pues ayer pasaron dos como tú. Por cierto, ¿esos bíceps perfectos son tuyos?”, pero desconsideradamente se limitó a decir:

-Eres el primero de la temporada. Casi todo el mundo empieza en Oviedo. Son 23 €uros por adelantado. -Cuando le pagamos sus ojos cambiaron por el símbolo del €, cual tío Gilito/caja registradora. Íbamos a ligar menos durante el Camino que el Fary en Melrose Place. Bueno, no era el objetivo, pensó Ray… con la neurona pequeña.

Tras subir la escalera descubrimos que la habitación era relativamente decente.

R: Creo que la mejor en la que vamos a pernoctar hasta este momento.

M: Paredes y suelos perpendiculares entre sí y ningún ecosistema, al menos visible. No está nada mal.

 A veces, el hospedero te la sella con expresión circunspecta de estar firmando el Tratado de Versalles o algo así.

A todo esto, hasta la capital asturiana se nos olvidaría sellar la famosa Credencial del Peregrino; no vale absolutamente de nada salvo como bello recuerdo y para fardar ante los amigotes. Tras la ducha de media hora hablamos con la family por teléfono. Les mentimos cual bellacos…,

-Sí, sí: estoy en lugar seguro, sano y salvo. -Pero tras decirlo:

M: ¡Oye! ¡Oye! ¡Mierda! No escucho nada.

La violenta tormenta debió joder algún repetidor, pues nos habíamos quedado hablando solos, con un trozo de plástico duro lleno de silicio.

R: Aislados en medio de la nada, en un lugar lleno de mineros-lobo-vampiros, sin móvil, en el ojo de una vorágine anticiclónica, sin vía de escape posible. Cojonudo.

M: A ver esas pastillitas de MeLaRinFlanFlinFla 500 mgrs, ¿dónde estáis? Pitas, pitas.

Buscando las pastillas localizamos el reloj: diez y treinta y cinco de la noche. Después, nos extrañó ver un día luminoso por la ventana, con las olas rompiendo en la playa, hasta que nos dimos que mirábamos como idiotas la pantalla LCD de la habitación cuando apareció una presentadora. Entonces, nos dimos la vuelta y corrimos las cortinas descubriendo el dantesco espectáculo tras los (verdaderos) cristales: había anochecido del todo y una intensa lluvia anegaba de forma fantasmagórica los oscuros campos. La luna llena presidía la cúpula celeste y se dibujaba gótica entre negras nubes, entre violentos relámpagos, entre truenos explosivos.

Tormenta tormentosa atormentante.

R:… en plan leyenda becqueriana.

M: Pero a la parte reptiliana de nuestro cerebro le dan igual todas esas zarandajas: tengo tanta hambre que me comería la comida de un avión.

R: Pues para no dar el espectáculo no bajemos así, en bolas.

M: Acepto: vistámonos y aaa cenaaaar.

Los hombres-lobo-vampiros o lo que diablos fueran debían tener una asamblea en el amplio salón para otorgar los premios anuales La Yugular de Oro. El ámbito era de obligado paso al comedor así que cuando nos recortamos en el umbral nos volvieron a escrutar en silencio. Pero nosotros no estábamos dispuestos a que nadie ni nada nos afectara. Así que activamos un campo de fuerza entorno a nuestra persona, tejido con el espíritu ommmmh…y galvanizado con la pastilla de MeLaRinFlanFlinFla 500 mgrs. Accedimos entonces a la parte de las mesas descubriendo, a nuestro pesar, otro ámbito masculino en un 99’9807%. Se trataba de una comarca minera, así que si hubiéramos sido woman nos habríamos sentido como la actriz Charlize Theron en Tierra de Hombres. Aquello parecía la América profunda, Minesota en 1989.

M: ¿Te has fijado? Pobre Tania “Theron”. Sirve las mesas armada con una sonrisa y profesionalidad admirables.

Ya dentro de nuestra burbuja invisible Ray le preguntó a Mon:

R: ¿Qué te pasa, que te noto inquieto? ¿Abducido con la expectativa del buen yantar?

 Ray-Mon dentro de su campo de fuerza. (R: Pero qué friki serás)

M: ¡Claro! ¿Te das cuenta que será nuestra primera comida decente desde que salimos de Madrid, con cuchillo y tenedor?

Al principio nos costó pasar los alimentos a través del campo de fuerza formando unas burbujas de tres pares de cojones. Una vez pillado el tranquillo comimos liebre con alubias blancas, lebrato con arvejas, botillo leonés, cecina de castrón, tordo con patatas, truchas y ancas de rana, bacalao al ajoarriero, congrio con almejas, todo ello con pan de hornazo bien preñado, regado con un metro cúbico de vino del Bierzo. De postre mantecadas de Astorga, lazos de San Guillermo, nicanores, frisuelos sequillos, roscas ciegas, galletas y para rematar arroz con leche.

M: Con esta maravillosa gastronomía les perdono todo.

R: Ah, ¿es que hay algo que perdonarles? Con el saque que tenemos, que ni John McEnroe en sus tiempos*(*Hemos de aclarar que según los humoristas de Goma-Espuma el saque en el tenis es un licor japonés que parece que no pero pega) y el estómago de Tiranosaurius Rex que nos dio Dios, no sé si ellos nos lo perdonarían a nosotros.

M: Supongo que te refieres a que hemos dejado desabastecida la comarca durante 3 semanas.

Nuestro primer y segundo sake. Al primero le pegamos plano y al segundo liftado. Bueno, le pegamos bastante a los dos y por eso se puede decir que tenemos un buen sake

   Tras el pantagruélico festín subimos de nuevo a our room relativamente saciados. Allí decidimos leer un rato, a ver qué nos contaban los Buendía, la familia legendaria de Cien años de soledad. Pero al cabo de media hora ocurrió algo que terminó de hacer aquel un día glorioso: se fue bruscamente la luz.

M: ¿Alguien nos está poniendo a prueba, fundamentalmente por joder?

R: Y claro, como hasta ahora no nos hemos inmutado con nada, ese alguien ha decidido que las desgracias nunca vienen solas. ¿No? No digas paridas.

M: ¿Por qué serán los dioses del Olimpo tan volubles y caprichosos?

Primero palpamos nuestra tersa piel para comprobar que éramos más persona que lobo y/o vampiro: no nos había mordido ninguno de los mineros de la cena, ni Jack Nicholson ni nada.

M: Si estamos aquí solos, en la oscuridad más absoluta, bajo el influjo de la luna llena y nos vamos a convertir en hombre-lobo tendremos que saberlo.

R: Más que nada para elegir una indumentaria adecuada para la ocasión; en la metamorfosis uno deja todo hecho jirones, salvo que hablemos de lycra, que da mucho de sí.

Fue entonces, al hacer un brusco movimiento para levantarnos en pos de nuestro frontal lumínico, cuando sucedió: la nave Enterprise, que era nosotros mismos, mismamente, se gripó de forma estrepitosa.

Gráfica forma que tuvo el Capitán Jean Luc Picard de decir que la “trekie” nave Enterprise la iba a arrancar Rita la Cantaora

M: Captain: ¡Cuaderno de bitácora!

R: Fecha estelar, Jueves 7 de Agosto del año 20XX…?pero…?

M: ¡¡EMERGENCIA!! ¡Algo inesperado sucedió en el chequeo de los instrumentos de a bordo!: ¡¡¡¡¡Nos encontramos como el culo!!!!

R: ¡Trata de arrancarla, Mon! ¡¡Por Dios, trata de arrancarla!!

M: No puedo, Ray: estamos hechos chóped.

Esta vez, ni un formateo a bajo nivel del sistema nos salvaría, ni espíritu Ommmh, ni el mismísimo Santiago reencarnado, ni hostias: ¡¡la habíamos cagado!! En ningún momento nos planteamos que nuestro jamacuco fuera consecuencia de la cenita, pues habíamos sido de lo más comedidos: se trataba de las cervicales. Obviamente no podíamos peregrinar así, hacernos otros 30 kilómetros. Aunque ese era el menor de nuestros problemas. De hecho no sabíamos si llegaríamos a cubrir los 3 metros hasta la taza del váter para mear, caso de encontrarla en medio de la oscuridad (nos referimos a encontrar la taza, ¡por favor!). Gran putada. Nuestra parte racional proclamó de forma solemne:

R: Mon, elegimos un mal día para dejar de esnifar disolventes industriales y óxido de uranio reconcentrado.

Elegimos un mal día para dejar de esnifar disolventes industriales, la raya de la M-50 y de to

M: Esta vez sí que estoy más agobiado que Espinete en una cama con velcro, que el fontanero del Titanic, que Chiquito en la NBA, que Darth Vader sin careta, que…

R: ¡¡Bueno, basta, basta ya, Chiquito!!-Gritó Ray, zarandeándole para, finalmente, administrar a Mon dos hostias bien dadas.

Con un esfuerzo infinito reptamos hasta la mochila y extrajimos la linterna. Luego, siempre arrastrándonos como gusanos y precedidos del haz de la triste luz del frontal, pasamos al interior de nuestro botiquín; era tan grande que tenía hasta pasillos. Allí dentro nos tragamos un relajante muscular sin pestañear. Por último llamamos a recepción:

-Buenas noches, señor Gali. Al parecer el apagón se ha producido en toda la comarca. ¿No le apetece bajar a jugar a las cartas con los chicos, bajo la luz de las velas?

-Pues siento declinar tan amable invitación. Tenemos una contractura muscular de caballo en el cuello. Si salimos de esta nuestras cervicales van a tener más discos de platino que David Bisbal (R: “¡Vete Chiquito hasta otro capítulo, que en este ya has cumplido!”).

Esta careta sin Darth Vader que agobia igual que Darth Vader sin careta, pero por razones diferentes.

Tras la llamada quedamos dormitando durante dos horas, a ver si remontábamos. Tuvimos entonces un flashback, remontando el tiempo hasta 1975:

Siendo unos mocosos llegamos del cole y pasamos adrede de darle de comer a nuestros peces de colores.

M: Así que ¡ajaaa!: arrastramos un complejo de culpabilidad freudiano que nos ubicaba en el hoy. La conclusión del amigo Sigmund parece muy clara: ¡nos merecemos ese castigo!

R: ¿Has terminado de soltar mamarrachadas?

M: Tú ríete pero me estoy planteando seriamente tirar la toalla. Debemos tener peor cara que la momia de Lenin.

R: ¿Pero no habíamos quedado que….?

M: ¡Cállate! Si mañana seguimos así tendremos que volvernos en tren. Quizás esté petado por todos los peregrinos que se rajan desde Oviedo, pero da igual. Me siento aislado y jodido.

R: Pero no podemos abandonar. No podemos decepcionar a todo el orbe que espera en el futuro nuestras aventuras, así que vamos a echarle pelotas. Le hemos dado la brasa a todo el mundo, en todos los foros, que ese año perpetraríamos el Camino de Santiago. Aunque lo parezca por mis palabras, esto no es una producción norteamericana.

Tren Oviedo-Madrid petadísimo de los peregrinos “rajaos” al atisbar lo que se les iba a venir encima

M: Ray, es cierto lo que dices. Vamos a echarle pelotas e incluso ovarios… Seguiremos adelante: está decidido. Lo que no podemos, en verdad, es decepcionarnos a nosotros mismos. Además, recuerda que tenemos que realizarle una petición muy especial al Santo…

R: Sí, tonterías las justas. Nuestras propias palabras servirán de “catalizador semántico”, tirarán de nosotros demostrando su infinito poder. Qué bonito, ¿verdad?

M: ¿Rudyard Kipling? ¿Gibran Khalil?

R: No, que va: lo leí en el envoltorio de un chicle y me marcó porque tiene su lógica.

Aquello, entre otras cosas, era una prueba para nosotros así que pasamos del tonito de la Señorita Pepis de “Ay, soy Erwin Rommel, El zorro del desierto, y como me he roto una uña no puedo invadir Francia y los Países Bajos con la 7ª División Panzer” a…

M: ¡¡¡¡Va a arder Compostela!!!!

R: Sí majo, muy épico pero tomada la decisión es hora de soltar lastre, cual globo aerostático que quiere ascender hasta Santiago.

M: Ello me recuerda al chiste de Faemino y Cansado que van en un globo y dice uno: “¿Qué río es ese?”, y el otro contesta: “No lo sé, como no lo pone”

R: Bueno, pues no lo entiendo. ¿Dónde está la gracia?

M: Olvídalo.

Comenzamos a encontrábamos poco a poco mejor, así que vaciamos la mochila para meter en la taleguilla del cuñaaaaoo lo prescindible, y mandarla a Madrid. La pregunta del millón es, ¿qué es imprescindible?

R: ¿El aire?

M: ¿Un desfibrilador?

R: ¿La Constitución Española de 1.812?

M: ¿El anal-intruder de “Top-secret”? ¿Juego de 4 vuvucelas de colores?

Lastre que soltaríamos en la primera oficina de correos. Pero qué pardillos fuimos. Dos pares de calcetines, como nos recomendaron, es una cerdada, ¿pero me hacían falta 8?

Tras duras deliberaciones durante las cuales Ray y Mon casi terminan a leches al final la cosa terminó como ilustra la foto. Ninguno de los dos lados de nuestro ser quedaron conformes así que se acabó el buen rollito y estuvieron mosqueados el uno con el otro toda la noche. Aquello nos recordó a Woody Allen en “Bananas” que en un juicio hace de acusado y de fiscal al mismo tiempo, cambiando rápidamente de lugar para formular y responder sus propias preguntas.

Eran las 23:47 y poco a poco habíamos ido remontando cual Ave Fénix. Ya nos encontrábamos con el suficiente ánimo como para coger el móvil que, desde se había restablecido el servicio, no había hecho otra cosa que pitar. ¿Quién sería? ¿Alguna emergencia? ¡¡Pero si la emergencia éramos nosotros y nuestras circunstancias!!

Vimos que se trataba del vitalicio vice-presidente de esta, nuestra comunidad de vecinos. Marcamos su número en el móvil con un mal presentimiento…

-Muy buenas.

-¿Raymond? ¿Estás en Madrid?

-Norr, far away. ¿Qué pasa?

-Una enorme fuga de agua está inundando el garaje: todavía no sabemos de dónde procede, pero tiene muy, pero que muy mala pinta.-Pero nuestra familia no estaba allí u operativa para entrar en casa y comprobar el alcance del desastre.

 Tsunami que se acercaba a nuestra casa. En el gráfico se observa claramente dos zonas. La zona A es la ola de tres pares de cojones. La Zona B es New York que representa nuestra humilde morada. Mañana aprenderemos la diferencia entre cerca y lejos.

-No puedo hacer nada. ”Sí algo tiene solución, para qué preocuparse. Si no tiene solución, para qué preocuparse” Confucio. En cualquier caso muchas gracias por avisarme. Pero no me vuelvo ni de coña.

-¿Cómo? Te confuncias, soy el vice, ¿eh? Pero tu casa puede estar inundándose. -Entonces, casi parafraseando literalmente a Clark Gable en “Lo que el Viento se llevó” le contestamos:

-Francamente querido, me importa un bledo. Estoy ya imbuido del espíritu Ommmh del Camino de Santiago.

Mañana volveríamos al Camino, a vivir la aventura. Dispusimos todo, empezando por nuestro flamante bordón peregrino “Born to kill”.

Al parecer habríamos despistado a nuestros extraños pre-perseguidores pero mil peligros y aventuras nos acechaban…

Red Butler justo a punto de pronunciar su mítica frase que en verdad fue: “Francamente querida, me importas siete mierdas, como si te las pillas con la tapa de un baúl”, pero que perdió mucho con la traducción. Otra leyenda urbana cuenta que en cuando dijeron “Coorten” las orejas se le desplegaron violentamente en plan Dumbo ya que ni el locktite reforzado pudo soportar los 656 KiloNewtons/cm2 de presión de sus apéndices.

Unos túneles siniestros, un enorme mastín sin ganas de negociar, una mujer muerta, zonas selváticas llenas de ¿velocirraptors?, un profesor de matemáticas en medio de la nada, nuestro primer peregrino, unos policías muy Pulp Fiction, …Para empezar tendríamos que atravesar la frontera Leonesa-Asturiana a través del puerto de Pajares. Con dos…, con Ray y con Mon.

Al fin nos sumergimos en los universos oníricos. La partida de la aventura gráfica de ese día estaba Game Over, finalizada. Un último mensaje apareció en pantalla: Insert coins. Menudo día: por si todo lo sucedido fuera poco ahora teníamos que pagar para seguir jugando.

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CAUSA SOLIDARIA 6

 Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, 2.012: no lo sabía pero me suena bien. Me consta que van superando sus propios récords, respecto a toneladas recogidas. También me sorprende (gratamente) el ejército de voluntarios que colaboran en cada campaña. Al final el mundo no va a ser tan cruel como lo pintan ;-)  Cada comunidad autónoma dispone de su federación regional, quiero pensar que coordinada por la matriz española. Es decir, por la naturaleza de lo que hacen parece lógico que tenga que existir proximidad al ciudadano, a pesar que suelen recoger productos poco perecederos. Canalizan a través del programa “kilo” las donaciones que se producen en los supermercados…¡así que está chupado donar! ¡Al tiempo que se realiza la compra! Bien, el factor tiempo solucionado. Ahora el factor dinero: ¿sabes lo que vale y, sin embargo, lo que cunde un sólo paquete de arroz? ¡Andá! ¡Eso nos deja sin excusas! ¿Qué pretexto pondremos ahora? Pues que tenemos pocas neuronas espejo, responsables de la empatía, así que nos importa un bledo el sufrimiento ajeno. Bueno, al menos seremos sinceros con los demás, pero sobre todo con nosotros mismos. Y a lo mejor, tras tal dosis de autosinceridad no nos mola lo que nos encontramos. Entonces decidimos probar. Anda, si no ha sido tan traumático. 

Sí, lo sé, no es Navidad, o sí, pero el caso es que decía el tocayo Ramón y Cajal que podemos cambiar. “Arquitectos de nuestro propio cerebro”. Y yo le creo ;-)

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Feb 102014
 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

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En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) … en el típico Bar-Restaurante-Vinoteca-Spa-Alpargatería-Yacimiento arqueológico-Retimbradora de extintores-Paritorio-Mamporrería Vip-Vivero-Sexshop rodeado de mineros-Hombres Lobo de lo más “cool”. Una terrible tormenta tormentosa atormentante nos impidió salir de allí a toda leche, …bueno eso y la avería total en el sistema de nuestra nave espacial, uséase, de nosotros mismos, mismamente. Con todo nuestro dolor estuvimos a punto de tirar la toalla pero salió nuestro espíritu épico y resistimos pero porque sabíamos que esto no era la vida real, sino un culebrón kazastano. Aprovechamos para aligerar el mochiloncio de cosas, a todas luces imprescindibles, como la Constitución Española de 1.812, un juego precioso de 4 vuvucelas de colores, el desfibrilador y nuestro Anal-Intruder recién llegado de la peli Top Secret. Al final de ese extraño día nos informaron que un enorme tsunami se había llevado por delante nuestra humilde morada, pero como que nos las rinflanflinfló, así que emulamos a Red Butler – y sus preciosas orejas de Dumbo- al pie de la escalera de lo que el Viento se llevó, y a otra cosa, mariposa.

CAPÍTULO 7 VILLAMANÍN- POLA DE LENA 42 Kms (Primera parte)

5:30 a.m del 8 de Agosto de 20XX. Lugar: La nada, provincia de ninguna parte. Tras sonar el despertador nos autochequeamos:

MON: Bueno, ‘semos’ personas aunque con la sensación de no sintetizar bien el ácido láctico esa mañana.

RAY: Claro y, ¿quién no ha sentido eso alguna vez?

El caso es que ese día hubiéramos necesitado un gong como los de 55 días en Pekín para despertarnos del todo. Nos apañamos medio zombis, embutimos el chaleco reflectante y nuestro frontal blanco/rojo interplanetarios y escapamos del hostal a la intemperie del mundo. Y claro, nos topamos con la carretera negra, negra, que hasta las líneas nos parecían pintadas de un negro azabache zumbón, bajo la negra noche.

¿Qué hay más negro que una carretera negra negra en la negra noche? El interior de un túnel en una carretera negra negra en la negra noche, en el límite de su propia negritud.

M: Me encanta el olor a napalm por la mañana.

R: ¿Cómo?

M: Bueno, eso dice el actor Robert Duvall en Apocalipsis Now, y si no lo suelto reviento. Supongo que en este contexto se puede sustituir napalm por “excrementos de asno autóctono leones”. A todo esto: no veo ni la niebla.

R: Pues yo ni los pies. Pero, ale, pa’lante, palpando… Esperemos que la rugosidad de la línea esté en braille, en morse, en binario o en algo.

Decía Chesterton que “la aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.” Ese día tendríamos que realizar un forzado ejercicio de cordura o la aventura acabaría con el aventurero. Y sin anestesia.

R: Masoquismo puro, tío: hace un biruji considerable, estamos más solos que la luna en un lugar perdido que no sale ni en el Google Maps: jodidas terras incógnitas. ¿No te apetece volver con los lobos-vampiros?

M: No, querido, no es masoquismo: esto de andar un mal vicio, como meterte en cuevas llenas de rinocerontes locos,…¡y ya estamos enganchados…!

R: Recuerdo la época en que no podíamos dejar de montar muebles del Ikea.

M: Aah, es verdad, que tiempos…: tuvimos que terminar en un Centro de Desintoxicación… Allí, primero te ponían las piezas de esos armarios enormes de cuatro cuerpos y luego te los iban quitando poco a poco, sustituyéndolos progresivamente por mesillas y complementos más sencillos.

R: ¡Exacto! Cuanto nos costó desengancharnos de aquella perversión: fue duro.

A pesar de caminar por el lado izquierdo de la calzada, en ese momento surgió de la nada un tráiler enorme.

Esto es ceeeerca.  El tráiler nos pasó ceeeerca, muy ceeeerca.

Mañana aprenderemos la diferencia entre un soplanucas y un muerdealmohadas (Exclusivamente para mayores de 18 años)

Nos pasó tan cerca que nos hizo la raya del pelo y el dobladillo al chaleco reflectante. ¡¡¡Puto susto!!! Metiéndose de nuevo el corazón en el pecho nuestro lado emocional gritó:

M: ¡¡HIJO DE LA GRANDÍSIMA PUTA!! ¿No tienes carretera?

R: ¡Si pasa un milímetro más cerca nos exfolia gratuitamente una capa de células! -Me encanta cuando estamos de acuerdo, casi nunca.

M: ¡Era el jodido “diablo sobre ruedas” de Spielberg! Tenía que adelantar justo en nuestro metro cuadrado.

R: Anda, déjate de historias y mira ahí adelante…

Y nuestro lado emocional miró: se trataba de un túnel siniestro que no quedaba más pelotas que atravesar…., y no sería el último. ¿Qué hay más negro que una carretera negra en la negra noche? El interior de un túnel en una carretera negra en la negra noche, en el que se agazapa Michael Jackson antes de desteñirse y te cuenta dos chistes de humor negro: “¿Qué tiene dos patas y sangra mucho? Medio perro” y “Señora, que lleva el niño a rastras… Ah, no importa: está muerto”. El caso es que poco a poco el alba venció a la noche y Venus se impuso frente a las demás luces que titilaban en el firmamento.

M: Los del Show de Ray-Mon habían hecho muy bien su trabajo con el papel aluminio Albal.

Los perros y los medios perros ladraban y medio ladraban respectivamente en las granjas que rebasábamos; así que cargamos con unos cartuchos de mala leche nuestro bordón por si alguno pensaba darnos los buenos días en “mordés”. Hablando de good mornings, se los dimos a un señor muy simpático que salió de un establo. Se trataba de un tío grandón, envuelto en una zamarra paramilitar vieja y que debía estar podando o algo…

M: …porque además del enorme machete lleva una careta para que ninguna esquirla le hiciera pupita, ¿te has fijado?

Entonces nos devolvió los buenos días y farfulló algo más que no pudimos entender bien.

R: Creo que ha dicho “Buen Camino, que se hace al andar”, o algo de Antonio Machado. Buena gente.

-Buenos días.

-Buenos días. Porque es Viernes 8, que si llega a ser 13 te convierto en comida para gatos. Have a nice day!

Luego nos dieron ganas de mear dentro de un curioso receptáculo con el que nos encontramos al margen de la carretera, aunque no lo hicimos. El cuenqüículo -palabro que nos acabamos de inventar- se autodefinía por negación… ¡diciendo lo que no era!

R: ¿No rezaba en la puerta del restaurante “El Cuchi” de Madrid “Hemingway never ate here”, “nunca comió aquí”?

M: Así que, ante este trasto, ni nos molestemos en buscar la cadena.

…ni un transbordador espacial, ni un baile regional uzbeco, ni Pipi Calzaslargas haciendo una felación.

Un nutrido grupo de científicos lo estudian desde entonces, cual fragmento extraterrestre, para saber, según sus propias palabras textuales…”a ver qué cojones es”. Después de “Se compran alcaparras” un verano en Mallorca, quizás era una de las inscripciones o carteles más raros que jamás habíamos visto.

Mientras la cosa empezaba lentamente a clarear comenzamos a escuchar los sonidos pregrabados de la naturaleza en formato dolby surround. Acto seguido le hicimos una fotico a un caballo que nos relinchó como una señora el primer día, cuando nos intentamos colar en el supermercado,… pero el equino con mucho más glamour, claro. Atravesamos a tientas varios túneles más jugándonos un poco el pellejo, la verdad.

M: Pero todo nos resbala gracias a nuestro blindaje Ommmmh, nada nos atemoriza, que bien: ya se nos ha puesto la mirada del tigre, the eye of the tiger, como a Rocky.

R: Bueno, bueno, más bien la de la avutarda, que dicen que también tiene muy mala uva.

Rocky_Raymon 38, y su sanguinaria mirada de la avutarda mosqueada: “A que te meto…”

El caso es que continuamos nuestra epopeya sorteando camiones como en un video-juego en el que no teníamos ni una sola vida extra. Por fin divisamos un lugar en el que la civilización había dejado su huella: una cafetería. Allí desayunamos como señores y, por cierto, dejamos olvidado nuestro bordón “Born to kill”…

M: …sin estrenar, sin haberle arreado a nada ni a nadie con él: cachis.

R: Son las cosas del directo.

Tras volver de la publicidad tuvimos nuestro momento “Límite vertical”: coronamos de forma triunfante el Puerto de Pajares, dedicado al gran actor español de la época del destape. Aquello debía parecerse un montón al fin del universo. Más allá solo se encontraba la radiaciónde fondo del Big-bang y cuatro galaxias embrionarias mal puestas. Podemos demostrar que estuvimos allí: hay fotos.

Una vez allá arriba Mon se empeñó en soltar una frase gloriosa para la posteridad:

M: Si fuéramos gays nos hubiera venido al pelo el chiqui-dicho “pierde más aceite que un 1.500 subiendo el puerto de Pajares”.

R: Pobre posteridad.

La Colegiata románica de Arbás no estaba cerrada, sino cerradísima, con cerrojos y candados varios tanto o más que el cinturón de castidad de Mary Poppins. No visit.

Mary Poppins, comprobando personalmente que la Colegiata podría estar tan cerrada o más que su propio cinturón de castidad doradito. Hasta verificarlo no se lo había tragado. Dicho cinturón es como un pañal blindado que para quitarlo en vez de tirar del velcro tienes que tirar de abrelatas o, si es de los buenos, de una radial

El caso es que, como decíamos, había perdido el palito así que en cuanto pudimos nos agenciamos otro. Eso sí…,

R: No es precisamente un arma de destrucción masiva.

M: La verdad es que a este da pena verlo, famélico en grado sumo.

R: Por cierto, ¿te has dado cuenta?…¡Ya estamos en Asturias, patria querida!

M: ¡Bieeeeeen!

En las nuevas tierras preguntamos a un lugareño que ¡¡por fin!! nos indicó el camino al Camino: pudimos salir por fin de esa infernal carretera, no sin antes hacer dos cosas:

M: ¡Joder, no veo nada!?Después de veinte minutos de infructuosos esfuerzos.

R: ¿Pero se puede saber qué renarices pretendes?

M: Intento divisar nuestra casa, que es lo que todo el mundo hace cuando llega a un sitio alto.

R: Querido, eres patético. Hagamos algo más práctico: tomemos una foto del fin del universo.

R: Algún día todo eso tampoco será tuyo.

Nada más meternos por un sendero descendente between the mountains comimos un bollo o tres, calzamos los botoncios, y empezamos a darle caña. Fincas con lindes de piedras y troncos flanqueaban nuestro descendente camino. De una de esas empalizadas conseguimos otro palitroque de más empaque. Tiramos, eso sí, con mucho cuidado, la mierdecilla de palito de transición. Los perros se ganaban su sueldo ladrando como era su obligación, pero el camino era tierra de nadie y cada uno se ceñía a su finca…¡¡hasta que nos topamos con uno al que el gilipollas de su dueño no había atado como Dios manda!!

M: ¡Bufff! Se trata de un mastín-lobo enorme que debe de pesar más que nosotros.

R: La verdad es que no se le ve con muchas ganas de negociar.

El caso es que nos cerró el paso, justo delante nuestra-a unos 15 metros de nuestra posición- y se puso a enseñarnos los dientes apostado en el centro del camino, como si fuera el mismísimo Leviatán.

M: ¿Será el nieto de alguno de los perros que torturamos de niños y ahora clama venganza?

Cuando decides hacer el Camino y preguntas porqué hay que llevar bordón te explican que para acompasar el paso y por si te sale algún chucho.

Aquello no era un chucho…

Al lado de esa cosa un pitbull  asesino era un chihuahua tontorrón de viuda tontorrona.

M: Joder, parece un horrible Alien con ácido por sangre y dos juegos de mandíbulas. BF diría que eso es ideal para comer platos combinados, con uno la hamburguesa, con otro la ensalada.

                 VERSIÓN MON   VERSIÓN RAY   VERSIÓN MON (BORRACHO)

R: Hombre, a mi me parece más un puto hombre-lobo de 150 kilos. Tranquilidad… pero pensemos rápido.

M: Pero muy rápido, Ray. Descartemos llamar a Val Helsing. ¿Usamos el palo?

R: Te digo lo mismo que en “Aliens”, cuando se dan cuenta los marines americanos que no pueden usar las armas contra los bichos porque están justo debajo de los depósitos de combustible. “¿Qué usamos entonces contra ellos? ¿Palabrotas?”

Entonces le echamos todo tipo de gónadas y nos enfrentamos a la bestia parda, enarbolando el neo-bordón, sin dejar de andar en ningún momento. No se nos quitaba de la cabeza una de las batallitas que contaba nuestro padre: cuando de joven un mostrenco de esta guisa le rajó con sus colmillos la pierna de arriba a abajo. Todos hemos soñado alguna vez con morir entrizados en el engranaje de una máquina, qué gozada, pero esto no sería tan agradable. Como no se apartaba el muy cabrón le amenazamos violentamente con el palo, metiéndoles además cuatro gritos. La bestia se puso a ladrar lo cual nos alegró, aferrándonos al rico refranero español. Bieeen. Sí: “perro ladrador…, poco…” …en teoría. Todo nuestro despliegue funcionó porque el ente se apartó lo suficiente como para que pasáramos de canto. Mantuvimos entonces el mismo paso y templanza tras rebasarle; un profesor de latín nos dijo hace un eón que el miedo te hace segregar una sustancia química que se aloja a la altura de los riñones y los perros la huelen: no le íbamos a dar ese gustazo.

M: ¡Bien! ¡Hemos vencido al dragón, cual San Jorge!

R: Bueno, querido, te reconozco por una vez que la cosa no ha estado mal del todo.

El interface del juego nos informó que habíamos pasado a la siguiente fase. Ascendimos por una zona boscosa preciosa, muy tupida y cuyos sonidos selváticos nos envolvieron. Nos dirigíamos a una aldea llamada Santa Marina que se acabó nada más empezar, pues la constituían dos coma tres casas, siendo los decimales correspondientes a las cuatro piedras para el chucho, éste sí.Santa Marina tampoco era una metrópolis, precisamente.

Rebasamos varias aldeas de ese calibre por un área que no tenía pinta de ser zona wi-fi ni nada.

M: Aquí lo único wi-fifú es el gato

R: Andaaa, envaina la espada, San Jorge, que sigues emocionado con tu gesta, circunstancia que te hace proferir más estupideces de lo normal.

Palabrita del niño Jesús que tomamos esta foto aquel día, en aquel lugar (¡Asturias!) y no en una selva costarricense. Encuentra las 917 diferencias.

La ascensión llevó su tiempo durante el cual disfrutamos como si todo aquello no fuera un decorado de cartón-piedra. Unas amapolas nos dijeron “muy buenaas” justo antes que un octogenario con cabeza de remolacha también nos saludara. Arreglaba su pequeño huerto y por transposición genética-después de 65 años-se había metamorfoseado convirtiéndose poco a poco en el propio producto que cultivaba. Ello nos recordó a un compañero de colegio, hijo de armador, cuya enorme testa le sirvió el bello calificativo de…

R: ¿Te acuerdas de Cabeza Buque?

Como de las amapolas dicen que sale la heroína, esperamos y esperamos. Pero se ve que Juana de Arco estaba por ahí de picos pardos ese día, en Pachá o cualquier garito pijo porque debía tener un montón de pases Vip y 2×1 a cascoporro.

Luego llegamos a un pueblo llamado Puente de los Fierros que eran tan pequeño no tenía ni santasantórum, o sea, ni bar. Lo supimos tras ver a la muerta…

Esto son unas frases totalmente de relleno para darle un poco más de emoción a la anterior afirmación. Muchas gracias por participar en nuestro concurso y sigan recortando y enviándonos sus códigos de barras de las cajas de galletas. Repetimos: Esto son unas frases totalmente de relleno para darle un poco más de emoción a la anterior afirmación. Muchas gracias por participar en nuestro concurso y sigan recortando y enviándonos sus códigos de barras de las cajas de galletas.

Bueno, yo creo que ya.

Retomamos.

Decíamos que, dentro del ámbito nos encontramos una mujer que yacía inconsciente tirada en un tresillo, más seca que la mojama. La cosa sucedió así. En una intersección topamos con una casa daba directamente a la calle y tenía una puerta abierta…

M: Entremos por el morro.

R: No sé…

M: Venga, cobardica. Tengo tanta hambre que comería un superpetrolero lleno de aceitunas.

El recinto sí que había debido ser una cafetería, antaño, y todavía conservaba en la puerta un banderín de neón de Coca-Cola.  Entonces nos adentramos en la oscuridad hasta que casi colisionar con ella: el susto fue casi mayor que con el perro-alien-hombre-lobo. Yacía allí, tumbada sobre los almohadones y delante de la barra, y no parecía respirar. Bueno, la verdad es que parecía más reseca que la mojama.

Todo depende, la verdad: La vieji, como viejales nonagenaria tenía un aspecto horrible. Sin embargo, como cacho de mojama de Huelva tenía una pinta estupenda.

-¡¡Hooola!!-pero la muerta no respondió, ni se movió un milímetro. -¡¡Hooola!!?repetimos 45 decibelios más alto, pero la muerta siguió muerta como es obligación de un no vivo.

Entonces sacamos el móvil para llamar a la poli. ¿Muerte natural, accidente o asesinato? La verdad es que tenía cara de haberse atragantado con un percebe. A lo peor se la habían cargado y asesino todavía estaba allí escondido. En ese momento casi fenecemos nosotros del susto: ¡La muerta resucito de repente y nuestro corazón registró una diástole como el esperado terremoto Big One! Aquello confirmó que Mon tiene una imaginación desaforada y despepitada. Con voz de ultratumba y cazallosa preguntó:

-¿Quién…? ¿Quién es usted…?

-Yo…, el bar…

-No, ya no lo es. Ya cerramos.-entonces es cuando nos fijamos en su audífono. Después, humillados, salimos rápidamente del antiguo bar. De nuevo en camino…

R: Moraleja: Una persona dormida, sorda y de respiración pausada puede parecer que se ha ido ya a ver crecer las flores desde abajo.

M: La verdad es que cuando hemos sabido que todavía está a este lado de la línea teníamos que haber hecho esa llamada a la poli igualmente y denunciarla: no se puede ir por ahí dando esos sustos a la gente.

No engañamos: la rana solo tenía largo y ancho, en un mundo absurdo tridimensional X,Y,Z.

M: Si el batracio ese hubiera tenido algo de chicha nos hubiéramos zampado como un snack de media mañana.

R: Pues vas a tenerte que conformar con un trozo de pan duro que creo que nos queda al fondo de la mochila.

M: Eso sí, lo tendremos que partir con láser de alta frecuencia. Alcánzame el llavero.

Eran ya sobre las una y media cuando tomamos una carretera asfaltada en una jornada que iba a ser maratoniana. Literalmente, pues al final de ese día nos habríamos hecho 42 kilometritos. En ese momento fotografiamos una rana bidimensional que bien hubiera servido de marcador para libros, y nos sentimos más felices que dos kilos de mejillones. Uy, quien los pillara…

Aunque seas Forest Gumm siempre hay alguien que te da mil vueltas.

A pesar de todo lo vivido, lo mejor ¿o lo más jodido? del día estaba por venir: íbamos a pernoctar en… ¡¡nuestro primer albergue oficial del Camino!! ¿Coincidiríamos con el equipo de basket femenino de la Comarca? Estábamos a punto de cruzarnos con el primer peregrino de nuestra aventura, un tipo muy singular: Debatiríamos con él las cuatro formas de hacer trampa en el Camino de Santiago ¿Cómorrl? Unos policías, digamos, bastante particulares también intersectarían en nuestra trayectoria, o nosotros en la suya. Ah, casi se nos olvidan más cosas que pronto nos sucederían: una peligrosa secta intentaría abducirnos en sus redes y subirnos a su nave nodriza, …¡¡pero todo eso lo dejaremos para el siguiente capítulo…!!

¿Os venís a andar con nosotros? Animaos: a veces…, a veces… vemos Aliens.

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CAUSA SOLIDARIA 7

 Tiene más de 60 años de historia. Aún con sede en Madrid opera en toda España con sedes en todas las provincias. Disponen de teléfono gratuito para atender a quién lo precise: 900.100.036. La prestigiosa Deloitte audita sus cuentas (que son públicas) todos los años. Tienen una tupida red de asistencia de pacientes con cáncer y familiares con información, ayudas económicas, pisos de acogida, bancos de alimentos, cobertura en hospitales, actividades extrahopitalarias, cursos presenciales y online, inserción laboral, etc, etc. Es decir, para quitarse el sombrero. Además, La Fundación Científica de la AECC financia proyectos de investigación: como dice su eslogan, “Cuando nos ayudas tú también investigas”. ..y bla, bla, bla…Podría seguir aportando datos de su fabuloso trabajo pero no lo haré. Parece evidente que hablamos de una organización MUY seria, eficaz y con una labor admirable.

Quiero aportar ESPERANZA. Siempre digo en plan macarra algo así como “Ríndete, te tenemos acorralado, puto señor ‘C’”. Y la fanfarronada va poco a poco convirtiéndose en realidad. Lo penúltimo, usar nuestro propio ejercito inmunitario modificado genéticamente, para cargarse las células cancerosas. Sí, lo vamos acorralando, VENCEREMOS, aunque a pesar de ganar la guerra muchos habrán caído en las batallas intermedias. Por último, si alguien que lea estas líneas padece cáncer, por favor…, ¡¡NO TE RINDAS JAMÁS!! Otros se curaron de cánceres etiquetados como incurables: ¿por qué no tú también? Una actitud mental optimista ante la enfermedad es capital para vencerla. Y ese es el “trabajo” del enfermo de cáncer, VENCERLO a nivel mental, que de las otras terapias convencionales ya se ocupan los médicos.

 A medio plazo vista en el futuro, se recordará esto con satisfacción pero sin alharacas, por respecto a los que ya no están. A largo, la sonrisa será de orgullo y la risotada, mofa y befa hacia la enfermedad que hoy todavía es pero que mañana ya no será.

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Feb 082014
 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

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En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) … 

CAPÍTULO 8 VILLAMANÍN- POLA DE LENA 42 Kms (Segunda parte)

3:30 p.m: 10 horas ya dando tumbos, sin prisas, en esa larga jornada. En ese momento caminábamos por un tupido bosque cuando empezó a diluviar. Inmersos en nuestra capa de agua de 3€ del Carrefour pretendimos seguir dándole hasta que…

MON: ¿No es aquello un hombre de luengas barbas que anda subiendo parejas de animales a un enorme barco de madera?

RAY: No podemos continuar así, tenemos que resguardarnos.

Una especie de cueva nos serviría de refugio.

M: Teniendo en cuenta que nos hallamos en el corazón de Asturias, antes de entrar no estaría de más comprobar que no hay dentro ningún oso grizzli ni nada.

R: Qué escrupuloso.

M: No, si es por la convivencia, que es muy dura: que si te dejas subida la tapa del váter, que si cuando se acaba la leche no la repones, que si me arañas con esas uñas de 20 centímetros al darte la vuelta en la cama y me decapitas: lo normal.

 “Que si te enganchas a whatsupear hasta las mil…”.  Sin embargo, al final le cogí cariño y, aunque los vecinos me miren mal, lo tengo al pobre por mi apartamento de Madrid.

La gruta tenía en su zona más alta como metro y medio de altura, por unos diez de largo. Una vez verificado que el bicho más grande éramos nosotros, nos sentamos en una roca comenzamos a ver jarrear allá afuera.

En ese ámbito tan paleolítico, nos acordamos de “Bansksy”; se trata de un misterioso graffitero británico, un cachondo mental que colgó en la sala de arte rupestre del Museo Británico un pedrolo en el que había pintado un hombre de las cavernas empujando un carrito de supermercado…¡y coló durante un buen rato!

M: ¡Ohhh!: Que avanzados estaban estos post-australopitecus, con Petro-Visa y to.

R: Artista, ¿no te arrancas a reproducir el Cuadro de las Lanzas o algo de Kandinski? O unos bisontes pintones, dado el contexto.

M: Yo no pinto nada, listillo: soy escritor, excrecencia no productiva de la sociedad para cabezas cuadradas como tú.

Allí solitos en nuestra soledad reflexionamos lo suficiente como para darnos cuenta de varias cosas importantes:

M: Para empezar, que tengo tanta hambre que nos sale el puto grizzly me lo ventilo a la parrilla. (NOTA A POSTERIORI: SALDRÍA, Y NI VENTILARLO NI NADA. COMO SOMOS UNOS BLANDOS, ADOPCIÓN ÚRSIDA Y PA’CASA)

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R: Me parece bien pero lo toreas tú. Vete ensayando las verónicas. Cuando le des la puntilla ya salgo yo y te lo hago al pil-pil o a la vizcaína.

Y, después, cuestiones de algo más calado intelectual…, Mon parecía pensativo, meditabundo…, cual hombre de neandertal.

R: Macho, cuando pones esa cara me das miedo: no sé si vas a decir que la Teoría de la Relatividad tiene un fallo garrafal, vas a sacarte un moco, o me vas a apuntar con la 45 de Harry Callahan y decirme, “adelante, alégrame el día”

M: Anda, cállate un poco. En lo que amaina el temporal estoy poniendo en tela de juicio todo, replanteándome cosas profundas para cuando regresemos a la civilización: como que en un viaje no importa el dónde sino el con quién.

R: ¿No me digas? ¿Y has sacado tú solito esa conclusión?? Mientras, allá afuera ya no jarreaba, piscineaba.

¿A dónde vamos? A Santiago. ¿De dónde venimos? De Madricete. ¿Qué hay después? Ampollas y un blog rocambolesco. ¿Ves que fácil?

M: Ray, ¿crees que terminaremos inseminando a una ñu con nuestro esperma?

R: Yo…no sé… te veo más recorriendo el mundo descalzo y, tras hacerlo, reproduciendo los Doce Apóstoles de Bernini pero en plastelina y con los pies. Todo con los pies.

M: Pues puede que lo haga, no lo descartes. Es el momento de plantearse el sentido de la vida y la muerte. Incluso cosas mucho más serias, como el hecho de hacerme alguna vez socio del atleti.

Sobre las seis de la tarde el agua dio una tregua, y hasta medio salió el sol. Salimos titubeantes de la cueva al nuevo amanecer de nuestras vidas. Decidimos entonces seguir andando. Lo hicimos por un estrecho sendero ascendente rodeado de tupida vegetación y que desembocaría en un camino más amplio. Los decorados no parecían de cartón piedra; los del Show de Ray-Mon movían las ramas entre bastidores para que la selva pareciera peligrosa y llena de velocirraptors. Las tesis conspirativas, que todo ese tinglado estaba organizado, que había una mano negra que movía los hilos, acudieron a nuestra mente de forma fugaz: ¿sería el hambre? ¿tendríamos que cazar un tiranosaurio pequeño o algo?

Jurasic Asturias. Esa imagen no sólo estaría en nuestra imaginación… si llegamos a venir hace + de 65 millones de años, por la mañana

R: ¿Y dónde están los VIPS ó 7Eleven cuando se los necesitan? ¿Y los chinos vendiendo bocatas encima de una caja de cartón?

En lo alto de una loma asistimos a una escena ante la que nos tuvimos que frotar los ojos; aquello nos hizo comprobar “in situ” que la paridad hombre-mujer no había llegado precisamente a la Asturias profunda (ni a muchas zonas de España tampoco). Seguíamos en un punto remoto de la línea de tiempo; la escenita era más antigua que el rodapié de las cuevas de Altamira. Un fulano usaba a su “hembra” de mula de carga, pero sin todos los privilegios que tendría un equino. Además, de vez en cuando le pegaba unos berridos enormes en una jerga absolutamente ininteligible. A falta de piedra de Rosetta afinamos el oído. Mon se dirigió a Ray ya calentito:

M: ¿Lo has visto? Tiene los huevos cuadrados el muy machote. Y además, ¿por qué le pega esos gritos? Y a todo esto: ¿no existe una forma más moderna de transporte menos cuaternaria?

R: Sí, van a llevar la paja del campo al establo por bluetooth, ¿no te jode?

M: Además de “feminífobo” es un impresentable que atentaba, no sólo con la idiosincrasia occidental sino también contra el medio ambiente. ¿Te has fijado como apuró su lata de Coca-Cola y la tiró al borde del camino?

R: Este sí que es un cavernícola pero al que le hubieran pasado un montón de programas de telebasura. 

¿Pero no hay un término medio?

M: ¡Dios mío! Habría que reprogramarle desde cero: empezar con Caperucita Roja y la Carta de los Derechos Humanos de la ONU y terminar por los anuncios de támpax y el iPad. -Mon, que no se corta un pelo, estalló de viva voz ante la mirada inquisidora de su yang:

-¡¡Señor, que la lata no es biodegradable!! (R: Mon, ¿quieres callarte? M: Déjame en paz) -El hombre fue entonces biodesagradable:

-¿Queeee? Vet a …(indescifrable)…tu terra… (ininteligible)…

-Bueno, sí, si espera un millón setecientos mil años, claro, seguro que se deshace. No nos joda Asturias, hombre. Paraíso Natural, ¿recuerda? Hay otros mundos, pero están en este. ?Una vez se alejaron comenzó la verdadera discusión, la interior:

R: ¿Para qué coño pierdes el tiempo con un cabestro de encefalograma plano? Su registro léxico completo son 25 palabras, mitad de ellas tacos.

M: Su ignorancia es más que perdonable pero no su actitud. Y lo a gusto que me he quedado ¿qué? Y además, métete en tus asuntos, en tus cálculos matemáticos y otras obscenidades.

R: Es que si no das la nota revientas, ¿verdad?

M: Mira, me tienes harto con tu cuadriculez, que no hay quien te saque de tu ortodoxia cartesiana, que pena das: Me voy.

R: ¿Cómo que te vas? ¿A dónde irás? Sin mí tu vida será un desastre.

M: Y sin mí la tuya un peñazo infumable…

 Mon ligoteando en un bar, intentando desvincularse de Ray (y que la chica ni se enterara que formaban un todo indivisible, pues eran siameses).

Y la movida nos recordó, indefectiblemente, a la comedia “Pegado a ti” En ella Matt Damon y Greg Kinnear interpretan a dos siameses, de caracteres opuestos. En la película intentan llevar una vida lo más “normal” posible, como si el hecho de estar unidos físicamente no les tuviera por qué afectar.

No nos hablamos en un par de horas. Enfurruñados, caminamos rápido en dirección a nuestro destino: una localidad llamada Pola de Lena. Sobre las ocho de la tarde nos tomamos un break para tomar aliento. Entonces firmamos un pequeño armisticio:

M: ¡¡¡MORAS!!! Moraos a moras de la morería nos vamos a poner.

R: El señor Roca se alegrará luego de vernos. Anda, dame una.

M: No sé yo, con la diarrea mental que tienes normalmente. Y si tomas laxantes y antidiarreicos al tiempo, pues se te organiza un jare interior que no sabes si vienes o vas.

Moraos a moras de la morería que nos pusimos

A cinco eternos kilómetros de nuestro destino topamos con la ermita prerrománica de Santa Cristina, o mejor dicho, su centro de interpretación. Se trataba de una antigua estación ferroviaria ubicada -en teoría- a 800 metros del templo. ¡Pues que nos perdonen todos los historiadores del arte del mundo mundial!: no pudimos recorrer esa distancia para verla pues no estaba en línea con nuestra trayectoria, sino perpendicular a ésta.

Además, gracias a Ray reconozco que aprendimos algo…bueno, reproduzco aquí literalmente lo que dijo ese repelente:

R:… que si un aborigen o lugareño te dice una distancia N, a ésta hay que aplicarle un factor de corrección, es decir, multiplicarla por un coeficiente que oscila entre 1,26 y 3,14, según.

M: Es decir, que la ermita puede estar a tomar por el viento, donde Cristo perdió el Movistar, donde Leónidas miró su peluco, donde Ulises tuvo que echar por correo la Declaración de la Renta, donde…

R:…bueno, ya vale, ¿no? El caso es que no estamos dispuestos a comprobarlo.

Estábamos tan triturados que en la visita guiada mezclábamos reyes y reinas, Carlomagno y Churchill, Don Pelayo con Ronald Reagan, teletubbies con teleñecos. Reptamos con dificultad por las salas hasta que surgió la sorpresa…: ¡¡una de las visitantes conocía de oídas nuestra página web de “La Invencible sonrisa de Leonardo”!!

¡¡En ese momento hubiéramos roto todos los felizómetros!! Tal fue el impacto que Ray y Mon, emocionados, hicieron las paces y se unieron en un cálido abrazo. Fundido en negro. Cooorten. Ha salido bien la toma. Cinco minutos para tomar un café.

Ya se divisaba la meta, entre hayedos y castaños, la localidad cuyos habitantes respondían al bello gentilicio de lenenses.

R:… porque poladelenenos suena bastante mal.

M: Tanto, que puede un descojone cósmico si lo pronuncias con cuatro copas de más (“soy poladelenenenelenenleneno, ¿qué paisa?”).

Centro de interpretación en el que nosotros no interpretamos nada, especialmente nuestra mochila, que se quedó fuera sentada intentando hilar sin éxito. ¿¿??

  Ya en la pequeña ciudad buscamos el albergue con 84 kilometritos en nuestras piernas (sí, 42 en cada una) y lo encontramos cerrado. Un lugareño nos indicó que la policía tenía la llave. Cada centímetro de más era un suplicio. Pasamos por una tienda de muebles y vimos un armario rústico precioso de cuatro cuerpos pero no nos lo llevamos porque el nogal es demasiado veteado respecto la mesa de comedor de nuestra casa. Para no caer redondos, asaltamos un supermercado. Y lo hicimos sin media y sin pistola. Allí arramblamos con las baldas de manduca de cero elaboración, de ingestión instantánea, y un zumo de naranja que nos supo a gloria bendita. Cuando llegamos a la caja ya nos habíamos trincado todo, circunstancia que originó un pequeño desconcierto en la cajera. Nunca pagamos tanto por nada: envases vacíos.

Serpenteando por la calles lenenses y con el buche lleno, todavía tuvimos unos minutos para recordar el inquietante hostal de carretera lleno de vampiros-lobo, la pájara por las cervicales, la inundación de nuestra casa en Madrid, la bestial jornada actual que empezó con un tráiler enorme haciéndonos la raya del pelo, la ascensión al puerto de Pajares, el perro-alien que puso a prueba nuestra templanza (y al que le hicimos un pase de pecho y media verónica), la muerta muy viva,…

R: ¡Mon! ¡Vuelve de tus recuerdos! Hemos llegado a la comisaría de la poli local.

Calle lenense por la que reptamos hasta el albergue

Las dependencias policiales estaban aparentemente desiertas, quizás por frisar ya las nueve y media p.m. Las recorrimos hasta encontrar al arquetipo de las películas: el poli bueno y el poli malo. Nos imaginábamos la escenita de Pulp Fiction en la que Bruce Willis entra en una tienda peleándose con el novio mafioso de Uma Thurman. Allí se encuentran a dos tíos más zumbados todavía que ellos. Uno de ellos es un poli corruptísimo, termina diciendo “Saca al tarao” y se arma, con perdón, la de Dios es Cristo que la fundó. Pero esa percepción, quizás era producto del cansancio + la imaginación de Mon…¿o no? El caso es que el “malote” nos dijo algo que nos extrañó sobremanera:

-Luego pasaremos a verte…

M: ¿Comorrl? Ey, Ray, ¿no te parece raro?

R: Quizás simplemente quieren comprobar que somos un peregrino auténtico. No obstante, te admito que no es muy normal. ¿Es necesario?

M ¿Dispondrán de un tarao autóctono? En una emergencia, la verdad que en nuestra tierra hay miles para exportárselos.

El caso es que el policía maduro/bueno nos indicó amablemente como salir a la mañana siguiente rumbo a nuestro siguiente destino: ¡¡Oviedo!!

Después nos dieron las llaves del albergue. Al parecer, nadie salvo nuestros dos misteriosos pre-perseguidores de otras jornadas habían pasado por allí en mucho tiempo. Llegamos reptando a nuestra primera fonda oficial peregrina del Camino, momento histórico. Mon proclamó tirando la mochila sobre uno de los camastros:

Tal y como Mon veía al poli joven, que seguro que  el hombre era un trozo de pan y si descuartizaba a la peña lo hacía con dulzura y pulcritud.

M: Esto está más vacío que la cavidad craneal del homo-cabestrus que usaba a su mujer de mula de carga.

Como el libro de visitas estaba en la entrada, en la parte de abajo de un edificio de dos plantas firmamos en él para no tener luego que bajar…¡aunque al final sí lo haríamos! ¿? (Solución, un poco más abajo). Luego subimos y lavamos la ropita como a diario. La pusimos a secar sabiendo que no lo haría -secarse-, pues no hacía calor y era ya muy tarde. Pero algo inesperado sucedió: cuando nos estábamos terminando de duchar…

R: ¿Has oído eso?

M: ¿El qué?

R: Alguien está llamando violentamente a la puerta. -pues los polis nos habían indicado que la cerráramos por dentro. Por la insistencia se ve que llevaban un rato aporreando la madera; Mon no había oído nada porque está un poco teniente. Bueno por eso y porque el cubículo era algo estanco, por lo que aprovechamos esa circunstancia para comprar sellos y tabaco.

M: ¿Entendéis? Estanco… E S T A N C O…

R: ¡Basta!

A: “Allá donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida”… (LO QUE NOS GUSTARÍA HABER ESCRITO)

B: “Todo muy bonito Gracias X”  (LO QUE EN VERDAD PUSIMOS, DEBIDO A NUESTRAS FACULTADES FÍSICAS Y MENTALES MERMADAS)

R: ¿Quién diablos puede ser?

M: Ni puñetera idea. Puede que sean los policías corruptos de Pulp Fiction que quieren jugar a los médicos con Ray-Mon. Quizás traen al “tarao” para que se entrene con nosotros, para que nos use de conejillo para sus perversiones demoniacas.

R: Averigüémoslo, pues. ?Y quizá inconscientemente, quizás imbuidos por ese espíritu Ommmh que imaginábamos como un blindaje, abrimos la puerta sin titubear, en gayumbos o gallumbos y secándonos la cabeza.

Un tipo de cuarenta y pocos, un poco más de un metro setenta, coleta y barba de tres días apareció al otro lado mirándonos fijamente.

¿Terminaríamos como Bruce Willis en Pulp Fiction?

-¿Vienes a torturarme con una bola roja metida en la boca?

-En principio no. También soy peregrino y vengo desde muy lejos. -Sus pintas de buena gente desintegraron de un plumazo las ensoñaciones paranoicas de Mon. Aquel sería… ¡nuestro primer peregrino! Extendió su mano y dijo: -Soy Fernando, de los madriles!

Luego supimos que era profesor de matemáticas así que, por unanimidad, decidimos irnos a tomar unas cervezas ¿Que no entienden el silogismo? Nosotros tampoco, porque nos hubiéramos ido igualmente con él aunque hubiera sido charcutero.

Al bajar nos acordamos de la pintada que había en la puerta de uno de baños: “Para beber no hace falta divertirse”. Antes de salir nos habíamos fijado en su mochila: era ridículamente pequeña y el tío venía andando desde… ¡¡Colmenar Viejo, Madrid!! “No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”, dijo Séneca. Sin embargo nuestro modelo es Diógenes, uno de los más audaces filósofos de la Historia, que se masturbaba en público por las calles de Atenas. Cuando los de la CNN de aquel tiempo le metieron un micro en la cara y le preguntaron por qué de su grosero acto:

-”Mira chico, como tengo toda la casa llena de basura allí no tengo sitio” -Y se quedó tan ancho.

Como decíamos, el tamaño del macuto es inversamente proporcional a la sabiduría del peregrino: Fernando se las sabía todas. Tenía tres calzones, tres camisetas, tres pares de calcetines, un jersey, un minúsculo neceser, una capa de agua, un frontal y unas botas polivalentes. Y punto. Y no un océano de gilipolleces como nosotros metidas en la mochila que pesaban un egg…y eso incluso después de haber aligerado en Oviedo…

Albergue de Pola de Lena, que nos retrotraía a los campamentos de verano de nuestra tierna infancia, donde maltratábamos a los animales mientras los monitores pretendían desasnarnos.

 Frente a las birras, la conversación con Fernando desembocó en nuestra siguiente afirmación:

-En una palabra: creo que hay cuatro formas de hacer trampa en el Camino de Santiago.

Él nos recordó que “creo que hay cuatro formas de hacer trampa en el Camino de Santiago” son trece palabras y no una (estos matemáticos…) y añadió:

-Pues yo creo que sólo hay una. -Al final él nos convencería, aunque antes les expusimos las nuestras:

-(1)Tomar un vehículo motorizado.

-Bien, una: esa es la única pero sigue…

-(2)Dormir en un hotel/hostal/pensión y no en un albergue, pórtico

de una iglesia o en la puta calle…, (3)tres: hacer “trasquilón” en el recorrido y, cuatro: (4)usar un GPS para ubicarte.

-Como digo, de acuerdo con la primera que es obvia. Las demás en absoluto…?y nos enzarzamos en un razonado debate en el que ganó él. Desmontó mis argumentos fruto de su amplia experiencia. Al final le dimos la razón. Nos ofreció otra cerveza pero declinamos la invitación:

Nada de trampas en el Camino como la ZZ y el Connery

-Toy triturado, macho, me voy al sobre. Tengo los pies más hinchados que el curriculum de Roldan.

Y así terminó esa brutal jornada. Antes de irnos a dormir nos miramos ante el espejo. En el reflejo nos vimos muy muy estropeados; aunque nada que no pudiera reparar nuestra crema con antioxidantes Q-10 y siete horas planchando la oreja. Ale, a dormir. Por si acaso, los siameses mentales que nos configuraban lo harían muy pegados a la pared y mirando a la puerta. En cualquier momento, un oso grizzli camorrista, un machista recalcitrante, un poli corrupto o el mismísimo David Bisbal cantando “Ave María, ¿cuándo serás mía?, si me quisieras… tooodo te daría” podrían atravesar esa puerta. Entonces, estaríamos perdidos.

Una jornada como esta te envejece un montón, la verdad. Tras el lifting reparador volveríamos a parecer a Jorgito Cloony, seguro

 Mañana, por cierto, conquistaríamos la capital asturiana en una de las etapas más duras, rocambolescas, impredecibles, peligrosas y cañeras de todo nuestro Camino. No nos quedaba otra: como nos recordó una amable lectora “Quien va a Santiago y no a San Salvador (Oviedo), visita al siervo y deja al Señor”.

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CAUSA SOLIDARIA 8

Otra ONG con solera: fundada en 1.960.  Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2.010.  Asociación de la Iglesia Católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo de los países del Tercer Mundo. Es decir, que cuando después de un anuncio de jerséis para mascotas y antes de conocerse otro caso de choriceo político multimillonario vemos esas imágenes patéticas de niños desnutridos y algunos pensamos que ALGUIEN tendría que hacer algo… Manos Unidas, entre otros, es ese alguien. Sus cuentas, a las que siempre me gusta referirme, hasta donde niqueladas y mega auditadas. Además, recaudan fondos entre otras vías, a través de Campañas de SMSs, aprovechando la coyuntura de ese mundo globalizado que muchos critican pero del que todos nos beneficiamos. Ese concepto obedece a una de las máximas de los intercambios pecuniarios en la Era Internet: Mejor poco de muchos que mucho de pocos. O esta ecuación, que aunque parece tontuna, no lo es:

Poquito de muchos = Muchito.

Lo penúltimo de Manos Unidas: Unirse a la Campaña #BringBackOurGirls por la liberación de cientos de niñas nigerianas secuestradas por un ser, que como diría mi Leonardito, no creo que sea mucho más que un saco de carne con ojos por donde entra y sale comida, y que convierte en noble al animal más rastrero, traicionero y cruel del que se tenga constancia. Ahora ya en positivo, en 2.013 han aprobado más de 900 proyectos en Centroamérica, África, India, etc centrados en desarrollo agrícola, educativo, sanitario y de promoción de la mujer.

 En fin, y para terminar, reflexión rapidita para no aburrir: tengo clarísimo que la batalla shakesperiana que se libra en el interior de cada uno de nosotros, entre el bien y el mal es consustancial a la condición humana… pero su desenlace NO depende del azar. Depende directamente de nosotros, que somos los que apoyamos a uno de los bandos, al otro, a ninguno o a los dos por acción u omisión. Más sencillo: que el tiempo pasa. ¿Cuanto tiempo más vas a posponer el hecho de ir por la vida haciendo el bien y sentirte a su vez veeeery well, al margen de las injusticias vividas en primera persona o precisamente para romper esa cadena negativa de las que fuiste eslabón? (Buff, menudo rollo.)

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Feb 062014
 

Las Aventuras Peregrinas de un Escritor Peliculero - Raymond Gali

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En el capítulo anterior dejamos a nuestros anti héroes Ray(Racional) y Mon(Emocional) … 

CAPÍTULO 9 POLA DE LENA – OVIEDO 33 KMS (PRIMERA PARTE)

”Del amor al odio sólo hay un paso…¡pero de Airgam-boy!”, decía un amigo nuestro. Ese día nuestro amor al Camino se transformaría en desesperación y finalmente en odio. Etapa brutal, con un perfil en dientes de sierra cuyas salvajes pendientes dejaban al mítico Tourmalet del Tour de Francia en una pradera “windows” lisita, lisita. Salimos de Pola de Lena sobre las 8 a.m. A esa hora, Fernando-“nuestro” primer peregrino -ya se había ido.

   

MON: Joder, si nos hemos despertado a la vez…

RAY: Ya, pero él tardó cinco minutos en apañarse, y nosotros cincuenta.

M: En lo que nosotros nos sacábamos un moco, él se sacaba diez.

Nada más salir de la localidad nos perdimos, cual Wally. Curiosamente, en ese momento unos turistas holandeses (very very) despistados nos preguntaron cómo diablos se llegaba a nosedonditos …¡¡SÍ, A NOSOTROS!!… Desconocían que nos extirparon el GPS del epidídimo al nacer. Aja. Toda la vida habíamos estado esperando ese momento. Extrajimos cuidadosamente uno de los chascarrillos de nuestro padre de su estuche neuronal y se lo soltamos en español y a bocajarro:

-”A buen sitio habéis ido a plantar la higuera”-Ellos mascullaron algo con cara de bobos y se fueron flamencos (claro) por donde señalamos…, ¡la primera dirección que se nos ocurrió! Respecto a nosotros, vimos un cartel que nos alertó rápidamente que por ese camino teníamos “menos futuro que un enfermo de Parkinson robando panderetas”.

Bueno, podrían ser cien.

Una vez encauzados en la senda correcta de nuevo estos, Ray y Mon empezaron a largar:

R: La mierdi-guía dice que hay 33 kilómetros hasta Oviedo.

M: Por lo que, previsiblemente, estaremos hablando de 40 y la mitad de las indicaciones serán ambiguas.

R: Por cierto, ¿has visto cómo ha salido zumbando Fernando? Tiene optimizado todos sus movimientos: no se anda como nosotros con tantas hostias.

M: Sin que sirva de precedente, tienes razón: al salir me he sentido tan palurdo como Paco Martínez Soria en la película “La ciudad no es para mí”. Ese hombre es un auténtico Homo-peregrínidus, no como nosotros. Cuánto tendremos que aprender…

Ray-Mon Martínez Soria saliendo del albergue lenense o lenoso rumbo a Oviedo. “Que pa’donde es”

R: Menos mal que nadie se va a enterar de nuestra paletez…

M: …o paletosidad… Sshhh. Es verdad, menos mal. Sólo nos falta la boina, la sandía y, escoltándonos, la abuela…

Caminamos un rato por una carretera sin tráfico. Nos dirigíamos rumbo a una localidad denominada Ujo, cuna del orujo asturiano, cosa que nos acabamos de inventar en ese momento para enriquecer culturalmente el texto y, de paso, hacer de relleno. En verdad pensamos algo mucho más imbécil:

M: Quizás allí Jack Nicholson interpretó algunas escenas de “Alguien volo sobre el nido del ujo”.

R: Voy a llamar a un médium para que te extirpe las psicofonías del duo humorístico Martes y Trece de tu lado de nuestra cabeza.

M: Lujo es que sin tapujo disfrutes del influjo y del reflujo de mi verbo brujo que dibujo con embrujo bajo la sombra del escaramujo; ven aquí, querido, ¡que voy y te estrujo!

R: ¡¡¡Aaggh, aparta, aparta, bandujo!!

Ya cerca de la localidad de marras nos dimos cuenta de dos cosas: que ese día iba a hacer un calor infernal y que teníamos unas ganas irrefrenables de pararnos y autohacernos una foto (“shelfy-rear”) sacando la lengua al universo, así que lo hicimos. Tras quedarnos a gusto apretamos entonces el paso dejando a nuestra derecha una hilera enorme de árboles frutales. Ray se preguntó que por qué las ciruelas negras son rojas cuando están verdes y Mon no supo qué contestar:

Es duro pero a veces, en la vida, hay que hacer estas cosas. Otros hacen feng-shui, que no sabemos qué cojones es exactamente pero que debe ser la hostia. (R-¿Es imprescindible que sueltes tantos tacos? Te voy a lavar la bocaza con ácido sulfúrico y ya verás como empiezas a hablar como Gustavo Adolfo Bécquer)

R: ¿Por qué las ciruelas negras son rojas cuando están verdes?

M: Pues no sé qué contestar.

Luego, adoptando velocidad de crucero rebasamos pueblos y valles, montañas y océanos, cúmulos estelares y galaxias. Hasta ahí llegaban los mojones y las vieiras, qué cosas.

R: Esto me recuerda al chiste de Gila, que visita Nueva York y mirando desde abajo un rascacielos: “Coño, ¡la calle Fuencarral de canto!”.

M: Sólo le faltan los mojones.

Luego rebasamos un cementerio en cuyos muros rezaba la pintada: “Levantaos, vagos: la tierra es para el que la trabaja” que perjudicó nuestra tracción para caminar… por la risa floja que nos poseyó durante diez minutos. Sobre las once y media de la mañana alcanzamos la localidad de Mieres.

Pegamos por el morro directamente de la Wikipedia: “Mieres figuró desde la Edad Media en la Ruta Jacobea, siendo un importante lugar de paso para los peregrinos que se dirigían hacia Santiago de Compostela haciendo parada en Oviedo. De ahí el nombre de su capital: Mieres del Camino.” Es para aprovechar el sacado de lengua anterior y dedicárselo a los que juraban y perjuraban que el Camino Primitivo empezaba en Oviedo y no en León. Solución de la disyuntiva: (ó “ni pa’ti ni pa’mí) desde ambos puntos. Resuelto el litigio ilustramos el texto con otra foto antes de la aparición de ella.

¿Ella? (Ta cha chaaaaaaaaaan)

Cual Principito, llegamos al final del Cosmos andando. Concretamente al asteroide B612, donde había un mojón con una vieira. Sin embargo, debió ser un espejismo: de final del Cosmos na de na: nos quedaba un trecho de cojones.

Nos sentamos en un banquito paralelo al río Caudal que no traía gran ídem, con la idea de meternos un bocata del tamaño de una impresora HP. Estaba claro que éramos completamente ajenos a lo que nos esperaba. Qué pachorra. Ah, que hemos dicho algo de “Ella”, de la irrupción de una mujer. Era un burdo truco de trilero para que siguierais leyendo un poco más, jajajaj: Que nooooooooo. Lo cierto es que sí hubo una “ella”:

Una mujer atractiva, de unas cuarenta primaveras, apareció en el horizonte del paseo. Se trataba de una lengua asfaltada por donde se machacaban corredores y ciclistas. Nos referimos al paseo, no a ella pues cuando entablamos conversación no nos pareció asfaltada; en todo caso un pelín deshidratada del tute que se traía.

-Buenos días. ¿Quieres Acuarius?

-No, gracias, llevo yo. ¡Anda, un peregrino!?Y se sorprendió al ver uno de nuestra especie, y eso que no sabía si teníamos nuestras vacunaciones en regla y el chip intradérmico que certificaba digitalmente nuestra condición peregrinosa.

 

Foto del Puente de Mieres que nos recordó a uno leonardesco. Lo sé: más auto-publicidad no cabe ya. ¡¡¡Abajo los organismos reguladores!!!

-¿Sabes cuánto hay de aquí a Oviedo?

-¡Puff…! Si lo preguntas es que no estás preparado para oír la respuesta. Por carretera… unos veintipocos kilómetros pero me temo que el Camino te lleva por media Asturias.

-Lo dices para animarme, ¿no? Soy Raymond. ?Era de allí y pronto nos iba a demostrar que conocía el terreno al dedillo…

-Ana, encantada. Es cierto y déjame pensar en voz alta. Ah, no te asustes: La Peña, Rebollada, Copián, Padrún…,?veeeeeenga pueblos-…Casares, Olloniego, Picullanza, Venta del Aire…,?creímos ver un fulgor luciferino en su mirada: estaba disfrutando?…San Miguel, Casugal, Los Prietos, El Caserón, La Manjoya…

-¡Para, para, para…! ¿pero qué te he hecho yo? ¿Así tratáis a los caminantes?

-Jajaja. -Y entonces aprovechamos su flojura muscular al reír para endilgarle una tarjeta nuestra leonardesca; es como cuando ves un hueco en los defensores de la canasta.

-Si el problema es que creo que el Camino para llegar a esos pueblos es un rompepiernas, una montaña rusa sin looping diseñada por el tipo de adolescente que mete a los gatos vivos en el microondas. ¿Sabes que tengo la teoría que los de aquí confabuláis para desanimarme? Qué todo esto es un tinglado, que todos sois actores de una fabulosa broma, como en el Show de Truman

Cómo se la mete doblada Sean Pean a su hermano en la pantalla, Michael Douglas . Desconocemos si doblada, recta o con un ángulo de 90º pero si todo aquello era una broma (¡¡mamá, no leas esto!!) metros cúbicos de vaselina habrían rulado sin darnos cuenta.

-…O como en The Game, de Michael Douglas…

-Es cierto, no me acordaba de esa película. Veo que tú también eres peliculera.

-Anda, bébete un botijo entero de Acuarius y ponte bajo su sombra un ratito, que te queda un trecho…

-…no me lo digas…¡de cojones!

Mientras que comenzábamos la romería por los pueblos citados seguíamos pensando mamarrachadas:

M: Estamos bebiendo tanto Acuarius que llegará un momento en que seamos más Acuarius que Ray-Mon.

R: Es como una especie de OPA amiga en la que esa bebida compra el 51% de las acciones de tu compañía.

Entonces nuestras neuronas -sumergidas en tan refrescante líquido- chequearon el hardware y dieron la voz de alarma: Teníamos los pies destrozados. Y eso que no eran ni las doce del mediodía y todavía no habíamos empezado el sube-baja-sube-baja. Fuera botas de astronauta, dentro sandalias Gladiator.

M: En cuanto regresemos lo suyo será preparar un santuario ignífugo en casa para honrar las chanclas, pues se empiezan a revelar como una pieza clave en toda esta película.

R: Admito que ahora tiramos mucho mejor así. El problema vendrá en las zonas embarradas, o húmedas, o con pinchos, o con piedrecitas, o si llueve, o si nos dobla el tobillo, o por el frío mañanero, o con los terrenos irregulares, o en los caminos polvorientos: sólo en esos casos…, que son prácticamente todos.

M: Repelente niño Vicente, se te olvida el asfalto incandescente, como el que ahora pisamos.

“Estoy más caliente que el asfalto de Georgia” dice Laura Dern a Nicolas Cage en la película Corazón Salvaje. Aquello no era Georgia pero el calor que irradiaba el asfalto de Rebollada, Asturias, nos empezaba a derretir hasta el yeyuno (parte favorita de nuestra anatomía). El caso es que cuando llevábamos como una hora escalando en chancletas vimos a lo lejos a alguien reparando su coche averiado.

M: Desde aquí me recuerda a la “chica del montón” Megan Fox, la de Transformers, en la escenita con el capó levantado.

R: Como premio a tu imaginación creo que te vas a llevar una sorpresa. Se te va la pinza que no veas. ¿Ya te has tomado tu Absurdol 5 miligramos? ¿Pero estás oyendo lo que dices?

M: No, no me estaba escuchando. Al principio nos costó diferenciar quién era el vehículo y quién la persona que lo intentaba reparar. Así que, por primera vez en nuestra vida, nos pusimos a hablar con un Opel Corsa de 1.983. Tras un rato de animosa conversación caímos en nuestro error y cambiamos de interlocutor. Joder, es que vestían igual, de rojo mate. Lo cierto, es que por las pintucas que llevábamos nosotros a ella le podía haber ocurrido algo análogo y ponerse a hablar con un cubo de basura.

 Efectivamente, cuando llegamos a la altura del vehículo descubrimos que sí, que era una “peazo d’mujé” americana, digamos que un poco pasada de peso.

-Buenos días. ¿Hablas español?

-Grrrh.

-¿Cómo puedo ayudar? Déjame echar un vistazo al motor…Ah, sí, que en este modelo está delante, qué despiste…

Durante más de media hora estuvimos intentando sin éxito localizar la avería. Además, fulminamos el poco agua que nos quedaba para rellenar el circuito anticongelante (el del coche). Nada. Sin saber porqué nos sentíamos culpables, quizás por la hostilidad con la que nos recibió la mujer desde el primer momento, quizás por no ser Pepe Opel, el ingeniero alemán que diseñó el manguito irrompible. Después le prestamos el móvil para que llamara a una grúa, cosa que hizo. Entonces, como para romper el hielo, realizamos una sugerencia, en verdad, el clásico chiste de informáticos. Pero por el careto con el que ella nos miró parece que no le hizo ni puñetera gracia. Si nos dolía la espalda esa noche no sería por la mochila sino por los alfileres del muñeco vudú:

-¿Has probado apagarlo y volverlo a encender??Si no hubiera sido una broma, nuestra doble condición de informático y peregrino nos otorgaba patente de corso (y de Corsa) para tener ideas rocambolescas, peregrinas, ¿no? La grúa, que llegó justo en ese momento: eso nos salvó morir asesinados bajo sus garras. Fracasamos en el reto de curvar sus labios hacia arriba: aquella mujer sonreía menos que un grifo.

IZQDA: La chavala que había iluminado nuestra mente, metida en las grasientas circunvoluciones de nuestro cerebro…ANTES de llegar a su altura DCHA: el croquis geométrico que haría “nuestro” Leonardo; canon de las (des)proporciones humanas: La mujer fondona de Vitruvio

Ascendimos muy lentamente al Alto del Padrón. Comenzábamos a estar deshidratados y, como siguiéramos al sol, el jamacuco estaba garantizado. Tras coronar descubrimos que apenas podíamos andar. Descendimos como pudimos durante un rato hasta que el Camino por la carretera se acabó bruscamente: tendríamos que volver a penetrar en una zona selvática. Eran más de las tres de la tarde y nos paramos a descansar cerca de una fuente.

M: A pesar del agotamiento generalizado, la sed y el dolor quizás estemos disfrutando…

R:… aunque no lo sepamos.

Pudimos allí mojarnos los labios, no más, pues sólo una filita insignificante de moléculas H2O salía por su caño. Calzamos entonces de nuevo las gatcheto-botas y nos blindamos hasta las cejas para penetrar en lo que parecía una espesura muy tupida: Preguntamos al interface del juego…:

M: ¿Weapons? ¿Armas disponibles?

R: Nuestro sentido del humor, el bordón… y gracias. -Estos video-juegos cada día son más reales.

 

Alto de Padrón. Sugerencia de monumento erigido en honor al Pimiento del mismo nombre, glorificación de este producto gallego por excelencia, ya universal, sobre pedestal griego de capitel corintio. ¡¡Qué menos!!

 Luego allí mismito, en medio de un sendero amazónico nos cruzamos con un tipo de mediana edad, de agrarias hechuras, cuya frente huidiza había dado un coeficiente muy bajo en el túnel de viento. De él, un amigo hubiera dicho que tenía “problemas maxilo-faciales”, que era un “bocas”, vamos; que no se callaba ni debajo del agua. Nos pilló por banda y pretendía contarnos toda su vida, obra y milagros -con todo lujo de detalles- simplemente para contestar a nuestra sencilla pregunta:

-¿Vamos bien para Oviedo?

-¿Para Oviedo…?  Ja, me viene a la memoria algo acaecido ya muchos años atrás. Se trata de una anécdota tremenda que me sucedió llegando a la capital. Recuerdo que ese día había desayunado fuerte, café, huevos escalfados y… a mí me gusta cocerlos poco porque…?

El hombre era amabilísimo… aunque plasta de cojones. El caso es que nosotros no nos teníamos en pie y estábamos fritos por llegar. Que no nos regañen los asturianos, que pesados bienintencionados hay en todas partes. Cuando llevas tropocientas mil horas andando, bajo un sol de justicia, la diplomacia no es tu fuerte.

“Nike” asturianas, famosas madreñas con las que gravitas sobre los caminos embarrados. El ejército norteamericano estudia usarlas en sus incursiones en zonas selváticas. Sería su mayor éxito a la innovación desde que puso en la vanguardia de sus tropas (en el desierto de Irak) a un millar de menopáusicas de zapadoras: hablamos de soldados “impredecibles y capaces de retener hasta 4 litros de agua”.

?¡…Disculpe…! Le agradezco infinitamente su amabilidad, de veras, y no se ofenda pero ¡le abandono en este punto, que estoy hecho quarks! -Sabía que no nos iba a entender pero estábamos agotados: era una cuestión de supervivencia. Cuando nos despedimos todavía pudimos fijarnos en su calzado, que no eran unas Nike, sino algo autóctono y muuucho más práctico: un zueco de madera muy característico que no sería la última vez que lo viéramos–Ah, y bonitos “carcos”

M: Esos carcos qu’abiyelas, en tus pulidos pinrés, no se los diñe a nadie, que m’han costao er parné. ?Remató casi ya sin fuerzas nuestra mitad emocional-artística de viva voz.

Entonces llegó el momento álgido del día, cuando ya ni sentíamos los pieses, totalmente gangrenados dentro de las botas. Nuestras piernas apenas nos respondían, no nos quedaba nada de agua y, por si todo ello fuera poco, descubrimos que ese día no íbamos bien conjuntados: azul y verde se suelen dar de bofetadas. Fue entonces, entre las nebulosas del cansancio, cuando lo vimos entre los setos. Una de dos:

Nunca pensamos encontrar un trocito del Amazonas en las inmediaciones de Oviedo. Si lo sabemos nos vacunamos y vemos todos los capítulos de la Ruta Quetzal desde que de la Cuadra Salcedo era un chorbo de 50 tacos.

M: Macho, o es un fantasma, un ectoplasma (a diferencia del ecto-plasta anterior).

R:…O un holograma de alta calidad.

El caso que ¡¡el mismísimo Obi-Juan-Kenobi se nos apareció de repente en un recodo del camino!! Era un tío barbado, de mediana edad, enfundando en un sudario marrón y que enarbolaba una espada láser. Irradiaba sabiduría y sentimos, gracias a lo que ya se estaba convirtiendo en habituales flashforward…

nos lo íbamos a encontrar de forma física durante el Camino… Juan ejercería de Maestro Jedi de todos los aspirantes a peregrinos que tuvimos la suerte de entrar en su órbita, en su campo de acción.

M: Me siento Ray-Mon Skywalker en el planeta Tatooine. Vamos a escuchar lo que dice.

R: Pues no suena nada.

Entonces nos dimos cuenta que teníamos apagados los bafles. Al encenderlos pillamos la charla a medias…:

-”…aléjate de los turigrinos y no te fíes de esa mierda de guía, ni puto caso… Pronto nos encontraremos, más allá de Oviedo… Confía en la Fuerza del Peregrino…”-Luego miró su GPS y desapareció vertiginosamente. ¿Había sido todo producto de nuestra imaginación? Empezamos a dudarlo cuando al recordar la legendaria frase de nuestro amigo Joaquín en medio de una cena que consistía en raclé o fondue de queso: “Por favor: pásame las patatas con ectoplasma”.

“No te fies de esa mierda de guía…  Confía en La Fuerza… Pronto nos encontraremos…” 

M: ¿Acabábamos de ver uno? ¿Se trataba de queso especial para raclés ya fundido?

R: Ummh, ya no sé que pensar.

M: Al menos no concluyó con un “Yo soy tu padre”, que nos hubiera desconcertado más todavía, entre otras cosas porque el Obi, en la saga starwasera no era el padre de nadie.

 

Entonces, todavía bajo el influjo del ectoplasma, continuamos caminando. Eran alrededor de las cinco y media de la tarde y estábamos machacados.

Restaban unos diez kilómetros para nuestro destino final: Oviedo. Alguien dijo alguna vez en alguna parte: “Cuando vea sonreír a un corredor mañanero, pensaré seriamente en hacer footing.” Supongo que si alguien hubiera fotografiado nuestra cara en ese momento y plantado en alguna prestigiosa revista peregrina la Ruta Jacobea tendría sus días contados. Nuestro rictus era una combinación del engranaje de ruedas de una máquina en movimiento y la expresión de una hiena sifilítica cuando la están castrando.

Árbol genealógico Starwasero donde se observa claramente que Obi Wan Kennobi sólo podría haber tenido descendencia consigo mismo de jovencito o con Chewbacca. Y como todo el mundo sabe, las relaciones homosexuales-zoofílicas con un wookie de dos metros y medio son siempre complicadas, por mucho cariño que le pongas y aunque tengáis tarifa móvil duet que os permita hablar gratis todos los minutos que queráis.

M: El piano roto de nuestra sonrisa no debe ser precisamente la de Robert Redford en Tal como éramos, para qué decir otra cosa.

R: Va a ser que no.

Todavía nos quedaba una eternidad para llegar y mil peligros acechaban: anacondas gigantes, arenas movedizas, sectas que querían atraernos al reverso tenebroso,… y quizás algo más…: nos íbamos acercando al Unicornio Azul. Pero en ese momento nos dolía todo, hasta la última célula de nuestro organismo, cada átomo de nuestro cuerpo serrano, pero todavía quedaba un trecho…¡¡de cojones!!

M: Oye, Ray, ¿y si salimos del Camino Primitivo de Santiago y volvemos a entrar?

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CAUSA SOLIDARIA 9

“El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia(UNICEF) es la principal organización internacional que trabaja para promover los derechos de la infancia y conseguir cambios reales en las vidas de millones de niños”. Otra organización con solera (creada tras el final de la 2ª Guerra Mundial) y la solidez que supone tener el respaldo total de las mismísimas Naciones Unidas. Nobel de la Paz en 1.965 y Príncipe de Asturias en el 2.006… con la responsabilidad que (supongo) llevan aparejado el hecho de ostentar dichos galardones. Andan por ¡190 países!…casi todos…, ayudando a los pequeñajos, luchando por sus derechos, protegiendo a los más vulnerables.

Me gustaría hacer especial mención a dos de sus “embajadores”, Paul Gasol e Imanol Arias. Cuando has coronado el Everest de tu área profesional no me imagino una forma de obrar más noble y generosa que, aprovechando el tirón que tiene tu “marca”, ayudar a los que más lo necesitan. ¡Olé, olé y olé! 

En fin, que el mismo hecho de que existan organizaciones como esta compensa (al menos en pequeña medida) que su existencia, desgraciadamente, esté más que justificada. O en otras palabras. Shakespeare, la condición humana, “dentro de cada hombre reside el cielo y el infierno”. Que somos capaces de lo peor, pero también, de lo mejor. ¿Te animas a que pese un poquito más este segundo platillo de la balanza? Creo que hacer este tipo de cosas son las que, al final del camino te hacen sonreír orgulloso.

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